miércoles, 28 de diciembre de 2016

MOTÖRHEAD: "ORGASMATRON" 1986

No hay tiempo para lloros ni lamentaciones, han pasado 365 días desde que Ian Fraser "Lemmy" Kilmster se marchase botella de Jack en mano y su bajo en la otra a rockear al otro lado. Para nosotros sigue y seguirá estando tan cercano como lo estuvo siempre, el rockero juerguista impertérrito, celebrando que cumple 71 un año después de que haya pegado el portazo final. Cualquier disco es bueno para recordar su figurón, nosotros hemos decidido rendirle homenaje con "Orgasmatron".


La cosa es que Lemmy tenía gana de marcha en el 86 y no era para menos. Llevaban los Motörhead embarrancados sin material nuevo desde "Another Perfect Day" publicado tres años antes. La cosa había terminado muy mal con Robbo Robertson y con el sello "Bronze", con el cual la banda todavía publicaría "No Remorse", disco recopilatorio que incluía cuatro temas nuevos que presentaban a los nuevos forajidos de Kilmster, entre las nuevas canciones se incluía el "Masterpiece" "Kill By Death". Todo esto ocurría durante un año 84 que parecía no tener fin para Lemmy.

Pero no fue hasta comienzos del 86 cuando por fín pudimos ver a  "Snaggletooth" encadenado a una locomotora apunto de descarrilarse y de disfrutar de material nuevo con tres años de retraso, lo que en aquella época era decir mucho.

Las canciones como no podía ser de otra manera van a lo bestia desde "Dead Forever". Vamos a tener plasmado en nueve canciones y treinta y cinco minutos posiblemente a los Motörhead más heavies de la década, por supuesto que Würzel y Phil Campbell son bastante culpables de eso.

 La ínclita "Orgasmatron" desgarra como un puñal en la píel. La voz de Lemmy cien por cien alquitranada masca el sonido de su propio bajo, que casi es tan aplastante como las guitarras.


Hemos empezado por el final, pero el Heavy Metal que en el 86 quería perderse entre teclados como el agua del water al tirar de la cadena, comienza con "Deaf Forever", un Must-Die que los fans hemos amado siempre, con un rítmo sofocante y pesado, logrado en parte por la batería de un Pete Gill que venía de escribir grandes páginas metálicas con Saxon. El estribillo es poderoso, y el final apoteósico.

Los Motörhead del "Overkill" o el "Ace Of Spades" regresan de entre sus muertos en "Nothing Up My Sleeve", una orgiastica gang-bang del descacharrante sonido madre que la banda había forjado a base de Rock insano y Punk Rock desde los primeros días de la "NWOBHM".

El Rock And Roll tan desvocado como la portada del disco seguía en la fenomenal "Ain´t My Crime", con un estribillo de alto voltaje, de esos que matan, y que Lemmy se sacaba con tanta facilidad como le daba al Speed o al Jack Cola.

"Clow" era todo un "Metropolis" y "Mean Machine" otra burrada speed metalera de esas que ponían burros a tipos como Lars Ulrich. De verdad que sigo sin entender la manía que el gran Lemmy le tenía a este disco, cosas de las mezclas del productor y del ingeniero de sonido, que bueno, son dos cosas como para tomarse muy en serio. De todas formas sigo pensando que "Orgasmatron" suena de miedo treinta años después.

Otro temazo top total es "Built For Speed": "I Was born to RNR, Everithing i need, I was born with the Hammer Down, I was built for Speed!!! Joder, que puta grandeza!!

"Ridin´ With The Driver" es otra bestialidad parda que te deja nuevamente sin resuello y "Doctor Rock" otra bala salida del cinturón de Lemmy a base de furibundo Rock & Roll, esas palabras que matan, y por las que ha vivido Ian Fraser Lemmy Kilmster. 

El Hijo de Ron Keel



miércoles, 21 de diciembre de 2016

RUSH: "FLY BY NIGHT" 1975


21 del 12, no del 2012, estamos en el 16, pero hoy sigue siendo 21 del 12, una fecha que para un rockero tiene que ser obligatoria, digo más, una fiesta. Desde que sale el sol hasta que se pone, Rush todo el santo día sonando; nos da igual que sea el debut, Caress Of Steel, Power Windows, Hold Your Fire, Vapor Trails o uno de sus mil directos.

