miércoles, 29 de enero de 2014

ROCKPORTAJE! DEF LEPPARD, Chevy y Dark Star..."La Delgada Línea Entre el Heavy Rock y el Rock Duro"


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1981
Erase una vez cinco chavales de Sheffield que trabajaban fundiendo acero de las "Midlands". Los fines de semana se divertían escuchando a Thin Lizzy, UFO y viendo los partidos de futbol del Sheffield Wednesday y el Sheffield United.
Un buen día decidieron que no iban a envejecer como el resto de jóvenes de aquella ciudad industrial y montaron una banda de Rock And Roll: Def Leppard.

Los inicios no fueron fáciles pero eran tan buenos en directo que no tardaron en conseguir algunos bolos, y más tarde un jugoso contrato discográfico.
Estaban listos para despegar y lo hicieron a bordo del camión que coloreaba la portada de "On Trough the Night", un disco que coincidió en tiempo y espacio con la "NWOBHM", las siglas de un movimiento que enseguida se les quedó pequeño.

Así que John Mutt Lange, que era un tío listo que sabía hacer dinero (lo había hecho con dos discos consecutivos de ACDC) vio algo en ellos, y así fue como Joe, Steve, Pete y los dos Ricks comenzaron a trabajar con él, en el primer escalón hacia la cima del Rock: "High & Dry".

La intención de Lange era la de pulir las melodías, lijar los riffs y barnizar el sonido con el que la banda contaba. "On Trough the Night" era un debut resultón, pero para llegar a dominar al Reino Unido y entrar en el mercado USA, se necesitaba algo más que un tema titulado "Hello America".

Era la primavera de 1981 y los Battery estudios de Londres estaban listos para recibir el impacto de la nueva obra de los Leopardos sordos, un álbum que empezaba con un auténtico "Tour de Force", la salvaje "Let it Go".
El riff estaba mojado en la tinta sobrante de un "Highway to Hell" , pero reescrito por una joven banda inglesa con ganas de comerse la tostada. La estrofa y el estribillo resultaron ser aplastantes muestras del mejor Rock duro de su momento.

El tema estaba compuesto por los dos guitarristas de la banda y por Joe Elliot, que repetía junto al bajista Rick Savage en la potente "Another Hit on the Run", otro de los himnos primerizos de los ingleses.

def leppardLas dos siguientes canciones también fueron dos de las preferidas en su momento por los Heavies y rockeros europeos, aunque hay que decir que a día de hoy si en directo suenan "High ´n´ Dry (Saturday Night)" y "Bringin´on the Heartbreak" no seré yo el que ponga reparos. Se trata de dos temazos; la primera es prima hermana del inicial "Let it Go" siendo perfecta para el air guitar, demostrando como se las gastaban los Leppard en los primeros ochenta. La segunda es una balada de aires setenteros más cercana a UFO que a la clase de baladas horteras que nos martirizarían en aquella lejana década.

Justo antes de concluir la cara A de este disco está uno de mis temas preferidos de la banda y el porqué de mi amor por el desaparecido guitarrista Steve Clark. El rubiales de Hillsborough se marca un instrumental que te tiene enganchado desde el primer riff. "Switch 625" es pura emoción y adrenalina, aquí no hace falta una técnica muy depurada, el feeling y el gusto (bueno) de Clark plasman un tema de diez, que a día de hoy la banda sigue planteando en sus conciertos como uno de sus números fuertes.
"High´n ´Dry fue el último trabajo en el que participó el guitarrista Pete Willis, largado de los Leppard por sus problemas con la priva, dejaría su impronta con varios riffs y con su presencia macarra sobre el escenario, siendo la imagen "Bad Boy" de los primeros años de la banda. En este disco contribuye en la composición de varios temazos, como las potentes "Lady Strange" y "You Got Me Runnin" que inician la cara B de este gran disco.

Luego es el turno de "On Through the Night", el título de su álbum debut tiene su propia canción en el segundo "Round", visceral y rockera, tiene ese punto de melodía que las producciones de Mutt Lange poseen y que seguramente en su debut alcanzaría una onda expansiva metálica bien distinta.

