miércoles, 17 de enero de 2018

THE MAGNOLIAS:" OFF THE HOOK" 1991


¡Qué gran pequeña banda los Magnolias! Los de Minneapolis dejaron en los ochenta, buen sabor de boca en una escena local comandada por The Replacements y Hüsker Dü con el seminal "Concrete Pilbox", un vehículo en el que el Punk chirriaba rabioso más que el Pop que empezaría a enseñar sus dientes en "For Rent", un estupendo segundo disco que contenía varios perdigonazos Ramonianos y cromáticas salvas de Power Punk Pop.

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"Dime Store Dream", cierra su periplo 80´S y su estancia en el sello local indepe "Twin Tone", la casa de los primeros Replacements o Soul Asylum, una disquera preparada para dar la cara por las bandas de "Las Ciudades Gemelas"y sacar su mala baba plasmada en vinilo.

Después, la banda se expande para crecer y busca cobijo en otra discográfica indie, la californiana "Alias Records". Estamos en el 91, cuando el huracán Grunge está apunto de hacer saltar por los aíres la escena norteamericana, y es el momento en el que publican "Off The Hook", su clásico, su mejor disco, uno de los mejores discos de los noventa y de la historia del Power Pop.

El sonido del álbum es inmejorable. El Power Pop ahora si infecta los surcos del disco como la pus, dejando al Punk borboteando en medio de la herida.

La voz de John Freeman, guitarra y líder, es una delicia; rasposa e hiriente por momentos, pero delicada al máximo. "When I´m Not" es la gema del disco, vale quilates, por la voz que cautiva y por unas guitarras tan aparentemente sencillas como letales.

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"When I´m Not" es esa canción que quieres tener en tu recopilatorio de Power Pop, que va a sonar después de una de los Posies y antes de los Real Kids. La música de los Magnolias siempre ha tenido ese punto que me recuerda a las bandas de John Felice; The Real Kids, Taxi Boys...

El Punk como ya señalamos fluctúa entre el emocionante Pop agridulce de "Don´t Pack It In" y el Power Pop nervico de "Matter Of Time". De mano "Hello Or Goodbye", con sus maneras a lo The Jam repleta de fuerza e inmediatez.

"Take My Way", es otra de las historias cargadas de furia que nos dan los Magnolias con unas guitarras muy afiladas y un cuasi ronco John Freeman, recuperando el brío de su segundo y tercer trabajo. "Complicated Fun," ese homenaje a The Buzzcoks, Undertones y  tantas otras bandas Punk británicas alumbradas por el don de la melodía que son adoradas por estos hermanos pequeños de los Replacements.

Me podría tirar un buen rato hablando sobre el encanto subliminal de "My Little Flame" o del sabor amargo de "Playin´To Win", o de la emoción que vuelvo a sentir cuando suena nuevamente "Up The Ladder" en mi tocadiscos, pero lo mejor es que tu lo compruebes por ti mismo, no te engaño, hay pocos discos como "Off The Hook" ahí afuera; sal, compruébalo y disfrútalo.


miércoles, 10 de enero de 2018

L.A. GUNS: "L.A. GUNS" 1988 Treinta Aniversario


La de L.A Guns es una de esas historias de entrañables perdedores, de amor/odio entre cantante y guitarrista lastrada además por la eterna amargura de éste último al ver cómo pudo haber sido parte de algo tan multitudinario y exitoso como Guns & Roses. 
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Lewis y Guns han demostrado que, a lo largo de la tan tumultuosa como errática y también brillante trayectoria de la banda, ambos se necesitan. Y empezaron a constatarlo hace ya treinta años con la publicación de su debut. El disco homónimo es un trabajo que cualquier fan del rock duro más macarra, sucio y pegajoso debería tener en sus estanterías.

