miércoles, 18 de octubre de 2017

SEX "SEX" 1971:TROGLODITAS DEL ROCK DURO VOL 19

blogdecaido

Volvemos a la sección de Trogloditas para alegría de los que buscan tesoros arqueológicos de los primeros tiempos del Rock Duro. Los que no se conforman con los discos de Purple o Sabbath, culos inquietos de los Marshalls saturados que escupen riffs como lava infernal y rítmos salvajes atronadores no deben de perderse el primer trabajo del Power Trío "SEX".

Naturales del Quebec canadiense, concretamente de Montreal, estos tipos no se andan con tonterías en los ocho cortes que aquí presentamos. En poco más de media hora van a muerte con un potente proto Heavy Blues con buenísimos pasajes en los que coquetean con el Prog o el Jazz.

Son simples devaneos para un trío que pensaba más en la música del grupo de Hendrix o en los Grand Funk y que suenan muy en la onda de los Elias Hulk y los Incredible Hog.

El comienzo con "Scratch My Back" es de una gran contundencia tanto vocal como rítmica, con una batería atronante y unas guitarras de lo más furiosas. Desde luego no busquéis un vocalista tipo Ian Gillan. Robert Trepanier que es el vocalista además de bajista tiene un timbre grave y áspero, perfecto para ataques tan frontales como los de "Not Yet", segundo tema, tan Heavy como el inicial y con montones de riffs y punteos de Heavy Psych. 

La influencia del Blues Rock tan fundamental en los primeros Cream, Sabbath, Zeppelin o Jethro Tull resuenan en la estupenda "Doctor" y en "Try", un tórrido Blues Rock de guitarra, voz y armónica que hará las delicias de los más puristas.

Los canadienses publicarían al año siguiente su segundo y último disco "End Of My Life", orientado totalmente al Prog Rock y alejándose de la tozudez de títulos como "I Had To Rape Her" o "Night Symphony", mal encarados y ácidos Hard Rocks fundidos en Fuzz guitar y proto Stoner Rock.

Otros dos temas destacados de este iracundo trío son el ruidoso "Love Is A Game" y el instrumental "Come, Wake Up", un tiovivo sónico con pinzeladas Progs en la onda de los Tull del Benefit o de los belgas Waterloo.

El caso es que los dos discos por separado de SEX a día de hoy son muy raros de ver. De hacerlo, prepara la chequera. Quizá tengas más suerte con una reedición en cd que contiene los dos únicos discos de la banda y que fue publicada por el sello australiano "Progressive Records" en el 2002; suerte pues, merece la pena hacerse con él. 

Artimus Alistair Babayobski 


miércoles, 11 de octubre de 2017

GREAT WHITE: "SHOT IN THE DARK" 1986


Una entrada más de este blog sin recurrir a un clásico de los californianos no podía permitirse, así que manos a la obra. He elegido "Shot In The Dark" por aquello de que es un disco que deambula por el mar discográfico de la banda. Con el cuadro de bitácora averiado y el ancla echado, aún faltan hojas al calendario para sentir el Blues Hard Rock que nos salpicará con "Once Bitten", "Twice Shy" o "Hooked".

Hard/Heavy Rock de la misma escuela de los primeros Dokken, Ratt o Black N Blue; GREAT WHITE nos ofrecieron dos guerreros trabajos en los primeros ochenta, "Out Of The Night" (ep con cinco temas del 82) y "Great White", primer LP del año 84.

Llegado el 86 la banda redobla el paso buscando el éxito con una fórmula similar pero explorando una producción menos rudimentaria y más comercial, grabando ocho temas entre los que encontramos dos estimables versiones del "Face The Day" de los australianos The Angels y el "Gimme Some Lovin´" de Spencer Davies Group.

La banda de Jack Rusell y Mark Kendall ya eran perros viejos cuando publicaron este tercer trabajo, desde el 78 llevaban pateándose los garitos de L.A. y querían aprovechar la puerta abierta del redil metálico que los dos primeros discos de Mötley, los dos primeros Lp´s de Ratt y WASP más el "Metal Health" de Quiet Riot habían echado abajo a base de ritmos saturados de Heavy Rock y de estribillos más hinchados que los pectorales de un Mister Olimpia.


