martes, 27 de diciembre de 2011

NOVEDADES



El "Rock And Roll" no entiende de justicia. Ni poética ni pollas. Que se lo pregunten sino a "Badfinger"," Redd Kross", "Urge Overkill" o "Enuff Z Nuff". Todas ellas merecieron el oro y el moro pero...

"Screaming Trees" no eran menos que los otros. Publicaron buenos discos a finales de los ochenta y nos dejaron boquiabiertos en los noventa con dos diamantes gigantes llamados "Sweet Oblivion" y "Dust" ¿Quien no recuerda "Nearly Lost You" o "Sworn & Broken"?

Después de "Dust" llegó el silencio, y solo el errático y camaleónico Mark Lanegan se dejaba ver de cuando en cuando. De los hermanos Conner ni rastro; Barrett Martin "missing"...Ahora en 2011 "Screaming Trees" reaparecen, pero no teman, "Last Words: The Final Recordings" es el epitafio de una banda que debió publicar estos diez temas perdidos en el limbo hace doce años.

Mejor tarde que nunca pensarán algunos, efectivamente. Demosles las gracias a "Screaming Trees" y especialmente a Jack Endino (¿Recuerdan este nombre?) y a Barrett Martin por terminar este producto y no dejarlo pudriéndose en cualquier cajón de sus casas.

Así disfrutaremos de nuevo ese agrio placer que es escuchar la voz de Mark Lanegan, capaz de estremecernos en varios de estos "Nuevos-viejos" temas ("Door Into Summer", "Revelator"), incluso  su colega Josh Homme le echa un capote en la oscura "Crawlspace".

Gary Lee Cooner nos fusila con sus riffs "Post-Grunge" en "Last Words" y a golpe de Rock duro en "Anita Gray", sin olvidar que cuando guiñaba el ojo al "Rock Psicodélico" también era la ostia ("Ass Gray Sunday").

Pero como bien dice el escueto dictado del cd, con la décima canción ya está todo dicho. No habrá más "Screaming Trees". Pero al menos tendremos el consuelo de que este testamento desempolvado les ha quedado guapo de cojones.

Caído En Little Big Horn.

sábado, 24 de diciembre de 2011

MIRADA RETROSPECTIVA "Especial Navidad" Mötley/Wasp!!!

Es noche buena. Doble ración: ¡FELICES FIESTAS!!



Posiblemente hubo una alineación de estrellas, planetas y todo tipo de astros el día en el cual Mötley Crüe aparecieron para quedarse (Con sus idas y venidas) en esa rueda circense llamada Rock And Roll. Cuatro tipos de baja estofa dispuestos a quemar todo a su paso y sin miedo a nada ni nadie con algo claro en el punto de mira: Lograr la fama, dinero, sexo y todas las drogas que les pusiesen por delante. Y damos fé de que lo consiguieron.

Los Crüe fueron la primera banda Angelina en pegar el petardazo, Van Halen pusieron la gasolina pero la cerilla o la mecha que hizo arder el Sounset Strip fué cosa suya. Así se convirtieron en los embajadores del mal y del Rock de aquella ciudad para que através de sus ojos se viese lo que se estaba cociendo en esa "City" americana y lo que quedaba por ver durante toda la decada de los 80. Mötley cayeron en las emergentes redes del Metal ochentero aunque sus gustos (Los de sus componentes) estaban bastante alejados de este estilo, tan solo Tommy Lee comulgaba con una "Nueva religión" que empezaba a tener millones de practicantes en todo el mundo. Mick Mars era un fan del Blues y Jeff Beck; Vince Neil, un surfista follador con ínfulas de ser el nuevo David Lee Roth y Nikki Sixx suspiraba por convertirse en el nuevo Johnny Thunders y apunto estuvo de lograrlo varías veces a lo largo de esa decada. Así que la música de la banda era más bien una especie de mezcla entre unos Mott The Hopple y Slade Hard Roqueros cruzados con el Rock teatral de Alice Cooper o Kiss a los que ellos le insuflaban toda la energía Punk Rockera y destructiva que moraba en sus álmas.


