lunes, 4 de diciembre de 2017

THE GRUESOMES: "Flequillos, Pelis De Terror y Guitarras Fuzz"

2017

Los 80 no solo fueron un festival de melenas cardadas e imposibles que olían a Laca a kilómetros, los pelos a los Brian Jones o a lo Johnny Ramone fueron una constante, lo que pasa es que no salían en la Mtv, lo hacían en fanzines o en revistas underground.

En norteamérica brotaron grupos de melenudos ye-yes desde New York a Los Ángeles pasando por Pittsburgh, formaciones como Chesterfield Kings, las féminas Pandoras o The Cynics van a labrar su camino con sus guitarras Vox y sus órganos Farfisa.

En Canadá tenemos a cuatro chavales que no llegan a los 20 tacos fans del show de Los Picapiedra que montan su grupo de Garaje al que le ponen el nombre de los vecinos de Wilma y Pedro: En los países anglos conocidos como THE GRUESOMES.

Y así, con poca pericia pero con muchas ganas, los cuatro chavalotes se las apañan para afinar primero y para destrozar los tímpanos de sus vecinos de Montreal a base de ruidosas revisitaciones de clásicos de mediados de los 60.

 Luego, poco a poco van atreviéndose a componer sus propias historias a base de cortar, troquelar y pegar un poco de los Stones y Bod Diddley y otro poco más de Dowliners Sect, Standells o cualquier tunante que osase aparecer en los archivos sonoros de los volúmenes sonoros del Pebbles u otros insanos artefactos del Sixties Punk.

Con más ganas que arte publican el corrosivo EP "Jack The Ripper" en el 85 para el sello "Primitive", casa de bandas locales como The Sherlocks, Mongols o The Brood que también publicarían material bañado en fuzz durante esos años.

Las tres rodajas de Sixties Punk publicadas llaman la atención de los capos del pequeño sello "Indie" "Og Music" que les contrata y les editará tres discos con parte del mejor y más alocado Garaje Punk revivalero de aquellos lejanos ochenta.

El primer vinilo (solo fue editado originalmente en este formato) lo lanzan al mercado en el 86 con la banda demostrando claramente cuales son sus influencias musicales y visuales. Al añadido 60´s de su música hay que agregar el de su imagen y portada, con una lograda carpeta digna de "La Familia Monster" o del Motel de "Norman Bates". 

2017

Con "Tyrants Of Teen Trash" los jóvenes "niñodélicos" del fuzz canadiense quieren ponerse a la altura de Miracle Workers o Lyres, veteranas bandas de Garaje americanas que sin embargo demuestran mucho más empaque como instrumentistas que nuestros cuatro neófitos.

Pese a todo, las carencias se suplen con trece temas que van como un torrente entre propios ("For All I Care" o "Dementia 13") o enloquecidas revisiones con doble-dosis Fuzz sobre series B y Z del 60´s Garaje Punk (Sonics, Starfires...)

La chillona voz de Bobby Beaton manda en la "remozada" versión del "Jack The Ripper" de Lord Stuch. Las guitarras, armónicas de principiante y los sencillos rítmos bajo/batería son lo suficientemente atractivos para que nos detengamos a escuchar un disco debut con el cual podremos descoyuntar nuestras caderas mientras las canciones van y vienen.

En el 2009 el álbum fue reeditado en vinilo y por vez primera en CD con material extra. Claramente está lejos del "RNR" de los Cynics o del "Stop" de los Chesterfield Kings, pero planta cara a los debuts de ambas bandas y supera a otros que tuvieron su prensa dentro del underground 80´s como los debuts de Primates, Gravedigger V o Morlocks.


2017

Mejor será el segundo trabajo de la banda publicado un año más tarde nuevamente por el sello "Og". "Gruesomania" recoge bajo un sonido limpiado en comparación con el debut doce temas en los que se notará que los chavales ya saben algo más que afinar sus instrumentos. 

Nuevamente covers y temas propios forman un revoltijo revivalero de 60´s Punk que no deja títere con cabeza desde "Way Down Bellow". Por supuesto que el Fuzz sigue siendo el pedal que pisan a fondo las guitarras en la citada y en el resto de "Gruesomania".

 "I´M Glad For You", "Outta My Mind", la versión de los canadienses francófonos Les Lutins "Je Cherche" o el instrumental surfero "Whirlpool" son algunas destacadas, aunque no hay desperdicio alguno en los poco más de treinta y cinco minutos que da de sí este excitante disco en el cual, ahora si, los canadienses dan el do de pecho firmando la continuación anhelada por cualquier banda con un álbum en la calle. 