Nosotros vamos a celebrarlo a nuestra manera ¿Y que mejor cosa que hacerlo con "Fly By Night"? Pues démosle cera al teclado mientras suena de fondo una vez más el segundo disco de los ases del Canadá.

¿Y que tenemos aquí? Pues ese plástico que significó el sacramento inicial de Neil Peart con Rush. Estamos en 1975 y Peart aparte de darle a la banda el impulso musical que le faltaba al estupendo debut, comenzará su flirteo con las letras que serán santo y seña para ellos. 

Empezando por "Anthem", en "Fly By Night" los homenajes a Led Zeppelin se quedan en "Best I Can" , con letra y música del Geddy Lee; el resto pertenece al mundo privado del gran cerebro de Peart, con sus sesudas chanzas filosóficas e individualistas, que toman posiciones en la antes nombrada "Anthem" y avanzan inexorablemente hacia la ciencia ficción o la fantasía de "Rivendell", quizá una mini conexión aquí con Zeppelin. más que nada por la influencia que los mundos de Tolkien pueden ejercer en determinados momentos sobre sendas bandas.

Otro de los temas que viene firmado por Geddy Lee es la final "In The End", aunque no es totalmente suya, Alex Lifeson es co-autor de la música. Lifeson me parece un guitarrista brutal, y es acojonante lo poco que se le valora a la hora de elaborar esas putas listas de genios del mastil. Bueno, peor para ellos y mejor para los que saben apreciar lo benditamente bien que toca este señor. En este tema tanto sus partes acústicas como eléctricas alcanzan una épica de la hostia, y eso que los riffs parecen bastante básicos. Lee está en los tiempos en los que sus agudos son memorables, al que le molesten pues que se joda, claro que sí. Es melódico, salvaje...un fuera de serie que rockea con su voz y con su bajo, codo con codo con un Peart bárbaro con sus interminables cambios de ritmo.


Peart sobresale en todo el álbum, el comienzo de "Anthem" es alucinante; los riffs son matadores y la batería es una puta apisonadora hasta que entra Lee a liarla pero que muy parda. Me encanta esa parte final tan Heavy y contundente, con los alaridos de Lee contestados por un Peart arrollador. Un poco antes Lifeson se saca un solo que huele a clásicos, a Page, a Beck, al tío de los Mountain...

"Best I Can" y "Benath, Between & Behind" siguen desprendiendo ese vaho procedente de su debut, pero Peart le aporta ese toque que le diferencia de John Rutsey, Peart es un Keith Moon del Heavy Metal y eso se nota en el conjunto de esta obra. En "Benath, Between & Behind" la rapidez con la que toca es sorprendente, obligando a sus compinches a redoblar sus esfuerzos con las seis y cuatro cuerdas.

El punto álgido para un servidor llega con "By-Tor & The Snow Dog", una épica que supera los ocho minutos, con una primera parte realmente Heavy merced a la velocidad de los instumentos y de la aguda interpretación vocal de Lee. Posteriormente entramos en una fase instrumental que sigue siendo muy violenta en sus primeros minutos, con riffs y contra riffs, bajos punzantes a lo Yes y un Peart convertido en funambulista de las baquetas. Luego de un solo magistral de Lifeson, otro ataque frontal del trío con un final apoteósico. La letra por mucho que pueda indicar el título, parece que tiene bastante guasa al estar basada en una historia de dos perros del manager de la banda contada por un Roadie de Rush.

De vuelta a los sonidos típicos del Rock Duro de los setenta con un ojo puesto en los Led Zeppelin y el otro en The Who, tenemos "Making Memories", con música de la sección de cuerdas y letra del maestro Peart, buenas guitarras acústicas y eléctricas, y parte vocal muy vacilona.

"Rivendell" es una deliciosa balada de Lee con letra de Peart inspirada en la ciudad elfica del mismo nombre aparecida en los cuentos de J.R.R. Tolkien y "Fly By Night" un medio tiempo super radiofónico que no debió de sonar lo esperado en las emisoras de radio fuera de Canadá, como el álbum en sí, que sirvió entre otras cosas para presentarnos en sociedad a Neil Peart, la larga alianza con el productor Terry Brown; y ver como Rush seguía creciendo como banda hasta lo que hoy conocemos de este trío legendario, pero que hasta 2112 segurían siendo una banda de segunda fila.