Después de grabar este primer disco y editarlo ellos mismos bajo el abrigo del sello doméstico Leathur Records, un avispado tipo de Elektra les ficha y trás mezclar el disco el gran Roy Thomas Baker sale a la calle con una tirada estimable convirtiendose en el trampolín hacía la fama que conseguirán definitivamente un año más tarde. Pero esta primera toma de contacto es la más genuína y dañina de toda la discografía Mötley, nueve canciones rápidas y explosivas como pocas.

 La poca técnica instrumental la suplen con canciones de efervescentes melodías que se ganan al oyente a la primera gracias al tono Pop de la voz dulce en aquellos primeros años de Vince Neil. "Live Wire", es el comienzo aguerrido y Metálico del disco seguida por tortazos efectivos como la Glam Rockera "Come On And Dance" o la compuesta por Nikki Sixx en sus días formando parte de London "Public Enemy N:1"; una canción con un estribillo pegajoso como pocas he escuchado en mi vida y a la que la banda incomprensiblemente dejó en un segundo plano hasta su "Comeback" a finales de los 90.

El pistón no es capaz de bajar en la bonita pero macarra balada "Merry- Go-Round" y la máquina vuelve a desvocarse en la trepidante "Take Me To The Top" con otro estribillo enmarcable. En el segundo acto atacan mostrando garras Metálicas en "Piece Of Your Action", una de las fijas casi siempre en directo durante todos estos años. "Starry Eyes" los muestra como los grandes seguidores del Glam Rock setentero que son y concluyen con la divertidísima "Too Fast For Love" ( Que demuestra a las claras las intenciones de la banda) y la balada "On With The Show", rajada de Nikki Sixx sobre su padre con el qué apenas tuvo relación. Perfecto final para un disco que no ha perdido un ápice de su fuerza, al contrarío.

El Hijo de Ron Keel



Tengo en mis manos la carpeta de “The Last Command” y la observo mientras suenan los arpegios de “Wild Child”, soy 26 años más viejo pero esa música me dice lo contrario. Gran canción ¿Verdad? El poderoso estribillo resuena en mi pobre cabeza hasta que termina pero yo ya estoy preparado para “Ballcrusher” que comienza como una tormenta con un riff sencillo pero cortante, estrofas cortas y estribillo pegadizo. Yo canto “Ballcrusher” sin cesar…me encuentro en medio del solo correctamente ejecutado por Randy Piper y vuelta a empezar,que gozada.

Suena una emisora de radio ¿Se habrá jodido el disco? Que va! Es la intro de “Fitsfull Of Diammond” otro tema poderoso que trata de ambición y poder, mucho poder, el mismo que tiene la canción. Tengo 13 años de nuevo…
“Jack Action” entra en escena para barrernos a todos del planeta , un temazo, rock alto y fuerte, antes Steve Riley habia dado la señal de avance con el cencerro. Una canción de metal y rock and roll, lo que definia a W.A.S.P. en aquellos años. Con “Widowmaker” se termina la cara A, tampoco es uno de los mejores temas del grupo, pero tiene su cosa.


Te levantas y le das la vuelta al disco para que suene “Blind In Texas” y esas guitarras de Chris Holmes y Randy Piper irrumpen en escena rockeando que da gusto. Este tema lo tiene todo, el mejor tema de la banda y punto. Menudo estribillo, lo canto una y otra vez hasta desfallecer mientras recuerdo el video clip en el oeste con carreras de armadillos y los mismisimos ZZ TOP de “guest stars” como en las mejores series de la época.

 “Cries In The Night” quiere ser la “Sleeping In The Fire” del disco pero no lo acaba de lograr y llegamos al tema que da título al album “The Last Command”. Un tema que comienza con un solo de guitarra melódico que nos conduce a la típica linea vocal de Blackie Lawless un pre-chorus y un chorus más que aceptable y vuelta a empezar, otra buena canción.