2017

A disco por año "Los Horrorosos" (The Gruesomes)  firman "Hey" con el 88 ya avanzado y vuelven a ofrecer lo que su pequeño grupo de seguidores quieren, a saber, una breve pero intensa ración de Garaje Rock con todos sus limitados pero eficaces números: 60´S Garaje Punk, Pysch 60´S a raudales, versiones series B y temas propios con el Farfisa a todo trapo y las guitarras a tope de Fuzz, obviamente nada más se les puede pedir.

El sonido de "Hey" es más compacto que el de sus dos anteriores discos y suena mejor. Año a año han mejorado como músicos, algo que se nota en este tercero donde ya parecen unos profesionales. Las canciones posiblemente sean la colección más lograda en su conjunto en enconada rivalidad con el segundo "Gruesomania".

Luego llegarían los 90 y los canadienses desaparecerían del mapa flequillero como muchos de sus coetáneos hasta la llegada de la primera década de la nueva centuria, año 2002 en el que volvían a la actividad sorpresivamente con el muy entretenido "Cave In".

De momento y tras publicar un directo hace unos años, Gruesomes han vuelto a la actividad encima de los escenarios como se ha podido ver en diferentes festivales por el estado, en los cuales han sacado a pasear nuevamente su colección de flequillos, sus botines de punta, trajes a medida, capas, guitarras Vox y todos los demás accesorios 60´s Punk, eso si, con algunos kilitos de más.



Toño Caído



lunes, 27 de noviembre de 2017

AEROSMITH: "AEROSMITH" 1973

Eran los primeros tiempos de la banda, Tyler quiso llamarlos The Hookers pero Perry sugirió Aerosmith, así que lo aceptaron. Luego fueron a "Caprice" y Tyler que ya era toda una muñeca se encargó de vestir al resto de la banda a regañadientes.

2017

A la salida de la tienda, se hicieron la foto que alumbra el debut. Todavía alguno se pregunta quien tuvo la idea del subirlos al cielo, aunque fue cosa lógica, eran Aerosmith.

Aerosmith, el disco, emerge entre recortes musicales de los Stones, Hendrix y los Beatles. El espíritu de los Yardbirds poseía a la banda en vivo; en el estudio el embrujo de la legendaria banda de Clapton/Beck/Page se confundía en las primeras tomas de "Someday" o "Write Me".

"Make It" comenzaba el disco con altivez y prepotencia, Tyler presentándose al respetable con un Rock And Roll que Perry y Whitford hacen indómito, como "Silver", cuando el caballo del "Llanero Solitario" tomaba la ladera, los riffs se hacen dueños del primer lance del álbum.

"Somebody" cotinuaba chuleta y descarada, los riffs cuchicheaban mientras Tyler seguía presentándose como el Jagger del Rock Duro que siempre quiso ser; Perry punteaba y su hermano Tyler le imitaba como cachondeándose del mundo y de él mismo, y luego llegaba "Dream On"...

La primera "Power Ballad" de su discografía llora entre misteriosas estrofas y extraños arpegios de guitarra deudores de Led Zeppelin y Page. El estribillo continua el embrujo de este primer mito "Aerosmithiano" hasta que cae sobre nosotros "One Way Street".

2017

El Blues que siempre caló hondo en el primer Rock pesado americano golpea con fuerza, Tyler a medio camino entre un Gurú del Blues o Jagger vs Plant ya nos deja un esbozo de su mítico fraseo vocal entre armónicas, guitarras sucias made in "Sticky Fingers" y una sección ritmica que reconocería hasta un sordo, un fenomenal final del primer acto del álbum.

El otro lado no puede empezar mejor, "Mama Kim" toma el control de nuestro cuerpo desde el riff inicial. Tyler regresa arrogante, brabucón y nos gana la partida sin echar las cartas encima del tapete, la banda nos unge con el estigma del que solo quiere beber alcohol y amar duramente al son de "Mama Kin".

Cuando Aerosmith nos atizan con "Write Me" y su RNR malnacido, pedimos más y la banda nos casca "Movin´Out", Blues Hard Rock desaseado con un Tyler oscuro y los riffs de la dupla Perry/Whitford en Mick Taylor modo, y entonces llega "Walkin´The Dog".

