jueves, 21 de febrero de 2013

L.A.GUNS "VAMPIROS HOLLYWOODIENSES DEL SIGLO XX EN LA NUEVA CENTURIA"



La trayectoria de los L.A. GUNS desde comienzos de la década pasada es una de las más extrañas que he conocido. Los vaivenes de sus músicos podrían volver majareta al más paciente y fiel de sus fans, pero aun así, han sabido aguantar hasta la formación de dos bandas paralelas, una de ellas comandada por el inventor de la fórmula: Tracii Guns.

La fractura de los L.A .GUNS ha hecho más fuerte a la otra mitad del grupo, es decir Phil Lewis y Steve Riley. El mítico ex batera de WASP posee el 50 % de la marca L.A. GUNS.

Sin duda que los angelinos si son recordados por algo es por los años ochenta. Siempre he creído que el debut de la banda es el trabajo más sucio, macarra y "Sleazy" desde el lanzamiento del "Too Fast for Love" de los Mötley.

"Electric Gipsy", "One More Reason"o "Sex Action" son himnos para unos cuantos de mi generación.
Pero en los años noventa a la banda se le fue la pinza, y luego de grabar el estupendo "Hollywood Vampires" les dio por meterse en la mierda del Rock industrial. Total, que tiraron toda una década al contenedor, posiblemente muchos discos de esa época siguieron el mismo camino.



Con la reactivación (más ficticia que otra cosa) del rollo "Sleazy" en el comienzo de nuevo siglo, montada en torno al debut de los Buckcherry y a algunos nuevos discos de Mötley Crüe y varias reuniones de Cinderella, Poison o Great White entre otros, los L.A. Guns regresan (Aunque ellos como Dokken, no se habían ido del todo) y recuperan parte de la cordura perdida en la desquiciada década de los noventa para las bandas "Hair", y además se traen a Phil Lewis, que los había dejado plantados ante tanto espanto acumulado.

LOS DISCOS: 

 Este Disco salió a la calle en el 2001 bajo el sello "Spit Fire"  intenta revitalizar la maltrecha reputación


de los L.A.GUNS; y ¡Diablos! En unos cuantos temas lo consigue.
Tracii recupera su mejor pulso guitarrístico regando buena parte del álbum con sus riffs "Sleazy" rockeros de Joe Perry metalizado.

Que Phil Lewis iba a estar a la altura lo sospechabamos...

...Del disco debemos quedarnos obligatoriamente con el "Sleazy" inicio del álbum con ese "Man in the Moon" o la preciosa "Beautiful", un medio tiempo Beatles que Lewis convierte en jamón pata  negra.

La muy Aerosmith "Fast Talkin'Dream Dealer" (L.A.GUNS graban en 2001 un tema que sonaba  Perry/Tyler, algo que los propios "Toxic-Twins" eran incapaces de hacer) y la "Sleazy " metalera "Spider Web" mantienen el tipo, consiguiendo incluso que "Scream" nos lleve a los tiempos de sus dos primeros trabajos. 
Pero ahí se acaban las buenas noticias...el resto del álbum es irregular, buenas intenciones entre temas deudores de Led Zeppelin, de si mismos pero con pocas ideas, e incluso algún devaneo "Funk". 
De todos modos "Man in the Moon" es un disco disfrutable. 







Un año después los L.A.GUNS vuelven a la carga con "Waking the Dead". Los que acusaron a Tracii  guns de ser un guitarrista excesivamente Heavy Metal para una banda de "Sleazy" no sabían lo que decían antes del lanzamiento de este trabajo. 

Para ellos parece que van dedicados algunos cortes más "Heavies" de lo esperado, sobretodo después de haber escuchado "Man in the Moon".

"Don't Look at me that Way" o "Waking the Dead" llevan a la banda a una dimensión heavy que hace aguas sobretodo cuando Phil Lewis ha de desbocarse más de lo necesario...