 La banda tenia magia en aquellos años. “Running Wild In The Streets” es un tema potente que me recuerda a los mejores momentos de su debut de 1984, con ese sonido tan caracteristico del grupo, abundantes efectos, poderoso coro y gente corriendo salvajemente por las calles. Mi viaje concluye con “Sex Drive” otro tema ligado con su primera entrega, con unos W.A.S.P. divertidos y demenciados, W.A.S.P. en estado puro.

“The Last Command” ha terminado pero está listo para cualquier momento. Un disco que como mínimo está a la altura de su antecesor. El cd contiene siete temas extras, “Mississippi Queen” y la cojonuda “Savage” y siete temas en directo sacados del “Live At The Lyceum” del 84 que termina con un “I Wanna Be Somebody” memorable.

El Hijo de Ron Keel










miércoles, 21 de diciembre de 2011

MIRADA RETROSPECTIVA



¿Qué se puede escribir de uno de los discos que dio significado a una de las expresiones más significativas de la historia del Rock 'N' Roll de todos los tiempos?
¿Qué se puede decir de uno de los pilares fundamentales del Heavy Metal?
Pues la verdad es que poca cosa más que no se haya escrito ya.

"Paranoid" es un disco imprescindible en la discoteca básica de cualquier amante del Heavy Metal más primitivo y contemporáneo.
Es un disco clásico por encima de todo, un disco repleto de riffs inmortales y melodías que pasarán a la historia del Rock 'N' Roll de todos los tiempos.

La verdad es que el primer disco de BLACK SABBATH ya apuntaba maneras, en él había temas que pasarían a la discografía universal del Heavy Metal; "The Wizard", "N.I.B.", "Evil Woman" o la mismísima "Black Sabbath" son temas imprescindibles en la historia de la música en general.
Pero este segundo disco de la banda marcaría los parámetros básicos de lo que en un futuro debería ser una forma de entender una música que trataba de abrirse camino con una serie de discos anteriores de bandas como LED ZEPPELIN, DEEP PURPLE, BUDGIE o VANILLA FUDGE.

Este es un disco único en el género, repleto de temas capitales como la inicial "War Pigs", repleta de toda una serie de riffs impresionantes, entrecortados y muy marcados con una parte final más movida.
O la inmortal e imprescindible "Paranoid", toda una institución en la historia de la música rock de todos los tiempos y versioneada por infinidad de bandas a lo largo de toda la historia.


Otro tema que destaca sobremanera es "Iron Man", poseedor de uno de los riffs de guitarra más famoso de toda la historia del Heavy Metal, a la altura del "Smoke On The Water" de DEEP PURPLE sin desentonar lo más mínimo.

A partir de aquí la cosa se calma, temas como "Planet Caravan" o "Electric Funeral" le dan al disco un toque más pausado y relajado, toque que dura hasta el cambio de ritmo magistral de "Hand Of Doom", toda una lección de como cambiar de ritmo sin que la canción baje un punto de intensidad y energía.
La instrumental "Rad Salad" le da un toque distintivo al badaje general del disco con sus innumerables cambios de ritmo donde la batería de Bill Ward toma un protagonismo destacado.

Y para terminar un tema clásico de la banda como "Fairies Wear Boots", un tema con múltiples cambios de ritmo y pasajes muy melódicos poseedor de un ritmo muy marcado y cañero que completa un disco que ha pasado a la historia como un de los más influyentes y determinantes del género.

Con este disco BLACK SABBATH marcaron los parámetros de por donde debía ir este tipo de música que trataba de abrirse camino en la historia del Rock 'N' Roll, más tarde les siguieron bandas como JUDAS PRIEST o BLUE OYSTER CULT con mayor o menor éxito, pero lo que está claro es que BLACK SABBATH con este disco señalaron el camino a los que vendrían más tarde y les iluminaron una senda por donde debían dirigir sus siguientes pasos.
Este es un disco imprescindible y básico en la historia del Heavy Metal de todos los tiempos.