Quien esto escribe acababa de entrar en la adolescencia  y se encontraba a mitad de octavo de EGB, y si para mí y aquellos primerizos amigos que descubríamos el rock no era suficiente que nuestros padres vieran las pintas de estos tipos al ver la parte de atrás del disco para que pusieran una mueca de desaprobación, lo era poner la aguja en el vinilo, que sonara un rápido, duro y desafiante "Show no mercy" o que te escucharán cantando el estribillo de "Sex action" con los gestos lascivos y sucios que un batallón de hormonas en plena ebullición respaldaban.
Adiós para siempre a lo que todavía podía quedar del niño inocente, aquí están estos cinco tipejos con sus pintas de degenerados para corromper la moral y las buenas costumbres. Y para echar más leña al fuego pongamos el vídeo de la peligrosa "One more reason" con su violencia gratuita, pistolas y ese Tracii subido al capó del coche escupiendo sangre al parabrisas mientras hace su solo. ¡Quería una guitarra, una chaqueta de cuero, llevar esos pelos imposibles y tocar como Tracii Guns!. De Tracii diría que es el mejor de todos aquellos guitarristas del género y tenía tan buen gusto para hacer una pequeña acústica como "Cry no more" como técnica e influencia del añorado e irreemplazable Randy Rhoads para hacer unos solos geniales. Pero también quería cantar con ese tono a veces roto y, la mayor parte del tiempo, chulesco pero con clase del genial Phil Lewis.
No sé la de horas que pasé exprimiendo este disco una y otra vez, te agarraba del cuello pero también te hacía bailar como un poseso con ese "Nothing to lose" en el que metían un saxo que por entonces uno consideraba de todo menos rockero pero aquí era bienvenido. El único descanso que te daba era "One way ticket", una balada que te hacía sentir melancólico pero duro y auténtico. Para cuando llegaba "Down in the city" empezabas soltando un ¡hey, hey! puño en alto con los primeros compases machacones y cuando el grupo cambiaba el ritmo tocaba bailar como un macarra otra vez antes de corear con más chulería el estribillo. Sí, chulería es la palabra clave.
Treinta años después está claro que uno de adolescente ya no tiene nada físicamente, pero emocionalmente este disco sigue rejuveneciéndote cada vez que lo escuchas y, con independencia de la edad a la que uno lo descubriera, su vigencia sigue en pie y es una pieza fundamental para entender una escena y estilo en el que marcó una época.

Alberto H.S. Albytor 


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martes, 2 de enero de 2018

2017: DIEZ DISCOS QUE DEBES ESCUCHAR DEL FALLECIDO AÑO

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Después de muchos años estos forajidos de las colinas de Hollywood vuelven con un disco imparable de principio a fin. Todos los valores por los que fueron conocidos hace casi 30 años siguen intactos. Por momentos Sleazys, Punk Rockeros o indómitos Cow-Punks. De Junkyard sabíamos que encima de un escenario no les para ni un mercancías descarriado; en disco tampoco!

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Otros antediluvianos del Rock que vuelven haciendo honores al título del disco. Cyril Jordan y Chris Wilson han optado por cruzar los cables que unen "Teenage Head" con "Shake Some Action" y el resultado no podía ser más fastuoso. Canciones que llegan al alma y melodías sublimes que destilan Rock And Roll y Power Pop a partes iguales que hacen honores nuevamente a una banda de auténtica leyenda. Los efluvios clásicos de Byrds, Beau Brummels o Standells se estrellan con sonidos mayestáticos marca de la casa y a otros que recuerdan a los mismísimos Blue Öyster Cult del "Don´t Fear The Reaper".

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Si hay un señor que se merece todo nuestro respeto y admiración es Dan Baird. El de los Georgia Satellites es uno de los tipos más íntegros y auténticos del Rock And Roll Business. Si alguien pensaba que podía fallar sin Homedade Sin, su última banda de acompañamiento, lo lleva claro. El guión como no podía ser de otra manera no cambia; Rock And Roll amplificado, Southern y Boogie Rock sin resquicios. Abstenerse possers e irredentos Indies gafapastosos.


