lunes, 7 de noviembre de 2011

NOVEDADES



Glass Hammer son una veterana banda de rock progresivo americana. Siempre se les ha comparado con YES, y bastante menos con KANSAS, EMERSON LAKE & PALMER o los GENESIS de la primera época setentera. Para redondear el circulo de lo obvio, la banda de Tennessee ha incluido entre sus letras temáticas cercanas al mundo literario de Tolkien. Pero ninguno de esos acontecimientos ha mermado la calidad o la capacidad de la banda para contar con una longeva e interesante trayectoria musical. Su decimo tercer trabajo es de obligada escucha para los melómanos del rock progresivo de mediados de los setenta.

De entrada, la suite "Nothing Box" hace que los Yes acudan a la cabeza de uno, pero también los Genesis. El caso de Yes se le atribuye al parecido del vocalista  Carl Groves con John Anderson, y a varios devaneos del batería Matt Mendians al más puro estilo Bill Bruford. El uso del melotrón y algunas melodías vocales también rememoran a Genesis. Digamos que el tema es un buen ensamblaje entre sonidos clásicos progresivos y modernos, enfocados estos al "Neo progresivo"ochentero y de los noventa, época en la que empezó a dar sus primeros pasos Glass Hammer. Hay que decir que la suite pasa en un abrir y cerrar de ojos, lo que dice mucho de un tema cercano a los once minutos

En "One Heart" son más evidentes las influencias de Yes. Las melodías vocales de Groves casan con las que Anderson grabara con Yes hace 35 años y tanto el bajista Steve Babb como el guitarrista Alan Shikoh utilizan para la música de GH el sonido característico de Square y Howe.



El tercer tema, "Salvation Station", es estupendo. Tiene una marcada linea rockera bastante comercial, con ciertos saludos al Jazz, incluye piano juguetón y saltarín. De nuevo la sombra de Yes vuelve a ser alargada.

A continuación "Dear Daddy" o como imitar a Yes o no hacerlo. Canción hermosa esta y de marcado caracter acústico. Si la banda de Chris Square hubiese grabado esta canción para su último disco la calificariamos seguramente de sobresaliente. Todas las virtudes de los mejores Yes brotan en forma de melodías angelicales a flor de piel. Las líricas son ricas y variadas, las musicales simplemente estratosféricas. Y es que pocas veces un tema tan jodidamente Yes deja sensaciones de no serlo, de estar ante un tema ciertamente original...¿De Yes? ¿O de Glass Hammer?? ¡Bendito Dilema!

"Too Someone", otra canción interpretada con solvencia total. De overtura celestial, esta suite empieza a desperezarse a los cinco minutos. Como comentaba anteriormente Alan Shikoh no es Steve Howe, pero tiene tres minutos de cine en los que primero puntea de cojones y luego se monta una pequeña juerga "rootsy" acústica de mucho nivel. Me recuerda a la parte folky del "Take a Peeble" de los EL & P.
A los nueve minutos de tema, GH se adentran en un neo progresivo más conservador y con todos los ingredientes típicos del género.

"She´s Lonnely Tower" finaliza el álbum. Es otra suite. Esta vez de diez minutos con el material más original del álbum. Épico y de mucha calidad lírica e instrumental. Con abundantes contastes entre lo melancólico y lo alegre. Un buen final de un disco que los fans del progresivo devorarán sin darse apenas cuenta, y que deja un sabor agradable en la boca. Añejo pero fresco al mismo tiempo.

Caído en Little Big Horn


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