De todas formas "Waking the Dead" no es un mal disco, en su conjunto supera a "Man in the Moon", y seguramente que el "Sleazy" Rock metálico de "Ok, Let's Roll", "Hellraisers Ball" o "Don't you Cry" deje satisfecho a los fans de los dos primeros artefactos de los L.A.GUNS.

Aunque hay que añadir que las fisuras entre los miembros de la banda llevaron al resquebrajamiento de buena parte de la misma. Antes de la grabación del disco Muddy y Mick Cripps salieron de la banda, dejando como único guitarrista a Tracii y al debutante Adam Hamilton al bajo.

Después de este disco Tracii forma junto a Nikki Sixx Brides of Destruction, y a partir de ese momento vuelven los desencuentros entre Tracii y Steve Riley/Phil Lewis, lo que acabará más adelante en dos versiones de L.A.GUNS.


EL MORDISCO DEL VAMPIRO

Con la banda ya partida por el ombligo publican los L.A.GUNS de Lewis y Riley un entretenido disco 

de versiones para presentar caras nuevas y obviamente dar el picotazo primero que unos posibles L.A.GUNS comandados por Tracii...nos quedamos con la copla y disfrutamos de un buen trabajo con revisitaciones tan acertadas como "Custard Pie" de los "Zepp" o "Marseilles" de los australianos "Angel City"...y curiosamente cuando nadie daba un mísero dolar americano por la banda publican "Tales From the Strip"; o como demostrar Riley y Phil Lewis que no necesitaban a Tracii Guns para grabar un buen disco.

Y es que estamos ante el mejor surtido de canciones desde "Hollywood Vampires" sin exagerar ni siquiera un poco.

"Tales" es un disco conceptual entorno a las miserias de la ciudad que les dio el nombre, redondo de principio a fin. Stacy Blades hace que te olvides completamente de Tracii pateándonos el careto riff a riff.

Potencia, contundencia, himnos macarrónicos "Sleazy's" para todos los públicos, baladas inconmensurables y un Phil Lewis cantando como nunca ¿Mejores canciones? "It Don't Mean Nothing", "Original Sin" y "Vampire" entre otras.




Lo que aparentemente nos ha quedado claro siempre con los Angelinos es que los miembros de la banda salen y entran en la misma sin que sus fans se 
enteren de la misa a la media la mayoría de las veces. Luego de grabar otro disco de versiones (el mediocre "Covered in Guns") el bajista Andy Hamilton sale y entra Scott Griffin que ya había entrado en contacto con la banda en el 2007, y que junto a Stacy Blades y el binomio inseparable Riley/Lewis publican "Hollywood Forever", que saldrá a la calle seis años después del excelente "Tales from the Strip".

"Hollywood Forever" puede ser perfectamente una continuación lírica y sonora del anterior trabajo, y aunque en las primeras escuchas la sombra del "Tales" parece muy alargada, finalmente caes rendido ante casi todas las canciones de las catorce que han grabado.

Sumamos ya himnos tan incendiarios como "I Won't Play", "Queenie" o la barbara "Eel Pie"...¡Si es que hasta se atreven a cantar un tema en la lengua de Cervantes! Si amigos, cierran el disco con "Araña Negra (Black Spider)", brutal serie "Z" "Sleazy" que hará reír a unos cuantos y divertirnos a casi todos.

Imaginamos que el "tbo" de marras angelino durará lo que quieran Riley y Lewis, pero hasta que ese día llegue esperamos seguir disfrutando de la música de estos vampiros ochenteros rehabilitados para el mundillo del Rock duro.