Alvaro Kintana "Mazinger-The Trooper" Urrestarazu

domingo, 18 de diciembre de 2011

MIRADA RETROSPECTIVA



La obra controvertida por excelencia de los británicos, su disco más complejo y el que les convirtió en auténticos mártires por parte de la crítica que en definitiva esperaba con los brazos abiertos un disco así para poder machacarles, y así lo hicieron. El redondo contenía todas las papeletas para que recibiese apelativos como "desmesurado", "demasiado grandilocuente", "excesivamente ambicioso" y sobretodo "aburrido". Calificativos como "autocompacientes" también cayeron sobre las espaldas de los miembros de Yes que acusaron las tensiones de la grabación de tan extenuante disco hasta acabar con la salida de Rick Wakeman; el rubio teclista llegó a decir a los hasta entonces compañeros de aventuras "topograficas" : "No podeis tocar lo que no entendeis, y yo no entiendo nada de este disco".

Personalmente creo que un grupo que es capaz de grabar una obra como "tales from topographic oceans" es de todo menos "autocomplaciente", ya que con este album buscaron (sobretodo Steve Howe y John Anderson ) el más dificil todavía después de grabar una obra maestra de la música del siglo XX como "close to the edge" y eso solo demuestra la categoria de esta banda que practicaba "rock progresivo", una etiqueta que debiera buscar el avance en sus ideas musicales y huir del estancamiento que es el peor enemigo de este estilo con tantos detractores como amantes. Y eso mismo es lo que Yes hicieron, mirar hacia delante y arriesgar grabando un ambicioso doble album con cuatro canciones, cuatro largas "suites" que ocupaban una cara entera cada una, repletas de recovecos y más cambios de rítmo de los que tenían acostumbrados a críticos y fans.

La primera gran novedad es que estrenan batería, Bill Bruford sale, Alan White entra. White es un gran batería, con una gran pegada pero me gusta menos que Bruford que seguirá con su ejemplar carrera junto a Robert Fripp en King Crimson. Analizando un poco los temas se repartirian en dos "suites" buenísimas y otras dos que no acaban de convencerme.



El comienzo de "tales..." es muy bueno, "the revealing science of god dance of the dawn" continua la temática mística de su anterior album pero llevada aquí a la exageración en las letras, hay que recordar que John Anderson estaba muy metido en las religiones orientales lo que significó una fuente de inspiración definitiva para escribir temas para este disco. Músicalmente es un tema sensacional, me imagino estar escuchandolo en el 74 y pensar que es la mejor canción de Yes, si no lo es, estaría cerca de serlo.

Pero las cosas se tuercen a la segunda de cambio, "the remembering high in the memory" es un tema que no arranca hasta pasado casi el cuarto de hora lo que para una canción es mucho decir! Es aburrida, pero no por pretenciosa, sino por el atolladero que supuso para el grupo tantas y tan difíciles ideas a plasmar en ella; los últimos minutos son mucho mejores pero ya es demasiado tarde para levantar el vuelo.



Tampoco salen bien parados de la tercera canción, "the ancient giants under the sun" tiene el mismo mal que su antecesora, acumula mejores momentos en general pero tampoco salen airosos o al menos esa es la impresión que te queda a su conclusión.

En cambio "ritual" si que contiene todos los elementos que les hicieron grandes en "fragile" y "close to the edge". Es un temazo de principio a fin, nada en él sobra, las partes vocales son brillantes pero las de guitarra incuso lo son más. Steve Howe hace uno de sus mejores trabajos a las seis cuerdas tanto en los momentos eléctricos como en los acústicos. No me quiero exceder más, solo decir que si este disco lo hubiesen formado las dos mejores canciones del disco, estarimos hablando de la cima discográfica de Yes y no de un muy buen trabajo pese a los detractores que ha ido acumulando a lo largo de estos casi 40 años.