Y en eso consistía basicamente "Shot In The Dark", buen Hard/Heavy con un Jack Rusell magnético a la voz en el prometedor inicio de "She Shakes Me", enésimo himno machorro con la testosterona salida de madre para correr a todo trapo por las colinas de Hollywood; o en "What Do You Do", Metal americano con regusto Zeppeliano en la voz y de los Ratt de "Out Of The Cellar"/"Invasion Of Your Privacy" en lo musical.

Pero la banda no pierde su identidad, y el tema título atestado de los clichés propios de su tiempo nos ofrece brillo Heavy rockero con un estribillo deudor del Ozzy comercial y triunfante del "Ultimate Sin", perfectamente ejecutado por la banda y por las guitarras asesinas de Kendall y por la voz más que perfecta para estos quehaceres Heavy rockeros de Rusell.

Quince días y tres sesiones fueron suficientes para finiquitar unas canciones más afortunadas (la dinámica Heavy ochentera "Run Away") que otras (el intranscendente medio tiempo "Is Anybody There") y dejar un buen regusto final con la estimable medio balada "Waiting For Love". 

Un año más tarde Great White pegaría su primera gran hostia con "Once Bitten", un disco que seguía en el redil del Metal US pero que se dejaba seducir por los cantos de sirena Blussy, y es que las sirenas atraen de igual manera a barcos, naúfragos que a escualos.

El Hijo de Ron Keel


martes, 3 de octubre de 2017

TOM PETTY & THE HEARTBREAKERS: "INTO THE GREAT WIDE OPEN" 1991


Hoy era el día para una reseña de los Great White. Os juro que ni por lo más remoto del mundo pensaba en tener que cambiar sobre la marcha y a toda hostia de planes, pero el corazón de Tom Petty es el culpable de que ahora mismo vayas a leer sobre "Into The Great Wide Open".

Mirándolo bien, podía ser cualquier otro. "Full Moon Fever", "Damn The Torpedoes" o el delicado "Wildflowers"; pero finalmente me he decidido por este trabajo ¿La razón? Pues que me parece un disco irresistible y me apetecía en este momento que estoy escribiendo tenerlo de fondo, aparte de que contiene "Learning To Fly"  o "Into The Great Wide Open".

 En la emeroteca de este blog, hay un estupendo artículo sobre la primera etapa de Petty escrito por "Beriboogie", uno de los primeros colaboradores de este blog. También podrás encontrar reseña sobre su último disco de estudio, el despampanante "Hypnotic Eye", un disco ligado a una época importante de mi vida como lo ha sido casi toda la música del de Gainesville.

El pasado año estuve en Austin (Texas) durante quince días. Sería demasiada suerte que Petty se pasase por esa ciudad o cualquier otra del estado del la estrella solitaria. Al menos tuve la suerte de ver en el típico tugurio made in USA una fenomenal tributo band  de manera inesperada, al menos algo es algo.

"Into The Great Wide Open" a mi me sigue sonando a "Full Moon Fever", no totalmente, parcialmente lo hace, y también a los Traveling Wilburys claro que sí. La producción de Jeff Lyne junto al glorioso Mike Campbell y al propio Petty suena cristalina, dando brillo a los Heartbreakers que como una lampara maravillosa recién frotada hacen aparecer esas evocadoras piezas a lo Byrds que Petty hace enormes, dándoles ese impulso rockero que ni el mítico "The Boss" es capaz de alcanzar más que en contadas ocasiones.

La calma profunda de "Learning To Fly"  contrasta con el acelerón turbo inyección de "Makin´Some Noise". El masterpiece tan Wilburys como Roger McGuinn de "Kings Highway" abre una perlada alfombra sobre la que se levanta el formidable tema título con su impagable estribillo, con esa cadencia tan maravillosamente "looser" y el crepuscular western sónico de "Two Gunslingers".

"The Dark Of The Sun" es una de las seis canciones con el estigma Lynne/Petty, una amarga rodaja rockera con las acústicas que repican en tus oídos como lo hacen las voces, la voz de Petty y todo lo que nos pueda tocar el bueno de Benmont Tench.

"All Or Nothing" suena misteriosa entre letras pesarosas y "All The Wrong Reason" en la que pone voces el mismísimo Roger McGuinn se pilla un buen pedo de Folk Rock respondido por el Rock FM de "Too Good To Be True". Son tres canciones que brillan con palidez comparadas con otras de sus hermanas del repertorio Heartbreakers, pero no hay muchos artistas capaces de mirar a la cara de ese sol sin salir abrasados.