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Los norteamericanos son leyendas del Rock de garaje. En directo solo los Fleshtones son capaces de llevárselos por delante y en disco acaban de publicar su mejor trabajo. Dan The Proffesor sigue comandando un combo que no solo bebe del inagotable manantial Sixties Punk que embelesó a The Cynics o Chesterfield Kings. En "Tally Ho!", aparte de las típicas embestidas del género, THE WOGGLES pasan la fiesta del escenario a un vinilo que vibra hasta en los interludios de las canciones. Música tan aparentemente sencilla como atemporal. Será un clásico de su estilo, al tiempo.

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Adelantándose 16 años a la historia del disco que ocurre en el 2033, los clásicos Styx retornan con un disco concepto sobre el viaje al planeta rojo y lo que supone para los tripulantes de una "The Mission" magnífica de principio a fin. James Young y Tommy Shaw son los Kirk de todo lo que ocurre en un disco que retoma los vibrantes momentos que la banda dejó en los gloriosos días de "Pieces Of Eight" pero sin las estridencias de Dennis De Young. El otro ilustre superviviente de tan vetusta nave el bajista Chuck Panozzo. "The Mission" es un disco para escuchar sentado sin perderse un solo detalle de lo que pasa a través de nuestros oídos al cerebro; sigue siendo Rock clásico elaborado con el cuidado y la dedicación que solo los grandes reposteros del Rock saben hacer.

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BSR se han convertido en algo más que en un tributo a la banda de Phil Lynott. Heavy Fire con diez potentes himnos heavy rockeros lo demuestra desde el primer guitarrazo. Hablando de guitarras, Damon Johnson cumple los dictados del sagrado Lizzy Scott Gorham que sigue ofreciendo su gran gama de pirotecnias por las que es famoso desde mediados de los 70. Ricky Warwick ya se torna insustituible para unas canciones notables que le van como anillo al dedo a su aguardentosa voz. Un ocho sobre diez.

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Un artista de moda dentro del Country Rock americano es este señor nacido en el 78. No es extraño si uno escucha cualquiera de los dos volúmenes musicales que ha editado este 17. En el primer volumen, condensa en 32 minutos emociones lo bastante intensas como para darse por satisfecho; si no has quedado conforme, exigente lector, hazte con el volumen 2 para seguir disfrutando de entre otras cosas, la voz de este músico; profunda y emocionante como pocas en la actualidad, hasta un Grammy se ha llevado. Las nueve canciones de este primer volumen son una carretera americana repleta de baladas y medios tiempos, con alguna carretera secundaria al Rock And Roll. Las mandolinas y el Pedal Steel, las voces a dúo con su señora recorren de este a oeste y de norte a sur la tradición del US Rock tradicional inventado por Gram Parsons. Produce el curtido Dave Cobb.

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El Rock melódico entra entre los destacados del año de la mano de estos ilustres veteranos. Incansables, suman una nueva muesca a su dilatada carrera discográfica y lo hacen con una colección de canciones que van de lo entretenido a lo estupendo. El Rock de estadio siempre ha sido la fuente de Night Ranger que siguen ofreciendo estribillos pletóricos y veraniegos con guitarras Hard Rockeras en la cobertura. Pinceladas aoreras y Power Pop endurecido lucen sus mejores galas en un disco al que siempre es fácil volver.

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El miembro de los power poperos Star Collector nos regala once luminosos cortes que te harán vibrar sin que te des cuenta. Caer presa de melodías que buscan la perfección melódica sazonado con guitarras duras cuando es menester parecerá lo más normal según vayan cayendo unas canciones  deudoras de los Beatles, la ELO, Enuff Z Nuff o los tremendos Jellyfish. "Better From Here" es un trabajo de esos que deja siempre la sonrisa marcada en el rostro del que lo recibe. Una pena que hasta el momento no haya soporte físico para unas canciones que lo merecen y que en la época en la que The Romantics o The Cars estaban en la cresta de la ola surfearían en ella sin problemas.