"Mirror Mirror" nos pone en la pista del sonido "Pyrolepardiano" que les marcará un par de años después y "No no no" es de largo el tema más heavy del disco, un último Hurra a la ola metálica inglesa que la banda dedicaba a un movimiento en el que nunca se había sentido cómoda.
El Hijo de Ron Keel







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The Taker 1980
La "NWOBHM" obtuvo un éxito sin precedentes entre la juventud europea primero y mundial después, pero no todos los grupos que la englobaron lograron triunfar. Iron Maiden, Saxon o Def Leppard son los nombres recurrentes del batallón de los vencedores.

La segunda línea de este Tsunami Heavy con Tygers of Pan-Tang, Heavy Peattin´, o Tokyo Blade entre otros también fueron reconocidas, teniendo cierto impacto sus olas sónicas dentro de este movimiento metálico.

Pero no a todas las bandas  de la "NWOBHM" les sonrió el éxito, el pelotón de los perdedores fue mucho más amplio, y bandas como Praying Mantis, Dark Star o Chevy, conocerían de primera mano la otra cara de la moneda, la fea, la que nadie quiere ver.

Los Chevy eran una banda de músicos experimentados que batallaron desde finales de los 60 hasta finales de los 70, época en la que el nombre de la banda empieza a tener cierto auge. Emergen con el tema "The Taker" en la recopilación del sello EMI "Metal for Muthas Vol II", esto les da la oportunidad de firmar con el pequeño sello "Avatar".

En un breve espacio de tiempo entran a grabar su debut en los "Pye Estudios" con la supervisión de John Stronach, productor que había trabajado con los Reo Speedwagon, concretamente en el sexto álbum de los americanos (R.E.O. 1976).

El disco, "The Taker", es grabado en tan solo dos días, 1 y 2 de Julio, siendo nueve las canciones que registraron para la ocasión. Nueve canciones de Rock duro heavy que englobaban todo un mundo de la música de UFO y Thin Lizzy, pero rematadas a la par con melodías más propias de bandas de Rock sureño americano del tipo de los Molly Hatchet o de unos Outlaws endurecidos.
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El comienzo con el tema "The Taker" era un Hard Rock hímnico en el cual Martin Cure, vocalista de la banda se dejaba la piel, mientras el grupo se daba un homenaje de riffs y punteos que respondían a la llamada de la "NWOBHM" pero respetando el sonido de los UFO de Schenker o Paul Chapman.
"You Got me Running" saltaba hacia el otro lado del atlántico adentrándose por la desembocadura del río St.Johns hasta Jacksonville city, patria de los sureños heavies Molly Hatchet, mediante unos riffs más bourbon que Scotch, y que podrían estar incrustados en cualquiera de los tres primeros trabajos de los Hatchet.

La vena del Rock duro de mediados de los setenta se hincha especialmente en "Sky Bird", donde los efluvios a los UFO van desde la voz de Moss y las melodías vocales que utiliza, hasta las guitarras electro-acústicas Schenker total; aunque curiosamente el "Chorus" es mucho más americano y sureño.

En la excelente "Chevy" ocurre algo similar. El comienzo es puro Thin Lizzy del "Boys are Back in Town", y va mezclando riffs heviorros y rítmicas más propias de Saxon con estructuras musicales a lo Skynyrd o Hatchet, algo que no cambia en la siguiente e igualmente estupenda "Too Much to Long".

Precisamente son varias las canciones de este debut las que tienen cierto parecido con algunos temas del debut de Saxon, y todos sabemos lo que ocurrió con la banda de Biff y su segundo trabajo...Quien sabe lo que podría haber acaecido con el segundo disco de Chevy, un disco que debió ser grabado en el Verano de 1982 pero que se quedó en el limbo; parece ser que el vocalista de la banda Martin Cure tiene las maquetas con aquellas canciones, quizás algún día...

Nota: El disco se reedito en 2012 por Rock Candy con tres temas extras, dos caras b de single y un single inédito.