Una de las escandalosamente buenas del álbum para mi es "Out In The Cold", Mike Campbell vertical y a tumba abierta puntea mientras los Heartbreakers le dan caña de la buena y Petty nos deleita, canta y aulla.

El aullido se convierte en lamento para un fan de Petty que sabe que no habrá más Petty para ver, ni nuevas canciones para escuchar. El dolor y la pena se mitiga con cada disco al azar que saques de la estantería, o cada vez que hagas sonar "You And I Will Meet Again" o "Built To Last"; no habrá mejor tributo que ese.



lunes, 25 de septiembre de 2017

LIME SPIDERS: "BEETHOVENS FIST" 1990


Los magníficos LIME SPIDERS tuvieron una reputación más que estimable en los años ochenta por las áridas tierras de Australia, país entregado al Rock sudoroso y al Punk Rock abrochado al corsé de los Blue Öyster Cult y de los Stooges de Iggy, puesto en escena en las postrimerías de los setenta por Radio Birdman, The Saints y continuado en los ochenta por estos Lime Spiders entre otros.

Ungidos en Garaje Rock pasado de rosca fueron labrando su reputación a golpe de single y Ep, en sus conciertos siempre daban más de lo que eran y les sirvió como trampolín para que un sello potente como "Virgin" les sumase a su nómina. Entre medias habían asolado las radios "indepes" y universitarias de Australia con el explosivo single "Out Of Time" y publicado "Weirdo Libido" para la banda sonora de la peli autóctona "El Jovencito Einstein" (1988) que incluso llegó a pasarse por este país.

En el 87 publicaban el sudoroso debut en largo "Cave Comes Alive" y un año después el trepidante "Volatile". Se trataba de dos estimables trabajos de Garaje Punk bañado en proto Heavy Metal con guitarras más que ácidas y la estimable y bronca voz de Mick Blood haciendo sangre como indica su apellido. Pero lo mejor estaba por llegar...

Al menos en cuanto a la calidad de las canciones que no a la venta de discos que siguió siendo sino paupérrima bastante por debajo de lo que un sello grande busca. Precisamente la producción de un por aquel entonces joven Kevin Shirley, más una mezcla en Los Ángeles de Michael Brauer buscaban ese sonido que introdujese al cuarteto con fuerza en los USA.


Las canciones esta vez sí encuetran una coherencia sónica que los Hoodoo Gurus compatriotas de los Lime Spiders habían logrado casi desde el principio, y hay fragmentos despedidos de los surcos de los Gurus en los dos temas que abren cada cara de este "Beethovens Fist", las fulgurantes y "comerciales" "Scene Of The Crime" y "This Time", donde el orden está en las guitarras rockeras y firmes pero sin desmadre y en la voz de Blood bien sujeta a cincha.

Por supuesto que el sonido rockero descarriado que practicaban no queda en el olvido pero si pasa a un segundo plano representado por "Silent Partner", la violenta "Old Dog New Tricks" o el único single que "Virgin" tuvo a bien publicarles los muy miseros ("Cherry Red") todos ellos duras muestras del Rock pesado de los Lime Spiders pero con una producción más acorde al Pop Rock o al Power Pop que al Rock duro.

Aunque Rock duro también habita en los surcos del disco, la altamente sexual "Real Thing" suena como a un híbrido de los Cult de "Electric" y el Iggy Pop de la década de los ochenta entre la nueva sabia de Circus Of Power o los Throbs con el aliño de unos New York Dolls. Habemus temazo pues.

Comentaba en su momento uno de los componentes de la banda que la producción del disco era el lastre que hundió las expectativas de la banda por alcanzar cotas más altas, divergencias sobre el camino a seguir deslizándose sobre el terreno underground o sobre derroteros más comerciales terminaron por agotar a una banda sin demasiadas aspiraciones ante la falta de promoción de este magnífico y peleón disco rockero que si no conoces queda presentado en esta reseña.


lunes, 18 de septiembre de 2017

CHEAP TRICK: "IN COLOR" 1977


Cuarenta añazos ha cumplido esta semana este relevante disco, el segundo de una larga e irregular trayectoria la de Cheap Trick que ha sido sublime en unos cuantos casos como en la de este "In Color". Actualmente la banda sigue grabando buenos discos como en los viejísimos tiempos en los que un "Hello There" para ellos era como salir a la calle y dar los buenos días para cualquier mortal de nuestra especie.

