sábado, 24 de diciembre de 2011

MIRADA RETROSPECTIVA "Especial Navidad" Mötley/Wasp!!!

Es noche buena. Doble ración: ¡FELICES FIESTAS!!



Posiblemente hubo una alineación de estrellas, planetas y todo tipo de astros el día en el cual Mötley Crüe aparecieron para quedarse (Con sus idas y venidas) en esa rueda circense llamada Rock And Roll. Cuatro tipos de baja estofa dispuestos a quemar todo a su paso y sin miedo a nada ni nadie con algo claro en el punto de mira: Lograr la fama, dinero, sexo y todas las drogas que les pusiesen por delante. Y damos fé de que lo consiguieron.

Los Crüe fueron la primera banda Angelina en pegar el petardazo, Van Halen pusieron la gasolina pero la cerilla o la mecha que hizo arder el Sounset Strip fué cosa suya. Así se convirtieron en los embajadores del mal y del Rock de aquella ciudad para que através de sus ojos se viese lo que se estaba cociendo en esa "City" americana y lo que quedaba por ver durante toda la decada de los 80. Mötley cayeron en las emergentes redes del Metal ochentero aunque sus gustos (Los de sus componentes) estaban bastante alejados de este estilo, tan solo Tommy Lee comulgaba con una "Nueva religión" que empezaba a tener millones de practicantes en todo el mundo. Mick Mars era un fan del Blues y Jeff Beck; Vince Neil, un surfista follador con ínfulas de ser el nuevo David Lee Roth y Nikki Sixx suspiraba por convertirse en el nuevo Johnny Thunders y apunto estuvo de lograrlo varías veces a lo largo de esa decada. Así que la música de la banda era más bien una especie de mezcla entre unos Mott The Hopple y Slade Hard Roqueros cruzados con el Rock teatral de Alice Cooper o Kiss a los que ellos le insuflaban toda la energía Punk Rockera y destructiva que moraba en sus álmas.


Después de grabar este primer disco y editarlo ellos mismos bajo el abrigo del sello doméstico Leathur Records, un avispado tipo de Elektra les ficha y trás mezclar el disco el gran Roy Thomas Baker sale a la calle con una tirada estimable convirtiendose en el trampolín hacía la fama que conseguirán definitivamente un año más tarde. Pero esta primera toma de contacto es la más genuína y dañina de toda la discografía Mötley, nueve canciones rápidas y explosivas como pocas.

 La poca técnica instrumental la suplen con canciones de efervescentes melodías que se ganan al oyente a la primera gracias al tono Pop de la voz dulce en aquellos primeros años de Vince Neil. "Live Wire", es el comienzo aguerrido y Metálico del disco seguida por tortazos efectivos como la Glam Rockera "Come On And Dance" o la compuesta por Nikki Sixx en sus días formando parte de London "Public Enemy N:1"; una canción con un estribillo pegajoso como pocas he escuchado en mi vida y a la que la banda incomprensiblemente dejó en un segundo plano hasta su "Comeback" a finales de los 90.

El pistón no es capaz de bajar en la bonita pero macarra balada "Merry- Go-Round" y la máquina vuelve a desvocarse en la trepidante "Take Me To The Top" con otro estribillo enmarcable. En el segundo acto atacan mostrando garras Metálicas en "Piece Of Your Action", una de las fijas casi siempre en directo durante todos estos años. "Starry Eyes" los muestra como los grandes seguidores del Glam Rock setentero que son y concluyen con la divertidísima "Too Fast For Love" ( Que demuestra a las claras las intenciones de la banda) y la balada "On With The Show", rajada de Nikki Sixx sobre su padre con el qué apenas tuvo relación. Perfecto final para un disco que no ha perdido un ápice de su fuerza, al contrarío.

El Hijo de Ron Keel



Tengo en mis manos la carpeta de “The Last Command” y la observo mientras suenan los arpegios de “Wild Child”, soy 26 años más viejo pero esa música me dice lo contrario. Gran canción ¿Verdad? El poderoso estribillo resuena en mi pobre cabeza hasta que termina pero yo ya estoy preparado para “Ballcrusher” que comienza como una tormenta con un riff sencillo pero cortante, estrofas cortas y estribillo pegadizo. Yo canto “Ballcrusher” sin cesar…me encuentro en medio del solo correctamente ejecutado por Randy Piper y vuelta a empezar,que gozada.

Suena una emisora de radio ¿Se habrá jodido el disco? Que va! Es la intro de “Fitsfull Of Diammond” otro tema poderoso que trata de ambición y poder, mucho poder, el mismo que tiene la canción. Tengo 13 años de nuevo…
“Jack Action” entra en escena para barrernos a todos del planeta , un temazo, rock alto y fuerte, antes Steve Riley habia dado la señal de avance con el cencerro. Una canción de metal y rock and roll, lo que definia a W.A.S.P. en aquellos años. Con “Widowmaker” se termina la cara A, tampoco es uno de los mejores temas del grupo, pero tiene su cosa.


Te levantas y le das la vuelta al disco para que suene “Blind In Texas” y esas guitarras de Chris Holmes y Randy Piper irrumpen en escena rockeando que da gusto. Este tema lo tiene todo, el mejor tema de la banda y punto. Menudo estribillo, lo canto una y otra vez hasta desfallecer mientras recuerdo el video clip en el oeste con carreras de armadillos y los mismisimos ZZ TOP de “guest stars” como en las mejores series de la época.

 “Cries In The Night” quiere ser la “Sleeping In The Fire” del disco pero no lo acaba de lograr y llegamos al tema que da título al album “The Last Command”. Un tema que comienza con un solo de guitarra melódico que nos conduce a la típica linea vocal de Blackie Lawless un pre-chorus y un chorus más que aceptable y vuelta a empezar, otra buena canción.

 La banda tenia magia en aquellos años. “Running Wild In The Streets” es un tema potente que me recuerda a los mejores momentos de su debut de 1984, con ese sonido tan caracteristico del grupo, abundantes efectos, poderoso coro y gente corriendo salvajemente por las calles. Mi viaje concluye con “Sex Drive” otro tema ligado con su primera entrega, con unos W.A.S.P. divertidos y demenciados, W.A.S.P. en estado puro.

“The Last Command” ha terminado pero está listo para cualquier momento. Un disco que como mínimo está a la altura de su antecesor. El cd contiene siete temas extras, “Mississippi Queen” y la cojonuda “Savage” y siete temas en directo sacados del “Live At The Lyceum” del 84 que termina con un “I Wanna Be Somebody” memorable.

El Hijo de Ron Keel










No hay comentarios:

Publicar un comentario