Caído en Little Big Horn


viernes, 16 de diciembre de 2011

NOVEDADES




Cuidadito con este artefacto. Entramos en unas épocas oscuras: pleno invierno, frío, lluvia, quizá nieve… si estás pasando una mala racha, no muy recomendables. La falta de luz puede hacer estragos. Y discos como éste, también.

No he seguido muy a fondo la carrera de estos británicos. De hecho, mi primer contacto con ellos fue un disco muy semejante a éste: el impresionante “Hindsight”. Un disco que tampoco es muy recomendable para malas rachas. Y… ¿por qué? La melancolía, señores, la melancolía. Ese estado en el que todo ser humano, que se precie de serlo, cae alguna vez. Esos recuerdos, ese “pudo ser y no fue”, esos que se marcharon… o que siguen ahí y no están al mismo tiempo.


Este disco recoge versiones de temas antiguos del grupo. Más orquestales que en “Hindsight”, donde predominaba lo acústico. No, aquí predomina lo orquestal. Secciones de cuerda, cellos… que transforman piezas como “Kingdom” en algo que recuerda al original, vagamente, pero que en realidad es otra canción. Profunda, como sugiere el nombre del disco. Esta canción, en particular, es mi favorita de este trabajo. Me gusta pensar, mientras la oigo, en sagas como la de “Juego de Tronos”. Y esa frase que define a la casa Stark: “Winter Is Coming”. Justo lo que destila esta canción: invierno, desolación… creo que, definitivamente, mi tema del año. Temas como “They Die” o “Alone” no le van muy detrás. No son precisamente la alegría de la huerta, pero ya sabías a lo que venías con esta gente.

El resto de los temas siguen la misma pauta: orquestaciones gélidas, ausencia casi total de partes vocales… como ya he dicho, un monumento a la melancolía. El doom de los primeros tiempos del grupo, hecho arte casi clásico.

Bueno amigos, avisados quedais. El verano y Van Halen quedan aún lejos. Esta es la verdadera banda sonora de lo que tenemos ahora encima. Eso sí, si andais tocados por algo, alejaos de este engendro. Pero si lo que vais buscando es introspección, un momento de aislamiento, tranquilidad… este disco os lo va a ofrecer de sobra.

Ricardo Moreno "Ritchie"



miércoles, 14 de diciembre de 2011

MIRADA RETROSPECTIVA



JETHRO TULL “MINSTREL IN THE GALLERY” 1975

El disco en el cual Ian Anderson lleva sus cantos de juglar un paso más allá. Ambientado en una época de señores y vasallos, "Minstrel In The Gallery" es uno de los discos saludados con más gracia por los incondicionales de la banda. Y ciertamente que "Aqualung", "Thick Is A Brick" o "Songs From The Wood" se me ocurren a la hora de pensar en trabajos que puedan hacer sombra a este genial disco, pero ni por esas...
Y es que como si de un cuento de esos de "Once Upon A Time"...empieza el primer tema "Minstrel In The Gallery". Con Ian Anderson haciendo acto de presencia a lo trobador y a capela. A continuación entra el resto de la banda marcándose un Rock Duro Progresivo cardiaco con los riffs y punteos de Martin Barre por delante de la acorazada base rítmica que vuelven a formar Jeffrey Hammond Hammond al bajo y "Super" Barriemore Barlow" a la batería. Por supuesto que acompañado a las melodías vocales, y flauta marca de la casa, Ian Anderson.

A renglón seguido "Cold Wind To Valhalla". En un principio la propuesta del tema se presenta a modo de ese "Folk Rock" que campeará a sus anchas por los surcos de "Songs From The Wood" un par de años más tarde, pero el tema camina finalmente por derroteros ciertamente rockeros, con una instrumentación recia y una linea vocal de Anderson muy original.