El Hijo de Ron Keel 


miércoles, 14 de diciembre de 2016

GREG LAKE: "KING CRIMSON 69-70" "EMERSON LAKE & PALMER 1970"


Poco a poco van cayendo los héroes de nuestra música. Lemmy, Bowie...
...Keith Emerson en Marzo y ahora Greg Lake, muerte esta que nos ha pillado con la guardia baja. Se ha ido una de las voces dulces y más carismáticas del Rock progresivo además de un bajista fenomenal. Músicos tan influyentes como Pete Townshend, Ian Anderson o Fish han lamentado la muerte de un músico de un tiempo irrepetible dentro de la historia del Rock.


Su primera grabación como vocalista para los KING CRIMSON es considerada para muchos aficionados del progresivo como la más importante de su carrera. Sin desmerecer a Emerson, Lake & Palmer soy de los que cae rendido ante el mayestático debut de la banda de Robert Fripp, un guitarrista innovador que causará sensación desde sus primeros conciertos, y que dejará boquiabierto al personal, con un debut fuera de lo común, un colorido catálogo de tardo psicodélia rockera, con causticas sesiones Jazz y un explosivo cocktail de Rock que dará como resultado Rock Progresivo.

Lo curioso del asunto es que cuando en Octubre del 69 el debut de los Crimson salía a la calle, la banda estaba en estado de putrefacción; las tres cuartas partes del grupo estaban fuera y Greg Lake era uno de los que se iba para formar parte de un super grupo con Keith Emerson y el ex batería de Atomic Rooster Carl Palmer.

El debut implosionaba con "21 Century Schizoid Man", aventura psico-hard rockera salpicada de jazz en la que el bajo de Lake y la batería de Michael Giles suenan nucleares. Ambos músicos se marcan una mini jam que no deja títere con cabeza. Una demencial y filtrada voz de Lake hace furor junto a la guitarra de Fripp y una alucinante letra de Peter Sinfield.

FRIPP, LAKE & FRIENDS EN EL CAMPO
El kaos se torna calma en "I Talk To The Wind", bucólica y pastoral tonada con flauta, vientos y la dulcificada voz de Lake; una maravilla para todos nuestros sentidos. "Epitaph" incluye "March For No Reason" y "Tomorrow & Tomorrow", conformando una larga y eglógica mini suite donde las cortinas de melotrón son fundamentales para redondear ese ambiente tan opresivo que desprende.

El comienzo de la segunda cara con "Moonchild" que intoduce el tema "The Dream & The Illusion", comienza con un campestre cantar de Lake y la percusión de Giles junto a otros efectos como campanas y nuevamente melotrón, la guitarra de Fripp es suave y creativa durante los muchos minutos que ocupa el tema.

Para el final la mítica "In The Court Of The Crimson King", un dolmen sónico con marchamo fúnebre, montones de capas de melotrón, flautas, una letra alucinante cantada por un espectacular Greg Lake para cerrar uno de los mejores debuts de la historia del Rock; por música, letras y portada.




"In The Wake Of Poseidon" saldrá al mercado en Enero del 70, siendo el último trabajo en el que trabajará Greg Lake. Se trata de un disco que repite los mismos esquemas del debut.

 De entrada la respuesta al "21St Schizoid Man" llega de la mano de "Pictures Of A City", otro corte de Rock vanguardista que no llega a las cotas de espectacularidad del tema que abría el debut.

"Cadence & Cascade" también es continuista y prima carnal de "I Talk To The Wind". Nuevamente, tenemos ante nosotros, un tema pastoral con una melancólica melodía vocal de un Gordon Haskell que suple a Greg Lake. La flauta de Mel Collins es vital para entender el clima bucólico que respira.

Lake retorna en "In The Wake Of Poseidon" (canción), un "The Court Of The Crimson King" con una alta carga de Rock barroco que se retira ante el instrumental "Peace-A Theme", pieza para la guitarra de Robert Fripp.

Uno de los temas destacados de este segundo disco es "Cat Food", una merienda de estilos que bebe de los Beatles y que escupe Jazz, Prog Rock y Pop Psicodélico a partes iguales.

Quedan para el final la épica "The Devil´s Triangle", una mini saga dividida en cuatro partes donde los melotrones hacen estragos creando un ambiente altamente opresivo, y "Peace & End", vehículo para lucimiento de Lake con el que se cierra un disco desigual, en el que tan sólo estuvieron implicados al cien por cien Robert Fripp y Peter Sinfield, quedando el resto de músicos del debut en un segundo plano.