Caído en Little Big Horn


viernes, 8 de febrero de 2013

Y&T: EL ZARPAZO DEL TIGRE NEGRO





Pocas bandas dentro del rock duro han tenido tanta presencia en nuestros escenarios en los últimos años. La banda de David Meniketti cuenta con un pequeño grupo de legionarios que les seguirán allá a donde vayan mientras al veterano
vocalista/guitarrista le queden fuerzas para mover con maestría su púa. 
Poseedores de una discografía de lo más irregular, nadie podrá poner en tela de juicio la calidad de varios himnos que los aficionados al género no olvidarán en la vida. "Forever", "Black Tiger" o "Rescue Me" son solo algunos de los zarpazos con los que Meniketti y sus Y&T nos han marcado la cara, cicatrices que estamos orgullosos de lucir en nuestro cuerpo de Metal...


littlebighornkeelhijoY&t
1981
Tras haber publicado dos correctos y poco relevantes discos, los nunca suficientemente reivindicados Yesterday & Today acortaron su nombre a simplemente Y&T coincidiendo con la publicación del que iba a ser el trabajo que haría que dieran un salto de calidad y consiguieran un mayor reconocimiento entre el público hard rockero (y metálico), el fenomenal “Earthshaker”, que junto a “Black tiger” y “Meanstreak”, y liderándola, forman la Santísima Trinidad de su carrera. 

“Earthshaker” presentaba a un grupo con ganas de comérselo todo, en un envidiable estado de forma que no tenían antes ni tuvieron después, con hambre de rock como dice el corte que abre el trabajo.

 Si de algo está repleto el disco es de canciones con calidad, convirtiéndolo en un clásico del hard rock más metalizado del que varios temas suelen ser fijos en el repertorio en directo de la banda.

Canciones como “Knock you out” nos mostraban a unos Y&T enérgicos, crudos y arrolladores. Con “Hurricane” salía a relucir la parte más heavy y Meniketti desataba una tormenta de solos de las de “no se hacen prisioneros”.

 Poco se puede decir ya de “Rescue me”, un tema que es como una montaña rusa, comienza y termina paseándote tranquilamente pero durante el trayecto no te da tregua.  


Cabe destacar también la labor de Leonard Haze y el tristemente desaparecido Phil Kennemore, que formaban una sección rítmica precisa y contundente, y este último se encargaba de cantar uno de los temas potentes, “Squeeze”.

También sigue siendo un placer disfrutar de canciones como “Dirty girl” y el ramalazo bluesy que le imprime ese fenomenal guitarrista y cantante que es Dave Meniketti, alguien capaz de emocionarte como sólo pueden hacerlo los elegidos, cosa que indudablemente hace cuando empieza a sonar el último corte del disco,  “I believe in you”, y sobre todo a la hora del inspirado y mágico solo (toda una experiencia vivir este momento en directo).

Este es un disco con una intensidad que se acerca como ningún otro a lo que transmiten encima de un escenario, comparándolo con su título, una autentica fuerza de la naturaleza.

Albytor





1982


Aún recuerdo, cuando era chaval y uno ya tenía edad para entrar en algún garito de rock, pasar la tarde en nuestro local favorito, el célebre “Barrabás” madrileño, y empezar a sonar los acordes de “Forever”, quizá la canción más conocida de este artefacto que vamos a comentar.

 Automáticamente, surgían en la oscuridad una cantidad ingente de melenudos que, como autómatas, se dirigían al centro de la pista y, coreando el estribillo de la canción y alzando sus puños al viento, gritaban “Foreeeeeeveeeeer !!!!!”. Era todo un ceremonial.

 Esa canción, junto con “La Grange” de ZZ Top y “Stairway To Heaven” de Zeppelín, eran los “must” a los que todo heavy que se preciara de ello tenía que rendir pleitesía en la sala. Qué tiempos….

“Black Tiger”, el cuarto álbum de los californianos Y&T. Tras dos álbumes absolutamente prescindibles, “Yesterday & Today” (curioso nombre con el que se formó el grupo, para luego acortarlo a Y&T), y “Struck Down”, y el bombazo posterior de “Earthshaker”, que les colocó en la Primera División del metal de aquellos tiempos, tocaba continuar ese buen momento con una continuación digna.