El clásico de Rufus Thomas que los Stones también utilizasen para patear nuestros culos de pecadores es adaptado por los de Boston y la convierten en un mal nacido himno Hard rockero que será revisitado a la manera Tyler/Perry con más caballos de metal por Ratt en los primeros ochenta. 

En los años posteriores Aerosmith irían agrandando su leyenda disco a disco; también su leyenda negra crecerá de manera proporcional a la fama y al éxito de unos discos que Tyler siempre ha dicho dieron más réditos a los tipos de Columbia que a ellos mismos. 

Artimus Alistair Babayobski


jueves, 16 de noviembre de 2017

BLACK SABBATH: "TECHNICAL ECSTASY" 1976, NEVER SAY DIE! " 1978

2017

Hace unas semanas vivimos días angustiosos en el norte del país sepultados entre nubes de cenizas y con el olor a quemado en nuestra pituitaria. Galicia y Asturias ardieron, y de que forma...

Quiso la casualidad que dirigiéndome en coche a mi trabajo pudiese ser testigo de un amanecer que no era tal, bajo un manto anaranjado que ninguneaba al sol y a las nubes, ofreciendo un desolador aspecto apocalíptico digno de una de las sagas de Mad Max.

La banda sonora de ese amanecer-ocaso de cenizas la hice con los dos peores discos de Black Sabbath  era Ozzy para terminar de dar color al terrorífico paisaje. Si, posiblemente ya te habrás dado cuenta de que hablo de "Technical Ecstasy" y de "Never Say Die"; el punto y aparte que por aquel entonces parecía punto y final de Ozzy con Iommi y la banda.

De todas formas ninguno de ellos es un mal disco, "Technical Ecstasy" de facto me parece magnífico y "Never Say Die" un agridulce hasta la vista con varias canciones de nivel y un par de temas infumables.

Lo que queda de ambos discos es que ninguno suena a Black Sabbath. Para "Technical Ecstasy" Iommi se encuentra en una etapa en la que vive semi obsesionado con Queen y "A Night In The Opera", cambiando buena parte de sus malignos riffs por composiciones mucho más bombásticas y grandilocuentes.

Aunque el arranque es de puro Sabbath, del clásico y terrorífico. Exactamente ocurre con la segunda canción "You Won´t Change Me" cuyo riff y ritmo infernal nos catapulta a las mejores noches de "Walpurgis" ofrecidas por la banda.

2017

El inicio con "Back Street Kids" no puede ser más tremendo. El riff de Iommi es prolongación directa del "Sabotage", la voz de Ozzy entra endemoniada y el estribillo es matador.

A la tercera llega "It´s Alright", un Pop Rock Sinfónico cantado por Bill Ward que quiere sonar a Queen pero que lo hace a Supertramp.

Una de las novedades que presentó el nuevo álbum fue la de un teclista fijo y como parte propia dentro del grupo. La figura del músico Gerald Woodroffe ligado a trabajos discográficos de Robert Plant y Phil Collins espantará a no pocos seguidores de los Sabbath, aunque no era la primera ocasión en la cual los teclados aparecían entre los surcos de los de Aston; Rick Wakeman de Yes hacía de las suyas en el fundamental "Sabbath Bloody Sabbath" y Woodroffe intentará dar un toque barroco a los Sabbath del 76.

Su teclado suma más que resta desde la inicial "Back Street Kids", luciendo Hammond en "Gipsy" y escudando a la estupenda "All Moving Parts". Del disco ha sobrevivido como clásico "Dirty Woman", aunque siempre he pensado que "Technical Ecstasy" es bastante más que ese tema aunque Ozzy no esté en su mejor momento y la banda pasase por una crisis de identidad.

Dos factores interesantes de los dos últimos discos 70´s de los Sabbath son las portadas. Después del horror bizarro que supuso la cubierta de "Sabotage", la banda apuesta por "Hipgnosis", diseñadores que habían pintado los diferentes mundos en los que habitasen los monstruos particulares de los Led Zeppelin, UFO, Genesis o Pink Floyd entre otros.

"Technical Ecstasy" con el encuentro sexual de dos robots en unas escaleras mecánicas y "Never Say Die" con esos misteriosos pilotos de avión se suben a la originalidad del grupo diseñador londinense, que son envoltorio perfecto para estos inusuales Black Sabbath.