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Asturianos y de Sotrondio para más señas. "Colegas" es su tercer larga duración y pueden, deben de estar orgullosos de las canciones que han grabado. No es fácil decantarse por una de las lenguas madres y adaptarla al Rock And Roll clásico setentero que practican y encima salir airoso. Los Tal no aprueban, sacan un notable rockanrolero entre influencias de los Humble Pie, Faces, Black Crowes, recordando incluso a los mejores M-Clan dentro de un álbum super recomendable.

jueves, 21 de diciembre de 2017

BLACKFOOT: "HIGHWAY SONG LIVE" 1982

Alguien comentó en el 82 que la música de este "Highway Song Live" era veneno sin antídoto; y tiene toda la puta razón del mundo. Los Blackfoot con una de las unidades móviles de los Rolling Stones, la liará parda en el Reino Unido, estableciendo uno de los pactos de sangre público-banda más auténticos de la era dorada del Heavy Rock.

2017

Imaginad a unos tipos del sur de los States llegando a la fría Gran Bretaña del año 80 para abrir para los Scorps y salir sorpresivamente a hombros como si de unas leyendas del balompié británico se tratasen.

Hasta el mísmisimo Lemmy Kilmster alucinó con el atronante directo de la banda y les espetó aquello de "¡Hijos de puta, qué jodidamente grandes sois!" Algo que imagino inflaría de orgullo los pectorales de aquellos cuatro yankees tan bien recibidos en la corte del Rey Arturo.

La cosa no quedó en esa mera visita, y el romance con las islas se convirtió en sexo duro cuando Rick Medlocke, líder de la banda y ahora parte de la hermandad sureña Lynyrd Skynyrd gritó "¡A la mierda con los States y que les jodan bien!!" propiciado por la pasividad que la banda producía en su país de origen.

Y Blackfoot la liaron tan gorda como "Toro Sentado" en "Little Big Horn", arrasando con el material que englobaría esta bomba termo nuclear de Heavy Rock sureño que es "Higway Song Live".
El disco es un "Tour de Force" decibélico desde el inicio con el clásico de la banda "Gimme Gimme Gimme". Totalmente normal que Lemmy fuese fan a muerte de estos lores del Sur.

2017

El ambiente que se escucha y palpa en "Every Mand Should Know (Queenie)", "Good Morning" y "Dry County" con el público británico entregado a los guitarrazos de Medlocke y Harguett, el bajo asesino y Heavy Metal de Greg T Walker o los tambores de guerra de "Thunderfoot" convierten a este disco (si es vinilo mejor!) en uno de los álbumes más míticos y cañeros de la era metálica.

Miles de irredentos fans de la "NWOBHM" llevados en volandas por la energía de la máquina sureña que les hostia con el "Rollin Tumble" del gran Elmore James. Ni los más "Red Necks" del Sur profundo estadounidense fliparán como los hijos de la Pérfida Albion al son de "Fly Away", "Road Fever" o "Trouble In Mind".

Blackfoot remata a un respetable completamente noqueado por el ruido Southern-Metálico de "Train Train" y "Highway Song", que es capaz de reaccionar y les devuelve la moneda entonando "Howay The Lads", con la complicidad instrumental del sorprendido cuarteto.

Londres, Edimburgo o Newcastle son tres de las ciudades que recogen el frenesí sónico de discos de la talla de "Strikes" o "Marauder", pero obviamente no fueron las únicas; Glasgow fue otra de las premiadas, con un teatro abarrotado y que vibró de tal forma que a la banda le pareció caérsele encima, sensaciones que uno se imagina cada vez que se pincha este monstruoso álbum en vivo.

El Hijo de Ron Keel


miércoles, 13 de diciembre de 2017

SOCRATES DRANK THE CONIUM: "ON THE WINGS" 1973: TROGLODITAS DEL ROCK DURO VOL 21


2017


¿En Grecia había Rock Duro? Pues como aquí amigos míos, más bien poco pero de calidad. Si buceas por las catacumbas rockeras del país Heleno no puedes dejar pasar a los Socrates Drank The Conium, banda que tenía su radio de acción en la capital Atenas. 

