viernes, 23 de agosto de 2013

MIRADA RETROSPECTIVA: WARRANT- "DRFSR" 1989

1989
Hay discos que están unidos a ciertas épocas del año, que dependiendo de lo que nos ofrezcan lucen mejor con el sol del verano, el frío invernal o la lluvia y brumas otoñales.

Y aunque este disco fue publicado un 31 de Enero, sus melodías y el sonido general del álbum nos empujan a pincharlo irremediablemente en los meses estivales. Aunque por otra parte "Down Boys" es un tema que definitivamente puede hacerte más llevaderos los oscuros días de Enero o Febrero.

El caso es que hay que retroceder hasta un ya lejano año de 1989 para encontrarnos con el debut de Warrant, la millonésima banda californiana de Glam Metal con ínfulas de ser unos nuevos Poison dispuestos a cepillarse a todo lo que se les pusiese por delante desde Hollywood hasta la tierra del Sol naciente...Y seguramente que lo consiguieron. "Cherry Pie" les colocaría en 1990 como una de las realidades del Hard Rock americano, pero el sueño empezó a gestarse con "Dirty Rotten Filthy Stinking Rich" un año antes.

Volvamos a España y a una tórrida noche veraniega de hace 24 años...unos amigos en un garito, un colocón de los que hacían época y ACDC atronando a la muchedumbre...el vídeo del "Looks That Kill" de los Mötley pasado por enésima vez en la desconocida para nosotros MTV...Y luego un quinteto con un rubio frontman que no para de moverse...no hay duda, por las pintas una nueva banda americana. Ni Dios los conoce, nosotros tampoco. Al final han puesto el nombre y eran unos tal Warrant, he leído algo de ellos en la "RIP" o en el "Metal Hammer", no recuerdo bien en ese momento...


Un mes más tarde veo el disco en un catálogo de una desaparecida tienda de metal madrileña, y arriesgo, como tantas otras veces me fío de las pintas y "DRFSR" cae en mis ansiosas manos. Es verano, "Sonic Temple" de los Cult y un montón de discos Sleazy han sido la banda sonora de mis borracheras...el debut de estos chavales era el perfecto colofón a un gran verano.

El disco no defrauda, aparte de las pintas de Jani Lane y sus amigotes hay un puñado de himnos nocturnos perfectos para salir nuevamente a liarla parda..."32 Pennies", "Down Boys" y "Big Talk" resultan de un fresco adictivo, las típicas canciones para llevarte a la playa en aquellos "Walk-Man" de la época, recopilados con otros de los Bon Jovi (De los buenos Bon Jovi!!!), Poison y Van Halen...temas de estribillos inmediatos e irremediablemente poperos, macerados a base de guitarrazos roqueros de los que no hieren sentimientos.



Por eso mismo en este trabajo las baladas tienen también cabida. No hay disco de los 80 que quiera comerse algo más que los mocos que no tenga su baladita lacrimógena. El caso es que no siempre se sale victorioso...a Warrant no les funcionan mal y "Somitemes She Cry" llega al número 100 del "Billboard" americano y al 11 del "Mainstream Rock chart".

Mejor todavía el siguiente single, la también balada "Heaven", que llega al número 2 y 3 de las citadas anteriormente listas de éxitos.

Afortunadamente no todo son lágrimas y Lane se rodea nuevamente de los guitarrazos de Joey Allen y Erik Turner en varias canciones de puro y duro pasteleo L.A. del bueno: "Ridin´High", "Cold Sweat" o la molona "In the Sticks" elevan nuevamente nuestra moral hasta el limbo, nos convierte en los reyes del "Air-Guitar" y en los pecho-lobos del barrio una noche más, hasta que la resaca te hace ver que ni Warrant son Van Halen ni tú eres Jani Lane...a pesar de todo sigue siendo un placer degustar discos como este "DRFSR", aunque solo sea un mero placer veraniego.

El Hijo de Ron Keel





viernes, 16 de agosto de 2013

NOVEDADES: HIDDEN MASTERS "OF THIS AN OTHER WORLDS"


Ojito a estos tres tipos...escoceses ellos, de Glasgow concretamente, y con las ideas muy muy claras.

¿Os imagináis a una banda que mezcle a Pink Floyd, Cream, The Who, The Kinks con los Black Sabbath?? ¡Esos son los Hidden Masters!

"Of this an Other Worlds" es un disco que no da tregua desde la inicial y psicodélica "She Broke the Clock of the Long Now", y es que la banda se vuelve loca fabricando melodías imposibles, completamente triposas, acompasadas de riffs de alucinante Rock Pshyc y "Space Rock".

Alastadair C Mitchell aparte de crear atmósferas de lo más brillante con el piano y los teclados clava melodías sixities de acompañamiento a la genial voz de David Addison, un tío que recrea vocalmente unos mundos que van de Syd Barrett (la genial "Into the Night Sky") a Roger Daltry (la brutal "See You in the Dark") y a Ray Davies (la impresionante "Last Days of the Sun").