"Black Satin Dancer" es un tema conducido por David Palmer. Es el primero del álbum donde los arreglos orquestales van delante del resto de los instrumentos, por lo menos hasta la mitad del mismo. Más adelante los riffs de Martin Barre y la flauta travesera de Ian Anderson le igualarán la partida, para finalizar juntos en una hermosa eclosión sinfónica.



Dicen las malas lenguas que Ian Anderson llegó a la grabación de este disco bastante quemado psicológicamente, algo que afectaría a algunas de las composiciones del álbum. Quizás la melancólica y hermosa "Requiem" o la no menos tristona "One White Duck/Nothing At All" fueran compuestas bajo un manto grisáceo en la mente del genio escocés que beneficiaría a las dos canciones, ambas magistrales.

Este disco, como no podía ser de otra manera, posee su "Suite" particular. "Baker St. Muse", dividida en cuatro partes en las que la banda se muestra ciertamente rockera. Martin Barre hace gala de su mejor repertoria eléctrico y acústico. John Evan se destapa exquisito al teclado y Ian Anderson locuaz al máximo con esa lírica tan expresiva, y también épica, de su voz y flauta, con sus virulentos ataques vocales e instrumentales.

De todas todas, "Minstrel In The Gallery" es una nueva obra maestra para paladares exquisitos.

Caído en Little Big Horn








viernes, 9 de diciembre de 2011

MIRADA RETROSPECTIVA



Si no conociese la música de las hermanas Wilson y escuchase este disco sin saber quienes son pensaría que estaba ante un disco de Jefferson Airplane grabado en 1975 o 76. Pero no, son Heart y su homónimo debut o lo que es lo mismo, un disco de rock impresionante por el que parece que los años no han pasado.

El disco salió al mercado originalmente en Canada, concretamente fué el pequeño sello "Mushroom" el encargado de "rularlo" por aquel país y por algunas zonas de USA como la ciudad de Seattle. Poco después, Heart fichan por Capitol que pone el disco definitivamente en la calle el 14 de Febrero de 1976 aunque la grabación del mismo data de Julio-Agosto de un año antes.

La banda la lideran como no podía ser de otra manera las hermanas Wilson, Ann es la que canta y además toca flauta y guitarra acústica en algún tema. Nancy se encarga de la guitarra eléctrica y de la de doce cuerdas amen de secundar a su hermana con las voces. Junto a ellas encontramos a dos guitarristas, Roger Fisher (que firma junto a las Wilson alguna de las canciones de este debut) y Howard Leese que además hace de teclista y percursionista. Además encontramos también a Steve Fossen al bajo y a todo un rosario de baterías a lo largo del disco.




Las canciones son nueve temazos de Rock con incursiones en el Hard, Folk e incluso el progresivo aunque esto último en pequeños detalles. "Magic Man" abre este debut de una manera arrolladora. Es un temazo con un estribillo genial y una Ann Wilson cautivadora desde el arranque de la misma. En este disco da gusto escuchar las guitarras acústicas y eléctricas. "Dreamboat Annie (fantasy child)" es el preludio perfecto para otro temazo, "Crazy On You", que recoje finamente influencias vocales que van desde Eagles a Led Zeppelin y músicalmente pequeños matices progresivos que me recuerdan a Yes en esos punteitos muy a lo Steve Howe.

"Soul Of The Sea" navega por un oceano "folkie" muy agradable al igual que el tema que da título al disco donde el sonido del "banjo" da ese ambiente tan rural y americano, otras dos grandes canciones. El rock duro vuelve a ser parte de este disco en temas tan acertados como "White Lighting And Wine" o "Sing Child" cerrando este maravilloso debut con el "reprise" de "Dreamboat Annie". Simplemente delicioso.