2017

Y después de un par de años la banda publica "Never Say Die" en un clima de lo más extraño, con Dave Walker de Savoy Brown y Fletwood Mac sustituyendo a Ozzy al que el mismo Ozzy va a sustituir, con lo que Sabbath se ven obligados a reescribir las nuevas canciones, los temas con el sonido menos Sabbath de la historia del grupo.

Para muestra el tema título. Desde que suena el primer acorde dices ¡Guau! Esto ya me lo conozco! Y es que "The Boys Are Back In Town" viene al instante a la cabeza, el riff parece un calco pero nos importa una soberana mierda, es un tema que levanta a un muerto, Ozzy hace ese milagro, los riffs de Iommi y el ritmo de la banda lo hacen aunque sea a costa de los Thin Lizzy.

Poco importa que "Johnny Blade" sea una mierda de las que te dejan tieso, "Never Say Die" te va a dejar flotando el resto del día. "Junior´s Eye" por contra, es pausada, quizás demasiado pero cuando se acerca el estribillo levanta el vuelo y se vuelve imparable.

2017

"A Hard Road" es otra de las destacadas, sigue sin sonar a Sabbath, quizás a unos Status Quo pasadísimos de ácido, pero funciona. Podría pasar por un tema en solitario de Ozzy Osbourne, desde luego que los riffs made in Sabbath no estaban invitados para ser tocados en él.

Del resto del disco puedo tragarme lo que sea excepto la horrorosa "Swinging The Chain", que parece decirnos "Iros a tomar por el culo y muchas gracias por la atención prestada".

 A Dios gracias el instrumental cuasi Progy "Breakout" y el Prog Rock Crimson-Tulliano  "Air Dance" mantienen el tipo pese a su sonido nada Sabbathiano, algo premeditado por Iommi para insuflar aíre que resultó como una bocanada de azufre para una banda que afortunadamente levantaría cabeza dos años más tarde con el lanzamiento del inmortal "Heaven & Hell".

Artimus Alistair Babayobski




miércoles, 8 de noviembre de 2017

STONE FURY: "BURNS LIKE A STAR" 1984


blogdecaido2017

Y Lenny Wolf se fue hacer las americas desde las germanias en la era Reagan...y no fue para espiar para la antigua RDA no, era para rockear, conocer chavalas, grabar discos y ganar mucha pasta.

El bueno de Lenny tardó en hacer billetes de los grandes; eso ocurrió con Kingdom Come en la rampa final de los 80 a base de saquear  el catálogo de los Led Zeppelin para el debut de los Come, y de mejorar cosa fina con un segundo y estupendo disco de título "In Your Face".

Antes de todo esto nuestro colega había unido fuerzas con el guitarrista americano Bruce Gowdy, con el que se había asentado en la bulliciosa Los Ángeles del 84, ciudad totalmente tomada por aquel entonces por los  Great White, Dokken, Black N Blue, Keel, Rough Cutt y por supuesto las super novas metálicas Ratt, Mötley Crüe y WASP.

A Wolf y Gowdey se le unen el bajista Rick Wilson y el batería Jody Cortez, al menos durante un tiempo, ya que en el estudio otros dos músicos serán sus sustitutos en varios de los temas del único disco de  STONE FURY, así se llamará el invento.


"Burns Like a Star" fue grabado en el 84 y en un primer momento parece que el sello "MCA" confía en sus pupilos, a los que pone bajo el paraguas del super productor Andy Johns.Un señor que había trabajado con Humble Pie o los Free, era ahora el mentor sonoro de estos desconocidos pipiolos.

Y todo hay que decirlo, el disco es un estupendo álbum de Hard Rock melódico con las dosis precisas de dureza y con unas melodías que por buscar alguna comparación de la época quizás podrías encontrar en Dokken, aunque ambas bandas en lo que más pueden coincidir es en el número de componentes, cuatro.

De las canciones de estos Stone Fury me llaman la atención las melodías bastante misteriosas y muy trabajadas que canta Lenny Wolf perfectamente escudadas en unas guitarras muy bien cuidadas y tratadas al milímetro y de un bajo punzante y melódico que alejan al Heavy Metal de la música del cuarteto.

Wolf como ya sabemos de los Kingdom Come es un clon de Robert Plant, esa forma de cantar tan característica suya ideal para los setenta puede ser chocante dentro de un  envoltorio Hair Rockero, por contra ese timbre chillón es perfecto para canciones como "I Hate To Sleep Alone" o "Life Is Too Lonely", dos de las nueve canciones de un trabajo reeditado este mismo año por Rock Candy y que merece ser rescatado por todos los amantes del Hard Rock USA/Hair/Glam Metal.