En  el 77 rodeados de la fiebre Punk que asola USA y Reino Unido principalmente, los pupilos del extravagante y extrovertido Rick Nielsen que ya han sido bendecidos por Joe Ramone,  freirán los sesos de los incautos que tengan la suerte de padecerles en directo. En el  estudio la rabia es más contenida que en el debut Glitter Rockero producido por Jack Douglas, ahora el Power Pop se le sube a las barbas al Hard Rock, aunque Nielsen reniege de ese adjetivo, "Downed" entonces es una canción Pop y aquí no ha pasado nada.

En realidad si que ha pasado, "Downed"  brilla desde sus primeros acordes como esa gema caribeña vista desde la superficie del agua. Uno se sumerge en ella buscando la melodía pluscuamperfecta, el estribillo super cinco estrellas y vaya que si lo encuentra. Robin Zander es el hombre que le ha dado ese brillo tan característico.

¿Seguimos? En realidad retrocedamos...
¿Big Eyes? Recuperando el tono más Glam rockero del debut con un rock and roll de manual, su riff es terco y cabezudo, el estribillo estrambótico, no es la única extravagancia de la banda en su carrera discográfica, me viene a la mente "Auf Wiedersehen" sin ir más lejos.


Luego llega un clásico, "I Want You Want Me". En Japón aman esta canción. Yo no soy japo, pero puedo entender esa comunión con un tema Pop sublime en el cual las guitarras tosen acordes armoniosos entorno a un estribillo fabuloso con el estigma del número 1 en la frente.

"You´re All Talk" es nervio puro y "Oh Caroline" la vuelta de tuerca al Pop que los amados Kinks de los hermanos Davies inventaron después de crear Rock Duro con "You Really Got Me" y su reverso tenebroso "All Day All Of The Night".

La sencillez en la música de los de Rockford se torna sublime en "Clock Strikes Ten", o como el Rock and Roll inventado por Gene Vincent y Berry penetra en nuestra espina dorsal poseyéndonos como Zombies entregados a la causa rockera, arrojados a los infaustos riffs duros de la guitarra de Nielsen y al ritmo trepanador de Carlos y Petersson.

"Southern Girls" es el sueño americano echo canción y "Come On Come On" otro órdago a la grande power popero, ambas tienen a Zander como azucarillo a la mala leche que la banda se gasta en el fondo de su ser. Con la centelleante "So Good To See You" se cierra un magnífico segundo álbum, parte importante de las calientes noches del Budokan que estaban rojas en un poniente que ya se vislumbraba.




viernes, 8 de septiembre de 2017

STEPPENWOLF: "MONSTER" 1969


"Monster" es una epifanía de los sonidos que pululaban entre el púrpura de la vestimenta hippy y del ácido en su momento álgido. "Monterey", "Woodstock" subidos a lomos de las guitarras de Larry Byrom, músico que llegó para dar un plús sónico al cuarto álbum de la banda de Ontario afincada en California. El músico que lo será de Neil Young o de la banda de Peter Frampton hace un trabajo Kaleidoscópico durante las siete canciones de "Monster".

El tema título con sus más de nueve minutos planea a media altura psicodélica; por debajo de los artefactos creados por los Byrds que lo hacían a ocho millas de altura o de los Greateful Dead que iban lanzados directamente a la exósfera. John Kay, el tipo que puso voz cazallera al himno motero por excelencia, luce tipo en "Monster" (tema) , pero su aportación no se detiene aquí. La letra es pura política y puro Viet-Nam, estamos en el 69 amigos y el mundo es una puta caldera.

"Draft Resister" y "Power Play" también caldean el ambiente de un disco que se mueve inquieto cercano al incipiente y nerviatico Rock Duro del 69, todavía unido al Blues Rock por el cordón umbilical y para el que Steppenwolf utilizan sus artes de siempre, con el casi omnipresente órgano de Goldie McJohn y unas guitarras ácidas, ásperas que echan pulsos entre efectos de wah wah al rítmo caluroso del bajo y batería. 