La formación estaba liderada por el guitarrista Yannis Spathas, un músico fuera de serie como podréis comprobar al escuchar cualquiera de los discos de la banda y este "On The Wings" especialmente. A mi me ha llamado la atención casi tanto como el brutal guitarreo de Yannis la voz Vedderiana de Antonis Tourkogiorgis, con un timbre bastante inusual en aquellos tiempos donde los agudos a lo Plant o Gillan eran la nota predominante de los estilos duros. 

Los Socrates como muchas de las bandas que debutaron en el último año de la década sesentera apostaban por un sonido Heavy Blues marcado por la música del trío Cream y por el grupo de Jeff Beck, por supuesto que para que eso ocurriese la banda debería de tener una base rítmica de enjundia y un guitarrista de nivel, algo que los Helenos poseían.

"On The Wings" es el tercer disco de la banda, lo hemos elegido principalmente por su originalidad; en él, el combo se distancia del sonido Power Trío creado por Cream y apuesta por un sonido intrincado, sofisticado y muy poco convencional, para ello aumentan el número de miembros en sus filas a cuatro con la inclusión de un segundo guitarrista, el también Heleno Gus Doukakis.

A los elementos Heavy Blues que flotan en el ambiente general, los músicos proyectan sombras de Jazz y Prog conjuntadas con Heavy Rock potente y veloz. En el ambiente general de las canciones flota una sensación de Proto NWOBHM producida por una vertiginosa y trepidante base rítmica que se adelantaba tres años a lo que Judas Priest nos ofrecería en su segundo disco, el magistral "Sad Wings Of Destiny".


Los cambios de ritmo a lo largo del álbum son variados y sorprendentes, y la gama de riffs y punteos ofrecida por Spathas un auténtico espectáculo, todo dentro de una producción muy notable sobre todo siendo conscientes de que hablamos de un producto Made In Grecia, no de un trabajo grabado en uno de los míticos estudios británicos o norte americanos de la época, o con la unidad móvil de los Stones, esto era el sur de Europa en los primeros setenta colegas.

Dos años más tarde, Sócrates volverían con "Phos", con la producción de Vangelis que colaboraría además en la composición de varios de los nuevos temas grabados, lo que supuso un cambio en la dirección sónica del formidable conjunto griego.
2017
Artimus Alistair Babayobski




lunes, 4 de diciembre de 2017

THE GRUESOMES: "Flequillos, Pelis De Terror y Guitarras Fuzz"

2017

Los 80 no solo fueron un festival de melenas cardadas e imposibles que olían a Laca a kilómetros, los pelos a los Brian Jones o a lo Johnny Ramone fueron una constante, lo que pasa es que no salían en la Mtv, lo hacían en fanzines o en revistas underground.

En norteamérica brotaron grupos de melenudos ye-yes desde New York a Los Ángeles pasando por Pittsburgh, formaciones como Chesterfield Kings, las féminas Pandoras o The Cynics van a labrar su camino con sus guitarras Vox y sus órganos Farfisa.

En Canadá tenemos a cuatro chavales que no llegan a los 20 tacos fans del show de Los Picapiedra que montan su grupo de Garaje al que le ponen el nombre de los vecinos de Wilma y Pedro: En los países anglos conocidos como THE GRUESOMES.

Y así, con poca pericia pero con muchas ganas, los cuatro chavalotes se las apañan para afinar primero y para destrozar los tímpanos de sus vecinos de Montreal a base de ruidosas revisitaciones de clásicos de mediados de los 60.

 Luego, poco a poco van atreviéndose a componer sus propias historias a base de cortar, troquelar y pegar un poco de los Stones y Bod Diddley y otro poco más de Dowliners Sect, Standells o cualquier tunante que osase aparecer en los archivos sonoros de los volúmenes sonoros del Pebbles u otros insanos artefactos del Sixties Punk.