Y “From The Moon”, la instrumental con la que se abre el disco, ya nos va situando ante lo que se nos echa encima. El tema no es más que una breve introducción para que, cuando quieras darte cuenta, estés metido en un zapatazo al más puro estilo Earthshaker: “Open Fire”. Efectivamente, se había abierto fuego.

 Y de qué manera. Una manera espectacular de abrir un disco y, porque no, los conciertos. Un tema veloz, con pegada, y la voz y la guitarra de Meniketti convenientemente afiladas. Wow, esto pinta muy bien !!!!


Levantamos un poco el pie, con “Don’t Wanna Lose” y sus coros contagiosos, coros que ya van formando parte de la maquinaria del grupo, y que alcanzarían sus más expresivas cotas en su siguiente trabajo, “Mean Streak”.

El riff de “Hell Or High Water” nos mete en una especie de medio tiempo, donde Meniketti demuestra que, además de ser un guitarrista excepcional, es un cantante con un par. Un pero… esta vez, a mi gusto, esos coros tan jodidamente “heavy metal Standard” deslucen un poco el tema.

De “Forever” ya os he comentado algo: un auténtico himno metálico en su día, era un crimen no conocer el riff y el estribillo de la canción. Os confieso de paso que acabé un poco harto de la canción de marras, aunque ahora la recuerde con cariño.

Y… de pronto… estamos en mitad de la selva. Unos sonidos inquietantes, y un riff amenazador nos introducen en uno de los platos fuertes del disco, el tema que da título al mismo. Quizá mi canción favorita de este trabajo, y que nos muestra un poco por donde vendría el próximo.


 Veo esta canción encajando mejor en “Mean Streak” que en este propio disco. Searching for a victim in the heat of the night…. Wow..... Aquí teneis al Meniketti más espectacular con las guitarras.

Con “Barroom Boggie” llegamos a un pequeño bajón en el octanaje del disco. Un tema casi recitado por Meniketti, con el bajo de Phil Kennemore marcando la pauta y el protagonismo. Un tema de bar de carretera, con su consecuente Budweiser y chupito de Wild Turkey.

Los temas de garito no acaban aquí. El siguiente lo es incluso más, “My Way Or The Highway”, con cierto regustillo a los mejores Whitesnake de los tiempos de “Ready’N”Willing” o “Come’an”Get It”.

Y llegamos al final tranquilamente, con “Winds Of Change”, la balada del disco. Un tema correctito, sin más, y que sirve para darnos cuenta de que estos curtidos forajidos del Oeste americano también tienen su lado sensible.

Meniketti, Kennemore, Alves y Haze lo intentan, pero no llegan, bajo la humilde opinión de un servidor, al nivel de su anterior “Earthshaker”. Quizá en ese disco jugó muy a favor el factor sorpresa, cosa que en éste no sucede. Pero no tendríamos que esperar mucho para que, no solo igualaran la jugada, sino que además subieran la apuesta con creces, con el inmenso “Mean Streak”.

"Ritchie" Moreno



Resultado de imagen de y&t mean streak
1983
Publicado en 1983, "Meanstrick" es un disco con menos clásicos que los dos anteriores trabajos ("Earthshaker" y "Black Tiger") pero con un conjunto de canciones más compactas que las de aquellos.

Por supuesto que en aquellos discos estaban "I Belive in You", "Rescue Me" o la imperecedera "Forever", pero ambos discos suman más temas irregulares que este "Meanstrick", disco que abre el clásico "Para Siempre" de la banda "Meanstrick".

Un tema contundente y super "Hard-Heavy", que viene marcado por el riff inicial de Meniketti y por toda la potencia con lo que lo acompaña las rítmicas de Kennemore, Alves y Leonard Haze.

El estribillo es marca de la casa, típico dentro del sonido Y&T y pegadizo a la vez que Heavy Rockero. El solo es un super cinco estrellas de esos a los que nos tiene mal acostumbrados Mr Meniketti.

Una de las armas secretas con las que cuenta Y&T en este trabajo es la producción de Chris Tsangarides, un tipo que solía decantarse por discos de acabados bastante potentes.