Además Mr. Addison se desmadra con sus riffs de puro Rock ácido deudor no solo del Psyc británico, si no del "West-coast" del San Francisco de finales de los 60, recreando increíbles ambientes de unos Jefferson Airplane o unos Moby Grapa ("Perfume" es el tema).

Tampoco podemos obviar a John Nicol, el bravo batería de la banda, que hace una encomiable labor en todo el disco, en "Perfume" cuyo inicio y final es puro Pink Floyd del 67, Nicol está sobresaliente.

Pero este disco no es solo una muestra brillante de Retro-Rock, los arreglos de todos los instrumentos y el excelente sonido le dan a éste "Of this an Other..." un aura casi atemporal.

Incluso son capaces de fabricar un tema que podría venderse como Rockabilly inicialmente, antes de caer en manos de estos jodidos locos que hacen que "There Are More Things" sea pues eso, una jodida locura que Reverend Horton Heat tocarían así de salir al escenario con un tripazo del bueno.

"Nobody Knows that We're Here" es otro sorprendente viaje al pasado vía George Harrison, Dave Davies, Pete Townshend, Syd Barrett o vaya usted a saber, que enerva desde el riff inicial y cautiva con sus melodías vocales cosa mala, como también lo hace la alucinante y alucinógena "Like Candy", que guiña un ojo y el otro a los Cream y aquel fantástico  "I Feel Free" de su primer disco.

Tendremos que darles las gracias a los chicos del sello "Rise Above" por apostar por discazos como este. El disco más sorprendente de lo que va de año para un servidor.

Caído en Little Big Horn


viernes, 9 de agosto de 2013

MIRADA RETROSPECTIVA: CAPTAIN BEYOND "CAPTAIN BEYOND" 1972

1972

Ahora que está (no voy a decir de moda) pero si en cierto auge dentro del panorama rockero revindicar el sonido más clásico del Rock duro (lo que últimamente se está publicando de bandas como Graveyard o Witchcraft) es un buen momento para recordar alguno de los discos oscuros que se publicaron en los 70 y que fueron  recibidos con frialdad en su día y rescatados en diferentes revivals posteriores, que sirvieron para reeditar el disco y ponerlo al menos en boca de unos pocos durante algunas semanas.

Uno de los casos más llamativos fue el de los CAPTAIN BEYOND. Debutaron un lejano 1972 con un potente artefacto de Rock duro autoproducido y dedicado al fallecido por aquel entonces Duane Allman.

La particularidad de estos Captain Beyond residía en su líder y vocalista. Si, Rod Evans. Quizás el nombre no os suene del todo, o puede que al menos lo haga un poquito...éste tío había sido el vocalista de los Deep Purple en los discos del "Mark I": "Shades of Deep Purple", "The Book of Taliesyn" y "Deep Purple". Luego Blackmore le daría la patada para fichar a Ian Gillan.


Desde luego que no hay color entre uno y otro, pero los discos de Purple con Evans tienen su gracia, y directamente este primer disco con sus Captain Beyond está de muerte.

Junto a Evans está en la banda un tal Rhino como guitarrista, que se las apaña con la acústica e incluso con la "Slide". Buen trabajo del que fuera hacha de los Iron Butterfly,  guitarrista que muestra su bravura en cortes tan potentes y recomendables como la inicial "Dancing Madly Backwards" , "Raging River of Fear" en la que ofrece todo un repertorio de "Wha wha" y en la Hard Rock Psyc "Frozen Over".

Como en cualquier trabajo setentero que quiera ser relevante el bajo y la batería cobran especial importancia, Lee Dorman y Bobby Caldwell se muestran especialmente cáusticos en "Armworth", "Mesmerization Eclipse" o la genial "I Cant Feel Nothin' (Part 1)".

En otros temas tipo "As the Moon Speaks ( To the Waves of the Sea)", Captain Beyond juegan a ser unos King Crimson Heavy metaleros y en "Thousand Days of Yesterday" se las arreglan para mezclar a Led Zeppelin con Yes, y salen airosos del asunto.

Captian Beyond sacarían algún disco más después de este, pero sin duda alguna el que hay que tener si o si, sobremanera si te va esto del Rock duro añejo de los 70 es este debut de la banda del olvidado ex Deep Purple Rod Evans.

Caído en Little Big Horn


jueves, 1 de agosto de 2013

NOVEDADES: QUEENSRYCHE:" QUEENSRYCHE 2013", BLACK STAR RIDERS :"ALL HELL BREAKS LOOSE"



Resurrecciones. Hablemos de resurrecciones. Porque “Resurrection” hubiera sido el título más adecuado para este trabajo.


Los tenemos de vuelta, señores…. la vieja guardia pretoriana de la causa, Rockenfield-Jackson-Wilton, con una mano de los nuevos inquilinos Lundgren-LaTorre, nos devuelven a los buenos tiempos de una banda que, quién lo hubiera dicho, ha deambulado por la mediocridad en los últimos tiempos. Y, como guinda de este pastel agrio, una batalla legal tan grotesca y ridícula (los caminos de la Justicia son inescrutables, como bien sabemos en este país), que permite que dos bandas de rock compartan el mismo nombre, aunque con diferentes, muy diferentes resultados: Tate con su banda de mercenarios, pariendo un disco apresurado, torpe y mediocre, secundado por mercenarios (de lujo, eso sí, pero mercenarios), y hasta mal grabado, como la propia banda (éste último término, utilizado en el sentido más peyorativo de la palabra), reconoce.