Caído en Little Big Horn







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Del mismo nievel de los CHEVY sino mejores eran los "DARK STAR", otro quinteto que se amamantaba  de la mama "NWOBHM" aunque quizás la leche materna que realmente les nutrió para bien o para mal era la de las bandas heavies de mediados de los 70.

Quizás Dark Star se quedaron en tierra de nadie sin lograr ese estatus de compañeros de viaje como Saxon o Leppard; es más, hasta bandas de segunda fila como Tokyo Blade eclipsarian a la "Estrella Oscura". Y eso que su debut en Febrero de 1981 tenía argumentos de sobra para que la incipiente clase media heavy británica les colocase con avidez en sus metálicas estanterías junto al debut de los Leppard o los tres primeros discos de los Tygers of Pan Tang.


"Dark Star" habían destacado con una demo grabada en los mísmos estudios de Cambridge donde los Maiden registrarían las míticas "Soundhouse Tapes". Entre los temas grabados resaltaban dos temas, la metálica "Rock´n Romancing" y "Lady of Mars", un estupendo y pegadizo Rock pesado que recordaba al "Doctor Doctor" de los UFO.
El tema fue elegido para formar parte de la segunda entrega del recopilatorio de bandas heavies emergentes "Metal For Muthas".



El siguiente paso fue grabar un buen disco debut del que se puede volver a disfrutar gracias a las reediciones del sello "Rock Candy".

"Dark Star" es un disco musculoso de tendones metálicos que se estiran dentro de la piel de la NWOBHM con soltura. Buenos riffs para potentes himnos que merecieron mejor suerte. "Kaptain America", "Backstreet Killer" o la mencionada "Lady of Mars" funcionan como la fuerza de la industria pesada de las "Midlands" británicas.

"Rockbringer" no tiene nada que envidiar a "Rock Brigade" de los Leppard, y "Lady Love" conjunta a los Scorpions de Uli Roth con UFO y Thin Lizzy ¿Demasiado setenteros para la NWOBHM???? Quizás, pero lo suficientemente interesantes para rescatarlos para este blog.

El Hijo de Ron Keel



viernes, 17 de enero de 2014

NOVEDADES: STEVE HACKETT "Genesis Revisited Live at Hammersmith", REEDICIONES: Lou Gramm "Long Hard Look"

NOVEDADES
Tenemos ante nosotros a Steve Hackett, un super guitarrista al que todavía no se le ha elevado al altar de los grandes de las seis cuerdas.
Que el músico inglés no comparta podio con Jimmy Page o Eric Clapton sigue siendo tan misterioso como injusto.
Quizás a Hackett le ha faltado la pose del primero y la omnipresencia del segundo, porque lo que es calidad e imaginación al londinense le sobra.
No olvidemos que este señor ha dado forma con sus dedos a riffs tan imprescindibles como el de "Watcher of the Skies".
Pues a falta de lograr una reunión de los Genesis originales, o mejor dicho, de los clásicos de la primera parte de los setenta con Peter Gabriel a la cabeza, el guitarrista ha plasmado un triple CD y un doble DVD que es pura pasión por la música fabricada para Genesis y para el mismo en solitario, en un memorable concierto en un abarrotado "Hammersmith Odeón" londinense, con una banda a la altura del repertorio y respaldado por varios colegas del ramo.
Empezando con la fantasmal obertura del genial "Foxtrot", con ese "Watcher of the Skies" que ya se mete al respetable en el bolsillo, y siguiendo con "The Chamber of 32 Doom", "Fly on a Windshield" y "Broadway Melody of 74" del complejo "The Lamb Lies Down on Broadway", en las que Hackett se luce acompañado del genial ritmo que marcan el bajista Lee Pomeroy y el batería Gary O´Toole.