El Hijo de Ron Keel 

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jueves, 2 de noviembre de 2017

NEIL YOUNG: "TONIGHT´S THE NIGHT" 1975

2017

La disquera "Reprise" se negó en el 73 a publicar este disco. Neil Young descorazonado y deprimido se había vaciado escribiendo un material con el cual dar sepultura con honores a dos amigos del alma que el "Jaco" se había llevado por delante. Bruce Berry, pipa de la banda y Danny Whitten, parte de los forajidos de Young The Crazy Horse, van a inspirar uno de los puntos más calientes de la discografía del canadiense.

Young ha tenido una carrera errática casi desde el comienzo. Es un misterio como músico. Nunca sabes a que atenerte ni que te puede dar, un apretón de manos, una patada en los huevos...
..."Tonight´s The Night" parece lo segundo por lo doloroso de su música.

"Tonight´s The Night" (tema) es un sollozo contenido al comienzo y superlativo cuando Crazy Horse se encabritan cosa mala y triplican rítmo. Del piano y la voz hérida de Young emanan vapores etílicos nebulosos. Nadie es capaz de parpadear durante cuatro minutos y treinta y ocho segundos.

De pronto todo se espesa más como si fuese humo denso que nos encoge hasta las entrañas. Se trata de "Speakin Out". Es demasiado pronto si, pero Neil Young nos tiene maniatados y amordazados en el sillón de casa, o en el del coche, incapaces de prestar atención a otra cosa que no sea Crazy Horse o Neil Young.

2017

Nuestro pulso se recupera al rítmo del RNR de "World On A String" para volver a perderlo con "Borrowed Tune Texas Canyon", un Folk Rock por el que se matarían a palos el grueso gordo del "Alt Country" veinte años más tarde.

Uno de los platos fuertes es servido como "Come On Baby Lets Go Downtown", brumoso Rock Sureño de guitarras garajeras y voces sixties. "Mellow My Mind" es más "bitter" que "Sweet", con esa armónica bamboleándose con elegancia entre notas de piano, la Steel de Ben Keith y la base rítmica de Talbot y Molina. 

Young vuelve a achantar mi alma con la estupenda "Roll Another Number (For The Road)" , con "Albuquerque" me envuelve como un torbellino en la mierda a la que me termina lanzando "New Mama", una genialidad en la que las voces a capela de Young, Keith y Molina se llevan la palma.

La tríada final no hace prisioneros. "Lockout Joe" rockea vilmente a la Stones pero dejando un ambiente chungo que ni Brian Jones soportaría. A "Tired Eyes" podría llamarla el lamento de la steel guitar de Ben Keith y "Tonight´s The Night-Part II" como replica brutal del tema inicial baja la persiana de un álbum maestro que no es para todos los días, pero cuando lo repescas sigues sacando nuevos matices a la música y a las voces de un genio y unos músicos con el alma quemada entre las visicitudes personales que les rodearon para escribir y grabar este totémico disco.









martes, 24 de octubre de 2017

JOURNEY: "CAPTURED" 1981

2017

Entre la cantidad de discos en vivo lanzados entre mediados de los 70 y mediados de los 80 hay unos cuantos clásicos indiscutibles. Entre los discos dobles brillan los de UFO, Thin Lizzy, Blue Oyster Cult o Iron Maiden, y entre los directos sencillos los de ACDC, Judas, Mötorhead o Saxon.

De entre los más grandes y brillantes doble lps, yo destacaría "Captured". Publicado en el 81 recoge los momentos más brillantes del "Departure" tour de Journey, una serie de excitantes conciertos llevados a cabo entre el 26 de Marzo del 80 y el 13 de Octubre, con arranque en la ciudad natal de la banda (San Francisco) y con final en la exotica Tokyo japonesa .

"Departure" primero y "Captured" después son el testamento de la época más rockera de Journey antes de su inmersión total en el AOR con la llegada de Jonathan Cain, músico que con sus teclados y composiciones dará otro sonido partiendo de los imprescindibles "Escape" y "Frontiers".