Con más ganas que arte publican el corrosivo EP "Jack The Ripper" en el 85 para el sello "Primitive", casa de bandas locales como The Sherlocks, Mongols o The Brood que también publicarían material bañado en fuzz durante esos años.

Las tres rodajas de Sixties Punk publicadas llaman la atención de los capos del pequeño sello "Indie" "Og Music" que les contrata y les editará tres discos con parte del mejor y más alocado Garaje Punk revivalero de aquellos lejanos ochenta.

El primer vinilo (solo fue editado originalmente en este formato) lo lanzan al mercado en el 86 con la banda demostrando claramente cuales son sus influencias musicales y visuales. Al añadido 60´s de su música hay que agregar el de su imagen y portada, con una lograda carpeta digna de "La Familia Monster" o del Motel de "Norman Bates". 

2017

Con "Tyrants Of Teen Trash" los jóvenes "niñodélicos" del fuzz canadiense quieren ponerse a la altura de Miracle Workers o Lyres, veteranas bandas de Garaje americanas que sin embargo demuestran mucho más empaque como instrumentistas que nuestros cuatro neófitos.

Pese a todo, las carencias se suplen con trece temas que van como un torrente entre propios ("For All I Care" o "Dementia 13") o enloquecidas revisiones con doble-dosis Fuzz sobre series B y Z del 60´s Garaje Punk (Sonics, Starfires...)

La chillona voz de Bobby Beaton manda en la "remozada" versión del "Jack The Ripper" de Lord Stuch. Las guitarras, armónicas de principiante y los sencillos rítmos bajo/batería son lo suficientemente atractivos para que nos detengamos a escuchar un disco debut con el cual podremos descoyuntar nuestras caderas mientras las canciones van y vienen.

En el 2009 el álbum fue reeditado en vinilo y por vez primera en CD con material extra. Claramente está lejos del "RNR" de los Cynics o del "Stop" de los Chesterfield Kings, pero planta cara a los debuts de ambas bandas y supera a otros que tuvieron su prensa dentro del underground 80´s como los debuts de Primates, Gravedigger V o Morlocks.


2017

Mejor será el segundo trabajo de la banda publicado un año más tarde nuevamente por el sello "Og". "Gruesomania" recoge bajo un sonido limpiado en comparación con el debut doce temas en los que se notará que los chavales ya saben algo más que afinar sus instrumentos. 

Nuevamente covers y temas propios forman un revoltijo revivalero de 60´s Punk que no deja títere con cabeza desde "Way Down Bellow". Por supuesto que el Fuzz sigue siendo el pedal que pisan a fondo las guitarras en la citada y en el resto de "Gruesomania".

 "I´M Glad For You", "Outta My Mind", la versión de los canadienses francófonos Les Lutins "Je Cherche" o el instrumental surfero "Whirlpool" son algunas destacadas, aunque no hay desperdicio alguno en los poco más de treinta y cinco minutos que da de sí este excitante disco en el cual, ahora si, los canadienses dan el do de pecho firmando la continuación anhelada por cualquier banda con un álbum en la calle. 


2017

A disco por año "Los Horrorosos" (The Gruesomes)  firman "Hey" con el 88 ya avanzado y vuelven a ofrecer lo que su pequeño grupo de seguidores quieren, a saber, una breve pero intensa ración de Garaje Rock con todos sus limitados pero eficaces números: 60´S Garaje Punk, Pysch 60´S a raudales, versiones series B y temas propios con el Farfisa a todo trapo y las guitarras a tope de Fuzz, obviamente nada más se les puede pedir.

El sonido de "Hey" es más compacto que el de sus dos anteriores discos y suena mejor. Año a año han mejorado como músicos, algo que se nota en este tercero donde ya parecen unos profesionales. Las canciones posiblemente sean la colección más lograda en su conjunto en enconada rivalidad con el segundo "Gruesomania".