La puesta en escena de esta reevisitación "Genesiana" es correcta, supliendo los tinglados originales que Gabriel montaba sobre el escenario por la perfecta adaptación vocal de Nad Sylvan en todos los números clásicos de este concierto.
Con un sonido sensacional van cayendo los minutos en los que aparecen en escena "The Musical Box", "Dancing with the Moonlight Knight" o "I Know What I Like", que ponen literalmente patas arriba al "Hammersmith Odeón".
No todo el repertorio está basado en los primeros discos de Genesis, " A Trick of the Tail" y "Wind & Wutherin" de cuando Gabriel ya no estaba en la banda están representados por "Dance on a Volcano" o la imprescindible "Blood on the Rooftops", y dentro de las colaboraciones destacan la de Steve Rothery y la de Michael Wetton en dos temas que no desvelaremos para no chafar el suspense al personal.
Hay que decir que el momentazo de la velada es "Supper´s Ready" y sus más de 27 minutos de epopeya sinfónica que acaba con los músicos extenuados sobre el escenario y con un respetable al que todavía le queda por disfrutar de "Firth of Fifth" y "Los Endos"; el final de una noche mágica de "Classic Rock" difícil de olvidar.


Caído en Little Big Horn





REEDICIONES:1989
El sello "Rock Candy" se enorgullece de presentarnos la reedición remasterizada del segundo disco en solitario del vocalista de FOREIGNER Lou Gramm.
"Long Hard Look" es la culminación de un sueño que Lou Gramm mantenía en su cabeza desde mediados de los ochenta.

Con Foreigner había alcanzado la Gloria. "4" y sus seis millones de discos vendidos convirtieron a la banda de Mick Jones en todo un acontecimiento en el año 1981. Para el siguiente disco de Foreigner "Agent Provocateur", las contribuciones de Gramm en la banda comienzan a mermar al lado de las de Mick Jones. El álbum vende tres millones de copias, una buena cifra, pero la banda se había dejado otras tres en el camino.

En ese momento Lou Gramm plantea a su sello "Atlantic" un disco en solitario, pero los capos del sello no están por la labor.
Foreigner graban en 1987 el estupendo "Inside Iinformation" y el millón de copias despachadas del mismo, encienden las alarmas de los ejecutivos del sello fundado por Ahmet Ertegun.

Lou Gramm debuta en 1987 con " Ready or Not", pero será "Long Hard Look" grabado en 1989, el que colme las expectativas del artista al menos a corto plazo.
Para el álbum se hace acompañar de su hermano Ben a la batería, y del bajista Bruce Turgon, con el que había coincidido a mediados de los setenta en la banda "Black Sheep", y que años más tarde sería bajista de los mismos Foreigner.

Además el disco cuenta con dos guitarristas de lujo: Dan Huff y Vivian Campbell. El ex guitarrista de DIO pone su guitarra en tres de los diez cortes del álbum. "Long Hard Look" será producido por Peter Wolf, un músico austriaco que había estado en alguno de los trabajos de la banda de Frank Zappa a finales de los setenta tocando el teclado.

Además Wolf había producido discos de Heart y a Starship, por lo tanto aunaba calidad musical con bagaje y experiencia en los controles técnicos.
"Long Hard Look" es un trabajo que auna AOR con Rock melódico basado en guitarras semi duras y en la espléndida voz cargada de feeling y matices que solo unos pocos vocalistas de Rock duro son capaces de enseñarnos. Lou Gramm es al Rock melódico lo que el Jack Daniels al Bourbon; duro, penetrante y al mismo tiempo agradable. 

El vocalista de Rochester es capaz de encandilarte con un buen Rock como el de la inicial "Angel with a Dirty Face", como a embelesar a la peña con el perfecto AOR de "Just Between you & me".
Dentro de ese estilo, "Broken Dreams" y "True Blue Love" tienen también su espacio. Las dos canciones están compuestas por Lou Gramm y el productor del disco Peter Wolf.

De ambas me quedo descaradamente con la fina y elegante "True Blue Love", una canción de la que Gramm se siente especialmente orgulloso, y que está posiblemente inspirada en Buddy Holly.
Otro de los temas victoriosos de este trabajo es "I´ll Come Running", un exquisito AOR de banda sonora de película pegajosa como la miel, que no tiene nada que envidiar a los mejores Foreigner de la época.