La carrera de Greg Lake continuará con uno de los trío definitivos de la historia del Rock. E,L & P se convertirán en maestros de lo excesivo; tres fuertes personalidades al servicio de un super grupo que dará que hablar por lo desmesurado de su propuesta musical y escenica, pero por encima de todo la genialidad que ya hizo acto de presencia en un bestial debut que igualaba en grandeza al debut de King Crimson, y sería lo más representativo del género Sinfónico-Prog-Rockero hasta la aparición de las obras maestras de Yes, Genesis o Jethro Tull.

"The Barbarian" abre incendiándolo todo a su paso,en una impresionante muestra de barroquismo en la que Keith Emerson desarma su Hammond con el bajo de Lake y la batería de Palmer dando cera por detrás. La banda arrima al ascua del sinfonismo rockero el "Allegro Barbaro" de Béla Bartók.

Con "Take A Pebble" se sube un peldaño más en muestras de pericia; teclados, baterías con precisos golpeos y malabares al por mayor, jams de bajo, y por supuesto la voz maravillosa de Greg Lake para una suite de más de doce minutos en las que caben el Rock progresivo, la música pastoral y el Folk Rock. Esta vez el virtuoso adaptado es Johann Sebastian Bach y su "Invención n 1 en do mayor".

SUPER TRÍO
La tercera toma del disco también es sobresaliente. "Knife-Edge" es un Rock duro sin guitarras, en los cuales los instrumentos que rockean duro son la batería petrea y persistente de Carl Palmer, el Hammond humeante de Keith Emerson y un bajo que sin sonar tan heavy como el de Chris Square en Yes, llega a bombear notas con un sonido de lo más crudo. Esta vez las adaptaciones del trío caen sobre la "Sinfonietta" de Leos Janácek y la "BWV" nuevamente de Bach.

La otra cara del disco queda relegada para tres composiciones del trío en la que cada uno pondrá sus habilidades al servicio de ellas; empezando por la suite "The Three Flates", complicada pieza desgranada en tres movimientos, uno de órgano y dos de píano para deleite de un Keith Emerson inconmensurable.

Para "Tank" es Carl Palmer sobre el que recae el peso principal del tema, baquetea sin piedad en otra pieza instrumental en la que es co protagonista el teclado de Emerson, con su arsenal pirotécnico de órganos y sintetizadores Moog, a la que se suma el bajo de Greg Lake.

Concluyen con la estupenda "Lucky Man", tema de Lake que destaca tanto por su melodía y estribillo, como por el solo de Moog que incluye Keith Emerson.

George A Custer




jueves, 8 de diciembre de 2016

ESTUS "ESTUS" 1973: TROGLODITAS DEL ROCK DURO VOL 16

Atabiados en la portada con chaquetas para el frío Neoyorkino, al que parece no pueden combatir como es debido, ESTUS presenta su única credencial sonora patentada hace más de cuarenta y tres años y producida por Andrew Loog Oldham, productor asociado a los Stones en la década de los sesenta y que en los setenta trabajará asiduamente en suelo americano.


Estus es el típico cuarteto de Rock Duro de la primera mitad de los años setenta, lo forman los hermanos Nicholas (Tom y John) que se reparten voces, guitarras y bajo respectivamente; Harry Rumpf guitarra y teclados, Mark Bell batería.

Es precisamente Mark Bell el músico que se hará famoso unos años después aporreando los parches de los hijos predilectos del "CBGB" The Ramones, conocido como Marki Ramone y que a comienzos de la década 70´s ya había grabado un par de resultones trabajos de Rock pesado, el segundo de ellos reseñado en estas páginas ("Dust Hard Attack" 1972 trogloditas del rock duro vol 12).

Los casi 45 minutos de los que consta el álbum ofrecen nueve cortes de mucha calidad, proponiendo Hard Rock´N´Roll de diferentes texturas, alejado del Prog Rock y más cercano a posiciones que van del Rock de tintes sureños al Folk Rock.

Las guitarras dobladas al estilo Wishbone ash son una constante a lo largo del plástico, así como las guitarras acústicas apoyando y respaldando a las eléctricas. También las voces tienen su importancia, realizando interesantes y variados juegos vocales que se adaptan a los diferentes tiempos de las canciones.

El Rock de Estus puede apelar al sonido que los Status Quo proponían en la primera mitad de aquella época, en la que el Boogie Rock y el Rock de Chuck Berry era endurecido por guitarras petreas.