Desde luego que ya no nos encontraremos más temas como el inicial, pero si que seguiremos disfrutando del buen Hard Rock americano que sale de la púa de Meniketti.

"Lonnely Side of Town" y sobretodo "Midnight in Tokyo", pondrán sus respectivas lágrimas de fuego repartidas entre solidas estrofas, contundentes paisajes sónicos y sensacionales estribillos.

Entre ellas la irregular "Straight Thru the Heart", el típico tema flojo que Meniketti y los suyos suelen dejar en cada álbum, y más adelante otro tema falto de la inspiración "Made- In" Y&T es "Breakin Away".

Afortunadamente se recuperan y de que manera con el segundo clásico de este "Main Street". "Hang'Em High" vuelve por los mismos derroteros del tema inicial. Un tema este de fuerte pegada, perfecto para el directo donde Meniketti se encuentra realmente cómodo, y saca a relucir sus virtudes tanto a la guitarra como a la voz.


"Take it to the Limit" nos ofrece una correcta ración de de Hard Rock mazizo de digestión pesada que me recuerda a los Van Halen del segundo o tercer álbum, y "Sentimental Blues" es un eructo aorero más cercana a la filosofía de discos posteriores como "In Rock we Trust" o "Down for the Count". 

Sería un tema bastante normal si no fuese por el anormal punteo d David Meniketti.

El disco se despide con un estupendo "Down & Dirty". Fiestero y putero Hard Rock vociferante y jodidamente vacilón que sirve para cerrar una trilogía básica de una de las bandas más grandes e incomprendidas del Hard Rock americano.

Quizás les faltó más regularidad para llegar tan alto como bandas del tipo Van Halen en USA, pero nadie puede negarles un puñado de clásicos para los amantes del Rock Duro y Heavy Metal ochentero.

El Hijo de Ron Keel








OTROS ZARPAZOS DEL TIGRE:

 1984. Después de la trilogía famosa de los Y&T llegaría este trabajo producido por Tom Allon (Krokus, Judas Priest...) Estamos en 1984 y la banda tiende a comercializar su sonido pero sin llegar a desmelenarse.
Aunque "In Rock We Trust" no contiene himnos del potencial que atesoraban los tres anteriores trabajos, si que se muestra más regular, faltando por fin temas de relleno.
Las canciones son homogéneas de comienzo a fin y sin altibajos.
Lo mejor: "RNR Gonna Save the World" y "Lipstick & Leather"







 "Down for the Count". Es 1985 y nuestros amigos se ven engullidos por el "Tsunami" aorero que asola al Rock americano de costa a costa.
Keavin Beamish hace de George Clooney en la "Tormenta Perfecta" que salpica a la mayoría de temas de este disco. 
Los teclados aparecen por primera vez a la par que las guitarras buscando esa amabilidad radiofónica que supuestamente deberían conseguir con "All American Boys" de Stan Bush, "Summertime Girls" o "Anytime it All".
Naturalmente no pueden faltar a la cita los Y&T de siempre: "In the Name of Rock", "Anithing for Money"...
...Versionean con menos gracia que Poison el "You Mama don't Dance" del dúo "Loggins & Messina". Aun así, estamos ante un disco aceptable de la banda.




  Llega 1987 y con Keavin Beamish nuevamente los Y&T buscan desesperadamente un hit que los aúpe a los primeros puestos de las FM. No lo consiguen y encima publican uno de sus trabajos más prescindibles.
Las comparaciones de Meniketti junto a asalariados de la "Geffen" empaña la trayectoria del grupo, y si bien hay tres o cuatro temas potables, "Contagious" se pierde entre coros sobre-producidos y riffs poco originales y con muy poco gancho.
Lo mejor: La voz de Meniketti.
Lo peor: El "Lifting" de los miembros de la banda y la puta manía de fichar a guaperas para sustituir a un feo mucho mejor. Pero sobremanera temas como "Contagious" con unas voces a lo Bon Jovi que no pegan ni con cola, o "Body Harm", tema compuesto por gente ajena a la banda que posiblemente sea de lo peor de los Y&T.