"Hangin´On my Hip" es un tema rockero en el que Gramm explota sus cuerdas vocales, una canción que me conduce al "Head Games" que los Foreigner publicaron en 1979. 
La balada "Warmest Rising Sun" es una emotiva dedicatoria al pueblo japonés basada en un libro que había dejado huella en el cantante de Foreigner.

La conclusión de temas compuestos por Gramm se cierra con otros dos temas realmente especiales. "Day One" y "I´ll Know When its Over" son dos perfectas yemas AOR que preceden a "Tin Soldier"; una versión del clásico de Small Faces que aunque bien cantada por Gramm se sonroja al compararla con la original.
Como suele ser habitual, reedición casi de lujo de los ingleses de "Rock Candy", con abundante información del álbum y notas del propio Lou Gramm.
Caído en Little Big Horn



viernes, 10 de enero de 2014

MIRADA RETROSPECTIVA "ESPECIAL": Las Dos Caras de MARILLION


Marillion no es solo el nombre de una banda de Rock Progresivo. Para muestra estos dos artículos que comprenden dos discos con los dos vocalistas que supieron darle otra dimensión a la música de esta banda desde comienzos de los años 80 hasta nuestros días. Fish y Hoghart; Hogarth y Fish. Que ustedes lo disfruten...


1984

Tras un primer disco que sentó las bases de lo que entonces se llamó fenómeno “neo-prog”, y que dejó boquiabierto a más de uno (entre los que me incluyo), y no tanto a otros, que les acusaron de ser una mala copia de los Génesis de Gabriel, llegaba la reválida para los chicos de Fish. Había que convencer a demasiada gente de que no eran precisamente una banda de versiones del “Selling England By The Pound”, y que esa imaginación que se intuía en los surcos de su primer trabajo podía dar mucho más de sí de lo que los críticos hubieran deseado.
                Sustituyendo a Mick Pointer, el batería que golpea los parches en su primer disco (de una manera bastante monótona, todo hay que decirlo), por el más versátil Ian Mosley, la banda se mete en el estudio para grabar el disco que vería la luz allá por el mes de Marzo de 1984: el soberbio “Fugazi”.
                Combinando el dramatismo de los temas que ya nos ofrecieron en “Script For A Jester’s Tear”, y dotándolos de un tempo más moderno y actual, no tan gótico, la apertura con “Assassing” no puede ser más sorprendente… una extraña melodía oriental y los aullidos de Fish revoloteando en los surcos, dan paso a un tema de complexión robusta, con varios cambios de tempo marca de la casa, pero en el que ya notamos ese alejamiento de las pautas de su primer trabajo, y ese modernismo que quieren imprimir desde ahora a su música.
                “Punch & Judy” es el single proggie perfecto: una especie de “Garden Party” muy radiable, que fue el primer contacto que un servidor tuvo con este artefacto. Mmmmm… he de confesar que no me llegó del todo en su momento. Me pareció algo comercial.
                Pero no… poco hay de comercial en este disco. Sobre todo teniendo en cuenta el giro de registro que nos ofrecen a continuación. “Jigsaw” es una bomba dramática disfrazada de melodía infantil, un tema que, por momentos, es capaz de hacerte saltar las lágrimas, sobre todo cuando la guitarra de Rothery, soberbia en todo el disco, toma protagonismo con su solo. Cuidadito con este tema. En determinadas circunstancias, puede hacerte pupa.

                La intrincada y cambiante “Emerald Lies” nos devuelve por un momento a los tiempos de “Script…”. Y la siguiente “She Chameleon”, y su aire tétrico, de desván mohoso en el que acechan las sombras, nos recuerda con qué clase de tipos nos estamos batiendo el cobre: unos maestros del dramatismo hecho música.
               