 Lo que tenemos en "Captured" son setenta minutos repletos de Rock Duro enérgico capitaneado por la colosal voz de un Steve Perry que había llegado con el estupendo "Infinity" y que deslumbraba en los siguientes "Evolution" y "Departure", contrastando en este directo que tenía pocos rivales tanto melódicos como rockeros. Para muestra la dureza y la dulzura de "Line On Fire" y "Lights" donde rockea con ese feeling empapado en lo mejor del sonido Motown.

2017

Journey recogen en este doble un material que prende sin mecha. Kevin Elson pone orden a un repertorio apabullante en directo en el cual Neal Schon demuestra ser uno de los grandes hachas de las seis cuerdas. Comparado en no pocas ocasiones a Van Halen en cuanto a destreza, lo borda en las adaptaciones sin trampa ni cartón de clásicos tan potentes como la inicial "Where Were You" o la speedica "Dixie Highway".

Esta gira y disco reune también la última campaña de Gregg Rolie como teclista de la banda, el ex músico de Santana llevaba en Journey desde el comienzo cuando eran una banda de Rock experimental en la que el músico ponía voz a muchas de las canciones hasta la llegada de Perry, momento en el que pasa a un segundo plano, aunque aún sigue cantando maravillas del calibre de "Just The Same Way" o "Feeling That Way, esta a medias con Perry.

No hay que olvidar por otra parte, que estamos en la era de las grandes bandas de estadio; y Journey en esos comienzos de la década 80´s eran máquinas practicamente imparables como demuestra el sonido del directo en una gira en la que compartieron cartel con ACDC y de la que brotó una gran amistado sobre todo con Bon Scott, al que dedican el lanzamiento de "Captured".

Este "Captured" vale para desmantelar la opinión interesada o desconocida de todos aquellos que tienen a Journey por una banda de baladas, si bien "Lights" lo es, y hay muchos temas de corte melódico como "Anytime", "Captured" es un disco de Rock mayestático e irrepetible, el final de la época de los Journey más áridos y explosivos.

Toño Caído






miércoles, 18 de octubre de 2017

SEX "SEX" 1971:TROGLODITAS DEL ROCK DURO VOL 19

blogdecaido

Volvemos a la sección de Trogloditas para alegría de los que buscan tesoros arqueológicos de los primeros tiempos del Rock Duro. Los que no se conforman con los discos de Purple o Sabbath, culos inquietos de los Marshalls saturados que escupen riffs como lava infernal y rítmos salvajes atronadores no deben de perderse el primer trabajo del Power Trío "SEX".

Naturales del Quebec canadiense, concretamente de Montreal, estos tipos no se andan con tonterías en los ocho cortes que aquí presentamos. En poco más de media hora van a muerte con un potente proto Heavy Blues con buenísimos pasajes en los que coquetean con el Prog o el Jazz.

Son simples devaneos para un trío que pensaba más en la música del grupo de Hendrix o en los Grand Funk y que suenan muy en la onda de los Elias Hulk y los Incredible Hog.

El comienzo con "Scratch My Back" es de una gran contundencia tanto vocal como rítmica, con una batería atronante y unas guitarras de lo más furiosas. Desde luego no busquéis un vocalista tipo Ian Gillan. Robert Trepanier que es el vocalista además de bajista tiene un timbre grave y áspero, perfecto para ataques tan frontales como los de "Not Yet", segundo tema, tan Heavy como el inicial y con montones de riffs y punteos de Heavy Psych. 

La influencia del Blues Rock tan fundamental en los primeros Cream, Sabbath, Zeppelin o Jethro Tull resuenan en la estupenda "Doctor" y en "Try", un tórrido Blues Rock de guitarra, voz y armónica que hará las delicias de los más puristas.

Los canadienses publicarían al año siguiente su segundo y último disco "End Of My Life", orientado totalmente al Prog Rock y alejándose de la tozudez de títulos como "I Had To Rape Her" o "Night Symphony", mal encarados y ácidos Hard Rocks fundidos en Fuzz guitar y proto Stoner Rock.

Otros dos temas destacados de este iracundo trío son el ruidoso "Love Is A Game" y el instrumental "Come, Wake Up", un tiovivo sónico con pinzeladas Progs en la onda de los Tull del Benefit o de los belgas Waterloo.

El caso es que los dos discos por separado de SEX a día de hoy son muy raros de ver. De hacerlo, prepara la chequera. Quizá tengas más suerte con una reedición en cd que contiene los dos únicos discos de la banda y que fue publicada por el sello australiano "Progressive Records" en el 2002; suerte pues, merece la pena hacerse con él. 

Artimus Alistair Babayobski