 En 1990 Y&T publican este álbum, segundo para "Geffen Records". Esta vez la cosa mejora respecto al antecesor trabajo "Contagious".
Sin estar ante nada del otro Jueves en "Ten" las composiciones están bastante más logradas, aunque la originalidad y particularidad de lo que fue el sonido de Y&T brilla por su ausencia. 
La producción de Mike Stones es más potente que la de Keavin Beamish, y eso es un aliciente, sobre todo para el oyente.
"Hard Times" o "Lucy" suenan potentes, y aúnan parte del sonido de la banda con el de Led Zeppelin o el de los Whitesnake del 87.
Otras buenas canciones son la Aerosmith "City"; "Red Hot & Ready", y la super cañera "Goin off the Deep End".
La peor cara la muestran nuevamente las composiciones ajenas, que se ven reducidas a dos, "Don't be Afraid of the Dark" es casi impresentable. 



1995
 La devastación "Grunge" no ha sido completa y nuestros amigos han aguantado el tirón como han podido.
Años duros para bandas como Y&T que pese a todo lo ocurrido en el mundo musical intentan seguir a lo suyo. Han pasado cinco años tras "Ten" pero parece que han sido muchos más.
A su vuelta nadie parece preparado para un nuevo disco de una banda que dejó sus feromonas perdidas en los 80.
Pero que nadie rechace a "Musically Incorrect", un disco de Rock Duro crudo más cercano al sonido setentero de los originales "Yesterday And Today".
Los riffs de Meniketti siguen dejando el pabellón alto y temas como "Long Way Down", "Fly Away" o "Cold Day in Hell" son realmente buenos.
En esta ocasión los coros sobre producidos brillan por su ausencia, y es que todos ellos están cantados en solitario por David Meniketti.
Estamos por cierto, ante el primer disco de la banda con el sello "Music For Nations".









Segundo disco para "Music For Nations" en el año 97. Un trabajo bastante oscuro y crudo que intenta rescatar el sonido más rockero de la banda.
Desgraciadamente fallan muchas de las canciones, y lo que en un principio parecía interesante acaba por aburrir. Es curioso comprobar como Y&T se pasan al reverso tenebroso del post grunge en un tema como "I Wanna Cry". Algunos temas interesantes como "Hello Hello" y poco más.





                                                                 
El testamento y el título póstumo del Phil Kennemore con Y&T. Poco después el veterano bajista nos diría adiós dejando a David Meniketti como único miembro original de la banda. Pero el carácter y buen hacer del desaparecido Phil volvió a quedar de manifiesto en este buen disco, en el cual Y&T vuelven a la senda clásica de los primeros ochenta. 
Buenos temas en su conjunto, más duros de lo habitual y con tres temas que se salían de buenos ("Gonna go Blind", "No Bring me Down" y "Patriot Blind")





EN EL COMIENZO...

El debut. Un disco basicamente desconocido e infravalorado. Desde luego que en 1975 se publicaron muchos discos de Rock Duro mejores.
"Yesterday & Today" tiene ese encanto envuelto en la inocencia de cualquier banda debutante. Con el debut de "Montrose" y los Aerosmith en el punto de mira a lo largo de todo el disco encontramos temas tan certeros como "25 Horas al Día" o "Come on Water", sin olvidarnos del himno tabernero "Alcohol" y sobre todo la inicial "Animal Woman", un tema que bien podría ser un esbozo de alguno de los temazos de "Earthsaker".

Otra cosa es el segundo disco, el mediocre "Struck Down". Ni la producción ni los temas destancan, siendo un trabajo con el cual la banda se estanca hasta la llegada del 81 en la que publicarán la primera de sus obras mayores.




Caído en Little Big Horn

Phil Mark Kennemore  (1953-2011)