domingo, 18 de diciembre de 2011

MIRADA RETROSPECTIVA



La obra controvertida por excelencia de los británicos, su disco más complejo y el que les convirtió en auténticos mártires por parte de la crítica que en definitiva esperaba con los brazos abiertos un disco así para poder machacarles, y así lo hicieron. El redondo contenía todas las papeletas para que recibiese apelativos como "desmesurado", "demasiado grandilocuente", "excesivamente ambicioso" y sobretodo "aburrido". Calificativos como "autocompacientes" también cayeron sobre las espaldas de los miembros de Yes que acusaron las tensiones de la grabación de tan extenuante disco hasta acabar con la salida de Rick Wakeman; el rubio teclista llegó a decir a los hasta entonces compañeros de aventuras "topograficas" : "No podeis tocar lo que no entendeis, y yo no entiendo nada de este disco".

Personalmente creo que un grupo que es capaz de grabar una obra como "tales from topographic oceans" es de todo menos "autocomplaciente", ya que con este album buscaron (sobretodo Steve Howe y John Anderson ) el más dificil todavía después de grabar una obra maestra de la música del siglo XX como "close to the edge" y eso solo demuestra la categoria de esta banda que practicaba "rock progresivo", una etiqueta que debiera buscar el avance en sus ideas musicales y huir del estancamiento que es el peor enemigo de este estilo con tantos detractores como amantes. Y eso mismo es lo que Yes hicieron, mirar hacia delante y arriesgar grabando un ambicioso doble album con cuatro canciones, cuatro largas "suites" que ocupaban una cara entera cada una, repletas de recovecos y más cambios de rítmo de los que tenían acostumbrados a críticos y fans.

La primera gran novedad es que estrenan batería, Bill Bruford sale, Alan White entra. White es un gran batería, con una gran pegada pero me gusta menos que Bruford que seguirá con su ejemplar carrera junto a Robert Fripp en King Crimson. Analizando un poco los temas se repartirian en dos "suites" buenísimas y otras dos que no acaban de convencerme.



El comienzo de "tales..." es muy bueno, "the revealing science of god dance of the dawn" continua la temática mística de su anterior album pero llevada aquí a la exageración en las letras, hay que recordar que John Anderson estaba muy metido en las religiones orientales lo que significó una fuente de inspiración definitiva para escribir temas para este disco. Músicalmente es un tema sensacional, me imagino estar escuchandolo en el 74 y pensar que es la mejor canción de Yes, si no lo es, estaría cerca de serlo.

Pero las cosas se tuercen a la segunda de cambio, "the remembering high in the memory" es un tema que no arranca hasta pasado casi el cuarto de hora lo que para una canción es mucho decir! Es aburrida, pero no por pretenciosa, sino por el atolladero que supuso para el grupo tantas y tan difíciles ideas a plasmar en ella; los últimos minutos son mucho mejores pero ya es demasiado tarde para levantar el vuelo.



Tampoco salen bien parados de la tercera canción, "the ancient giants under the sun" tiene el mismo mal que su antecesora, acumula mejores momentos en general pero tampoco salen airosos o al menos esa es la impresión que te queda a su conclusión.

En cambio "ritual" si que contiene todos los elementos que les hicieron grandes en "fragile" y "close to the edge". Es un temazo de principio a fin, nada en él sobra, las partes vocales son brillantes pero las de guitarra incuso lo son más. Steve Howe hace uno de sus mejores trabajos a las seis cuerdas tanto en los momentos eléctricos como en los acústicos. No me quiero exceder más, solo decir que si este disco lo hubiesen formado las dos mejores canciones del disco, estarimos hablando de la cima discográfica de Yes y no de un muy buen trabajo pese a los detractores que ha ido acumulando a lo largo de estos casi 40 años.

Caído en Little Big Horn


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