Otro de los apoyos en los que se sustenta la banda en el estudio es en los teclados que buscan un sonido etéreo y orquestal, sobre el que descansan el resto de instrumentos voz incluída, y que culmina en el estupendo medio tiempo "In The Morning", una canción hecha para la conquista de las radio fórmulas.

"M.P.H. (Just A Poor Born From The Country)" también podría ser una canción perfecta para la AM norte americana de los setenta, consta de una melodía que seduce y que recuerda en su estructura y sonoridad a lo que Boston ofrecerá tres años más tarde en su debut.

El disco lo cierra "B.M.D.", un tema que recuerda una burrada al "Mothers Little Helper" de los Stones, compuesto por los hermanos Nicholas y con unos arreglos de Oldham de lo más Stonianos. Buen final para un magnífico disco que pese a las influencias reconocidas en sus surcos, mereció más atención ya que sigue siendo un perfecto desconocido.

George A Custer



jueves, 1 de diciembre de 2016

RORY GALLAGHER: "TATTOO" 1973


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Los irlandeses deben de tener el alma para esto del Rock And Roll hecha de otra pasta. Sino que alguien me explique a tres fenómenos como Phil Lynott, Van Morrison o Rory Gallagher...¿Bono has dicho? Jajajaja! Dejémoslo para otro día ¿Ok?

Hoy toca hablar de Rory y sus compinches; Lou Martin, Gerry McAvoy y Rod De´Ath; y de uno de sus mejores trabajos. Entre el "Irish Tour 74" y "Tattoo" me he decidido por este último, un trabajo espectacular registrado por unos tíos en un estado de gracia al alcance de los Stones de la época, por más o menos importancia que se les haya otorgado.

La versatilidad de Rory ya venía de los tiempos en los que tocaba con Taste, pero en solitario va a explotar todas las virtudes con las que fue alumbrado más las que fue adoptando a lo largo de su vida. Veremos como el rockero de la chupa vaquera es capaz de jugar con el Blues, Blues Rock, Jazz, Folk o Prog Rock sin perder la compostura y encima demostrando el tío que es un vocalista solvente no, lo siguiente.

"Tatoo´d Lady" es algo más que un Rock And Roll boogie buen rollero. La culpa la tiene el fraseo parloteado de Gallagher, un piano que se te mete por el cerebro hasta jodertelo, un solo asesino de Rory, y un bajo/batería de McAvoy/De´Ath realmente destructivo. El tema te deja completamente KO.

Pero no hay tregua posible colega, "Cradle Rock" sigue en plan terremoto de sacudida destructiva en la escala de Ritcher. Ante las tremendas sacudidas implosivas de Rithm & Blues Hard Rock reinventado del que estarían orgullosos sus creadores, es imposible parar de moverse...bueno sí, hay medio segundo a mitad del tema en el que la banda se toma un respiro, si tú no lo haces estás jodido, avisado estás.

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RORY ON FIRE!!!
Blues a piano tendido es "20:20 Vison", y Prog Rock Jazzy "They Don´t Make Them Like You Anymore"; en esta pieza el piano contesta cada fraseado de Gallagher que puntea con habilidad, mientras la sección ritmica "Jazzea".

El Funk Rock en "Livin´Like A Trucker" se funde con el Rock duro. Nuevamente el cuarteto explota sus habilidades en medidos arranques de rabia y atinadísimas pausas. Por contra, "Sleep On A Clothes-Lines" empieza con la furia de un riff a lo Elmore James mutado en Boogie Hard Rock, que la voz aguardentosa del de Ballyshannon corta, tanto o más que su quehacer guitarrero o el de sus compenetrados compañeros de faena.

El dominio que Rory ejerce sobre su guitarra le hace llevar a "Who´s That Coming" hacia el Rock sureño, el acompañamiento de los McAvoy y cia vuelve a ser sobervio. Seguro que Duane Allman estaría orgulloso al escuchar este tema; soñemos con una jam de ambos allá arriba...

"Million Miles Away" es como un baúl lleno de objetos que no te esperabas encontrar. Lo que puede parecer un Blues Rock normal sabes que no puede serlo en las manos de estos tipos, y así es...

...Casi siete minutos de música tan pasional como la del tema que cierra el disco, "Admit It", Un Rock duro a base de ritmicas rabiosas, guitarras infecciosas y pianos alborotadores. La traca final para un tatuaje que queda marcado a fuego en cada uno de los que hemos tenido la suerte de escucharlo.

George A. Custer