Luego llegarían los 90 y los canadienses desaparecerían del mapa flequillero como muchos de sus coetáneos hasta la llegada de la primera década de la nueva centuria, año 2002 en el que volvían a la actividad sorpresivamente con el muy entretenido "Cave In".

De momento y tras publicar un directo hace unos años, Gruesomes han vuelto a la actividad encima de los escenarios como se ha podido ver en diferentes festivales por el estado, en los cuales han sacado a pasear nuevamente su colección de flequillos, sus botines de punta, trajes a medida, capas, guitarras Vox y todos los demás accesorios 60´s Punk, eso si, con algunos kilitos de más.



Toño Caído



lunes, 27 de noviembre de 2017

AEROSMITH: "AEROSMITH" 1973

Eran los primeros tiempos de la banda, Tyler quiso llamarlos The Hookers pero Perry sugirió Aerosmith, así que lo aceptaron. Luego fueron a "Caprice" y Tyler que ya era toda una muñeca se encargó de vestir al resto de la banda a regañadientes.

2017

A la salida de la tienda, se hicieron la foto que alumbra el debut. Todavía alguno se pregunta quien tuvo la idea del subirlos al cielo, aunque fue cosa lógica, eran Aerosmith.

Aerosmith, el disco, emerge entre recortes musicales de los Stones, Hendrix y los Beatles. El espíritu de los Yardbirds poseía a la banda en vivo; en el estudio el embrujo de la legendaria banda de Clapton/Beck/Page se confundía en las primeras tomas de "Someday" o "Write Me".

"Make It" comenzaba el disco con altivez y prepotencia, Tyler presentándose al respetable con un Rock And Roll que Perry y Whitford hacen indómito, como "Silver", cuando el caballo del "Llanero Solitario" tomaba la ladera, los riffs se hacen dueños del primer lance del álbum.

"Somebody" cotinuaba chuleta y descarada, los riffs cuchicheaban mientras Tyler seguía presentándose como el Jagger del Rock Duro que siempre quiso ser; Perry punteaba y su hermano Tyler le imitaba como cachondeándose del mundo y de él mismo, y luego llegaba "Dream On"...

La primera "Power Ballad" de su discografía llora entre misteriosas estrofas y extraños arpegios de guitarra deudores de Led Zeppelin y Page. El estribillo continua el embrujo de este primer mito "Aerosmithiano" hasta que cae sobre nosotros "One Way Street".

2017

El Blues que siempre caló hondo en el primer Rock pesado americano golpea con fuerza, Tyler a medio camino entre un Gurú del Blues o Jagger vs Plant ya nos deja un esbozo de su mítico fraseo vocal entre armónicas, guitarras sucias made in "Sticky Fingers" y una sección ritmica que reconocería hasta un sordo, un fenomenal final del primer acto del álbum.

El otro lado no puede empezar mejor, "Mama Kim" toma el control de nuestro cuerpo desde el riff inicial. Tyler regresa arrogante, brabucón y nos gana la partida sin echar las cartas encima del tapete, la banda nos unge con el estigma del que solo quiere beber alcohol y amar duramente al son de "Mama Kin".

Cuando Aerosmith nos atizan con "Write Me" y su RNR malnacido, pedimos más y la banda nos casca "Movin´Out", Blues Hard Rock desaseado con un Tyler oscuro y los riffs de la dupla Perry/Whitford en Mick Taylor modo, y entonces llega "Walkin´The Dog".

El clásico de Rufus Thomas que los Stones también utilizasen para patear nuestros culos de pecadores es adaptado por los de Boston y la convierten en un mal nacido himno Hard rockero que será revisitado a la manera Tyler/Perry con más caballos de metal por Ratt en los primeros ochenta. 

En los años posteriores Aerosmith irían agrandando su leyenda disco a disco; también su leyenda negra crecerá de manera proporcional a la fama y al éxito de unos discos que Tyler siempre ha dicho dieron más réditos a los tipos de Columbia que a ellos mismos. 

Artimus Alistair Babayobski