Pero, centrémonos en los buenos…

Inquietud, eso es lo que sentíamos alguno antes de que este nuevo trabajo viera la luz. Tate ya se había anticipado a la jugada con su “finstro” de disco, y quedaba por ver si la mediocridad también se había instalado o contagiado en el otro lado. Afortunadamente, nada más lejos.

Entremos en el disco. “X2”, la intro, firmada por Rockenfield, un hombre que, aparte de tocar la batería en una de las bandas más grandes que ha parido el metal-progresivo, es un auténtico maestro a la hora de crear atmósferas cinematográficas que te vayan ambientando.


Y… ¿a qué nos da paso? A temas que podrían haber formado parte de discos como “The Warning”: “Where Dreams Go To Die”, “Redemption”…

A acordarnos de genios como Chris DeGarmo, cuya sombra es más que alargada en “Spore” o “In This Light”, ésta última, la mejor del disco, en mi opinión…

A segundas partes de temas como “Road To Madness” o “Silent Lucidity” (“Open Road” o “Midnight Lullaby”, respectivamente)…

A agresividad, frescura y dinamismo, siempre dentro de la vieja escuela, como “Fallout”…

LaTorre ??? Un buen sustituto, cumplidor, pero que no llena en su totalidad el vacío que el sobreactuado ego de Tate ha dejado en la banda. Nos tendremos que conformar.

Lundgren ??? Aguanta el tipo doblando los solos de Wilton.

Mención aparte para el tremendo bajo de Eddie Jackson, que en algunos temas es el auténtico motor de la canción. Me alegro de que, por fín, este hombre y su músculo se noten en un disco.
Amigos… un álbum CLASICO de Queensryche. No busqueis experimentaciones, porque no las hay. Tomaos esto como un nuevo “The Warning”: directo como un gancho al mentón. Partimos de cero… y vamos a ver si estas buenas expectativas tienen continuidad.

A ver si lo próximo es un nuevo “Rage For Order”, que ya sería lo máximo.



Ritchie Moreno







BLACK STAR RIDERS - ALL HELL BREAKS LOOSE (2013)
Durante un buen puñado de meses la rumorología se había disparado con este trabajo. No hay duda de que el morbo estaba servido desde que Scott Gorham decidiese que Thin Lizzy debería grabar un nuevo disco. No fueron pocos los indignados desde el primer momento tachando de oportunistas a Scott y a todos los involucrados en el reparto de esta historia del Rock que todos suponíamos cerrada.

Y es que, amigos míos, no valen engaños ni medías tintas, Thin Lizzy se nos murieron el día que a Phil Lynott se le paró el corazón. Volver a la carretera con el nombre de Thin Lizzy sin Phil Lynott es como "El Padrino" sin Brando o Pacino ¿Os imagináis "Casablanca" sin su elenco de protagonistas principales después de 75 años?

Finalmente ha imperado la cordura y el nombre de Thin Lizzy ha sido respetado y reemplazado por el de "Black Star Riders". Y este primer disco de la banda de Scott Gorham, el tío de Los Almighty y tres experimentados mercenarios, más que como una continuación numérica del grupo original de Lynott, debe tomarse como un tributo a su legendaria figura.

Así que mirado de esa manera "All Hell Breaks Loose" es un trabajo realmente disfrutable. Los riffs están trabajados muy bien, como la parte rítmica. No hay sitio para las sorpresas, de modo que la voz de Rick Warwick suena a Lynott, y la música a Lizzy.



"Bound for Glory", "Valey of the Stones", "Hey Judas" o "Kissin' The Ground" por citar cuatro canciones, constan de los mismos pilares que las añejas melodías de los irlandeses que pasan por tributos actuales a "Waiting for an Alibi", "Killer on the Loose" o "Cowboy Song", parando en cada detalle de "Black Rose", "Johnny The Fox" o el infinito "Jailbreak".

Sin olvidarse de la faceta más sensiblera que afectaba a Phil Lynott, aunque obviamente falta la aureola casi mística del hijo de Phyllis.

Canciones tipo "Kingdom of the Lost" recuperan o mejor dicho, tratan de recuperar el folclore irlandés que tanto le gustaba a Phil, dejándonos una canción tan entretenida como poco original.

"All Breaks Loose" es un disco que se deja escuchar y hasta querer. Que los mitómanos de los irlandeses seguramente acabarán comprando, y que posiblemente repudiarían si las palabras Thin Lizzy hubiesen usurpado la caratula del álbum. 


Al final, pecado venial con buenos temas que unirá a banda y seguidores para disfrutar de él y para que la llama de Phil no se apague. 

Caído en Little Big Horn