Caído En Little Big Horn





 






















domingo, 4 de diciembre de 2011

MIRADA RETROSPECTIVA



El Rock And Roll nos ha regalado a sus fans mucho desde su irrupción en la década de los cincuenta. Son incontables los riffs que hemos silvado miles de veces, las sesiones de "Air-Guitar" emulando al guitarrista de turno, son inacabables las listas de canciones, los álbums que han hecho historia; y como no, las bandas de Rock, sumos sacerdotes de esa religión pagana llamada Rock And Roll.

ZZ Top son posiblemente una de las bandas más genuinas que haya procreado la música del Diablo. Un trio tejano enraizado en la "Psicodelia Garajera" de finales de los sesenta unidos por y para el Blues Rock.

Billy Gibbons es uno de los hijos aventajados de la guitarra "Gibson", y pocos han sabido sacar fuego de sus cuerdas como lo ha hecho este barbudo tejano. Para la historia han quedado los riffs de "La Grange" o "Tush".

Tampoco serían entendibles los ZZ Top sin el bajista Dusty Hill. Un músico eficaz, buen cantante y estupendo compositor. Gibbons y Hill han ido asando el benado a su manera durante más de cuarenta años. Cantando uno o el otro, y llevando las riendas de ese rodeo movil llamado ZZ Top junto claro está, al bueno del bigotudo Frank Beard. Siempre a la sombra, o por lo menos en un segundo plano.

Estos tres tipos que reinarían en buena parte de las décadas de los ochenta y los setenta, despedirían esta última con uno de sus trabajos más imponentes.
"Ladies And Gentelman", ¡Con todos ustedes el sexto álbum de los ZZ Top! : ¡Degüello!!!!



Degüello es un disco excepcional elaborado con materia prima de primera calidad Blues y Rock. Nos ofrece un producto óptimo para su consumo. Todas las canciones son de cosecha propia a excepción de un par de estupendas versiones.

Arrollador como el imponente coche que ilustra la cubierta de "Eliminator" comienza este "Degüello" con "I Thank You", un Blues Rock de David Porter y Issac Hayes fibroso y rítmico.
La primera canción del álbum compuesta por el trio es el Rock And Roll "She Loves My Automovile"; cantada por Dusty Hill, punteada brillantemente por Gibbons, encargándose ambos de los saxofones.

Dos momentazos: El primero se llama "I´m Bad I´m Nation Wide" y el segundo "A Fool For You Stockins". Las dos son impepinables demostraciones de Hard Blues Rock, más acelerada la primera y reposadita la segunda. Una misma conclusión para ambas: Geniales! Un puto gustazo escuchar los bramidos de la guitarra de Gibbons acompañada de una caliente base rítmica.

"Maniac Mechanic" es un esquizofrénico tema mitad instrumental mitad canción que cierra la primera cara del disco. De dar buena cuenta de este tema, se encargaba un colgado D.J. que lo reproducía por las colinas Hollywoodenses un dia y otro a eso de la una de la tarde en la época en la que se publicó el disco.



La cara b no puede empezar de mejor manera. "Dust My Broom" del genial Elmore James es reconducida con maestría por los barbas y el bigotudo de turno. Rítmos cuasi Hawaianos estrechados con solos impolutos de Mr Gibbons, rítmicas sencillamente matadoras...!

...Pero para matadora "Lowdown In The Street". Un tremendo Blues Rock compuesto por el trio de hipnóticos riffs, rítmos y voces, que posee un solo cósmico de Billy Gibbons.

Con "Hi Fi Mama" vuelven al Rock And Roll envilecido y chuleta. Guitarras que vacilan y nuevamente saxofones a todo trapo.

"Cheap Sunglasses" es otro tema inspiradisimo. Blues Rock humeante e infernal. Para saber porque Billy Gibbons es el puto amo con su guitarra obligatorio escuchar este tema.

"Eather Be The One" en cambio es un tema con cierto regustillo pop. Quizás en una primera toma de contacto parezca un patinazo, pero pese a su tono melancólico sigue teniendo el reclamo de los riffs y punteos del cabronazo de Billy Gibbons ¿Quien puede decir lo mismo????

Caído En Little Big Horn