Después, la joya de la corona. “Incubus” puede que sea, en mi modesta opinión, el tema emblema de esta banda. Lo tiene todo: aire hipnótico, dramatismo, belleza (otra vez el solo de Rothery nos pone los pelos de aquella manera)… y Fish… creo que su trabajo vocal en esta canción alcanza su cénit. Increíbles los cambios de registro de este tipo.  No he vuelto a oír una canción de Marillion como ésta.
                Cerramos con el tema que da título al disco, “Fugazi”, quizá lo más flojo del mismo pero, teniendo en cuenta las canciones que le preceden, un más que digno cierre del mismo. Ojo a Fish en la sección central del tema… él también podía ser agresivo.
                Un disco sorprendente, sin lugar a dudas, y que creo que ha sabido aguantar el paso del tiempo con mucha más robustez de lo que la gente creyó en un principio. Nos ofrece a los Marillion más en forma, más eclécticos, y subió al grupo ya a la Primera División, no solo del prog, sino del rock en general.
                Una maravilla que habría que enseñar en los colegios.

Ritchie Moreno








           
1997
                                                                                                        

Si “Season’s End” fue un nuevo comienzo para Marillion con la entrada de Steve Hogarth, “This strange engine” se puede considerar el segundo punto de inflexión en su carrera. Lejos de gozar de un alto nivel de popularidad más allá de la siempre fiel base de fans del grupo y ya fuera de una multinacional como EMI, decidieron hacer algo diferente, que para los más puristas está lejos de ser rock progresivo, pero que si entendemos progresivo por intentar buscar nuevas ideas e innovar en el sonido del grupo, entonces sí podríamos catalogarlo como tal.
El sonido predominantemente acústico y la dirección musical que tomaron fue un riesgo, con claros tintes pop-rock no lo suficientemente comerciales para triunfar entre el gran público ni alternativos para que dicha escena se fijara en ellos, fueron motivo de controversia.

 Pero creo que dejando los prejuicios a un lado, tenemos un disco que lejos de ser redondo sí que tiene mucha calidad y algunos temas sensacionales, especialmente el que cierra el trabajo y le da nombre, una joya de, ¡sorpresa!, auténtico rock progresivo.
Pero empecemos por el tema que abre el disco, “Man of a thousand faces”, una canción dominada por las acústicas de Steve Rothery, los teclados de un inspirado Mark Kelly que nos regala un bonito solo de piano, la voz de un Hogarth que recita una letra cuyos dardos van dirigidos a los manipulables medios de comunicación de nuestros tiempos y una luminosa y coral parte final en la que Trewavas pide protagonismo.

 Bajando el tempo y marcando la pauta que sigue casi todo el disco, tenemos “One fine day”, una canción delicada, lenta, con un melancólico Hogarth y un inspirado solo de Rothery. “80 days” es otro de los temas más donde la acústica lleva el peso, tiene un ritmo más alegre, comercial sin pasarse, unos perfectos arreglos de Mark Kelly a los teclados y una letra en la que Hogarth evoca la viajera vida del músico.

 Y así llegamos a “Estonia”, uno de los temas más emotivos, tristes y atmosféricos que hayan grabado Marillion, con unos acertados arreglos de balalaika que acentúan todos esos aspectos y una letra poética y emocionante que Hogarth escribió basándose en el hundimiento del ferry que da nombre a la canción en 1994 en el que hubo cerca de novecientos fallecidos.
“Memory of water” es una pieza corta, minimalista, con la voz de Hogarth únicamente arropada por arreglos de cuerda. Tras dos temas como los mencionados emerge “Accidental man” la canción más directa y rockera del disco.

 Luego poco se puede decir de “Hope for the future” más que es una inutilidad fuera de lugar que se juega al despiste con su apertura acústica que enseguida degenera en un corte de carácter caribeño…incomprensible manera de romper la atmósfera y coherencia del disco, así que mejor olvidarse de su existencia, sobre todo cuando lo que viene a continuación es uno de los mejores y más progresivos temas que hayan compuesto Marillion en su carrera, el que da título al disco: “This strange engine”, quince minutos de fantasía prog que se abren con Hogarth recitando una letra autobiográfica sobre su niñez y que musicalmente es una montaña rusa de emociones donde cabe destacar el solo de sintetizador de Mark Kelly, los de guitarra de Steve Rothery, especialmente el de la sección “Blue pain” en el que pone los pelos de punta y sea posiblemente el mejor que ha grabado junto al de “Easter”, y el in crescendo de la parte final con un Hogarth desatado.

Albytor