"Move Over" es el tema más popular del álbum y única aportación al mítico recopilatorio del 71 "Gold: Their Great Hits". Un Rock Duro marchosón y fogoso que te gana por los riffs, la voz de Kay y el teclado humeante de McJohn.

Con "FaG" llega el Blues, se trata de un instrumental entretenido pero que no quita el hipo, compuesto por teclista, bajista y guitarrista respectivamente.
Mejor "What Would You Do (If I Did That To You)", donde el Blues Rock y el Soul se funden en un Rock rudo dulcificado por unos coros con muchísimo feeling. 

El final llega con "From Here To There Eventually", los treinta y dos minutos de "Monster" se consumen  como una vela que llega hasta el final saboreando un Rock ácido costa oeste total con unas guitarras muy precisas, unas voces muy bien puestas dentro de un ambiente puramente Psych, el que se desacía en tu lengua a finales del 69.

Artimus Alistair Babayôbski





martes, 29 de agosto de 2017

GRAND FUNK RAILROAD: "SURVIVAL" 1971

No se puede decir que sean unos perfectos desconocidos dentro del estado pero desde luego que los norteamericanos están lejos de sostentar el Status de unos Black Sabbath o Deep Purple. Lo de Grand Funk Railroad es más caminar de la mano de los Blue Öyster Cult, otra maravillosa banda de culto por estas soleadas tierras.


Al trío de Michigan, pues de Flint son, se les conoce sobretodo por "We´re An American Band", himno en USA y de culto en muchos otros lugares del mundo con olor a petas de maria y a Napalm por aquello de su auge durante el odioso conflicto en Viet-Nam.

Yo les prefiero siempre en sus tres primeros años, concretamente con la termobárica triada que conforman "Grand Funk" (el álbum rojo), "Live Album" y "Closer To Home", registrados entre el 69 y el 70 al que unimos "Survival", del 71, con siete canciones menos explosivas en una primera exploración que el anterior material debut incluído ("On Time" 69), pero con la mecha más larga y con una explosión final a la altura de todo lo anterior grabado.

El material de Grand Funk es puro Cream-champagne, sobremanera en el disco rojo. "Survival" ya es más maduro, aquí uno ya viene de vuelta con la "mili" echa por lo que si queremos seguir haciendo comparaciones con los británicos habría que hacerlo en cuanto a la evolución que sufrieron del debut a "Wheels On Fire", entonces entendemos el crecimiento de los de Ohio desde "On Time" a este trabajo de carpeta "Australopithecus" y furia contenida en sus surcos.

"Country Road" abre las hostilidades con un riff afilado de Mark Farner que es reproducido por el bajo de Schacher. La voz con su feeling Soul entra en juego y despega en un estribillo pletórico que juega a lo mismo que la guitarra. En el solo el "Power Trío" sale a la palestra y "Country Road" quema, la batería y bajo literalmente calcinan a su paso; la guitarra puro Napalm, otra vez esa horrible palabra...


Más de lo mismo "All You´ve Got Is Money"; mucho Funk primigenio, Soul Rock a patadas y pinceladas de los mismísimos Sabbath en los riffs y solos (los de Sheffield también habían ahogado sus penas en los discos de Cream).

La nerviosa "Confort Me" es otro magistral Rock a dos voces deudor de los sonidos de la costa Oeste americana, pero presa de un vigorizante Rock Duro con unos redobles maravillosos de batería y un ritmo desbocado por momentos tanto de guitarra como de bajo.

Una aseada y pulida versión del "Feelin´Alright" de los versátiles Traffic es el cuarto apeadero que la locomotora rockera de Ohio se lleva por delante en este "Survival", mientras que "I Want Freedom" funciona como alegato póstumo del tardo hippismo sepultado por una catarata de notas del bajo de Mel Schacher y órganos hammond regados por la voz de un magnífico Farmer.

La paz que trasmite "I Can Feel Him In This Morning" con sus ecos sixties a la Jefferson Airplane se rompe con el tercer cover de "Survival"; "Gimme Shelter" de Jagger/Richards es adaptada con virulencia granítica, muy bien zurcida por unas indómitas guitarras y una  sección ritmica sin ataduras que ponen fin a un magnífico y atemporal disco.

Artimus Alistair Babayôbski