viernes, 27 de septiembre de 2013

MIRADA RETROSPECTIVA: KANSAS "TWO FOR THE SHOW" 1978


1978
El pasado 18 de Septiembre cumplió 64 años uno de los mayores genios que haya dado la música norteamericana, aunque no todo el mundo está enterado de su existencia. Se trata de Kerry Livgren, miembro fundador y verdadera “alma matter” de ese supergrupo que fue (y sigue siendo, aunque a mucha menor escala) Kansas.

Todos los años me sube la fiebre con esta gente un par de veces… y ésta es una de ellas. Así que, aprovechando mi estado absolutamente febril, y gracias a la oportunidad que me brinda el compañero Caído, me voy a detener a comentar uno de los discos en directo más impresionantes que nos regalaron los 70, y un verdadero compendio de lo que fue la trayectoria de este Gran Dinosaurio. Me refiero a ese monumento que fue “Two For The Show”.

Grabado en las giras que el grupo mantuvo por los USA durante los años 1977 y 1978, en él podemos encontrar a la banda en su más alto cenit creativo. Su mejor obra en estudio “Point Of Know Return” estaba fresco en las tiendas, y ese disco los convertiría en un auténtico fenómeno de masas en USA, por lo que sus conciertos eran más que multitudinarios.


También encontramos en él a la formación más clásica que, aparte de Livgren (guitarras y teclados), constaba de Steve Walsh (voces, teclados), Phil Ehart (batería), Dave Hope (bajo), Rich Williams (guitarras) y del bueno de Robby Steinhardt, con sus voces y su mágico violín. Por cierto, este buen hombre no pasa precisamente por sus mejores momentos: problemas de salud graves tienen a todos los fans de la banda americana pendientes constantemente de su evolución. Algo parecido sucedió hace tiempo con el propio Livgren, que a punto estuvo de dejarnos debido a un infarto cerebral que, por lo visto, le ha dejado alguna que otra secuela física que está aún superando. Los Dioses también tienen sus achaques.

Vamos al lío… la primera parte del disco la dedican en gran parte a su recién estrenada, por aquel entonces, obra maestra, “Point Of Know Return”, así que, tras una introductoria y mágica “Song For América”, la canción que da título a esa obra y “Paradox” despliegan todo el potencial progresivo que la banda poseía en aquella época: constantes cambios de ritmo, ahora rápido, ahora, más pausado. Las voces de Walsh y Steinhardt compitiendo entre ellas, o uniéndose para ofrecernos unos coros y estribillos mágicos. Hope y Ehart, de motor silencioso, (o no tanto, Ehart la pega que la rompe). Y Williams y Livgren, intercambiándose solos y buen hacer guitarrero.


Tras la presentación de ese álbum, viene lo que para mí es el punto fuerte del disco: ese triunvirato que forman “Icarus (Borne On Wings Of Steel)”, con ese riff poderoso, casi metálico. “Portrait (He Knew)”, y su tempo bluesy, y esa maravilla que es “Carry On Wayward Son” que, junto con “Dust In The Wind” son el mayor legado que ha dejado la banda en la historia de la música Rock. Si tuviera que quedarme con solo tres canciones de este disco, indudablemente, serían las mencionadas.

Después de este orgasmo musical, la banda se recrea en tempos antiguos como “Journey From Mariabronn”, y después, en una especie de “jam-medley” con la archiconocida “Dust In The Wind”, y “Lonely Wind”, que sirven además para que los solos de algunos miembros pasen a tomar protagonismo.

La tranquilidad se acaba, y la feroz “Mysteries And Mayhem” nos recuerda la manera en la que éstos chicos pueden rockear duro, con un Steve Walsh llegando a unos agudos imponentes. Uno de los mejores cantantes de rock norteamericanos, sin duda.

El disco se cierra con un pequeño fragmento de uno de sus temas más largos “Lamplight Symphony”, y esa joya épica que se llama “The Wall”, donde las guitarras solistas y la voz de Walsh alcanzan niveles absolutamente bellos y dramáticos. Para finalizar, otra concesión a la vieja escuela con “Mágnum Opus”, con el sinfonismo de la banda tomando ahora protagonismo.


Esto, en cuanto a la edición simple del disco (que, en realidad es doble). Para los fans de la banda, entre los que tengo el orgullo de encontrarme, y para todos aquellos que hayan conectado con su música, indispensable buscar y hacerse con la edición remasterizada que apareció hace dos o tres años. Si estuvieramos hablando de vinilos, seguramente hablaríamos de un disco cuádruple. Y en ese material añadido, la orgía sigue: temas absolutamente indispensables como “Lonely Street”, “Closet Chronicles”, “Down The Road”, o la fabulosa “Miracles Out Of Nowhere”. Es decir, que no estamos hablando de material de relleno, sino de temas macizos que, por no sabemos qué causas, se quedaron fuera del material original.


Como curiosidad, el disco lo dedica la banda a John Hoffert, un joven fan de 14 años que, volviendo a casa después de un concierto de Kansas en El Paso, sufrió un grave accidente y quedó ciego. Ver al grupo fue una de las últimas experiencias visuales que tuvo en su vida.

Podríamos nombrar a cualquiera de los discos de la banda como el más representativo, pero creo que este directo, por la época en la que se grabó, y las canciones incluídas, unido al tremendo estado de forma de la banda en esos momentos, es el mejor legado que los de Topeka nos han dejado, y una de las piedras angulares del rock progresivo (si, rock progresivo, el término “rock sinfónico” nunca me ha gustado, aunque Kansas serían los verdaderos abanderados de ese término).

Una recomendación muy especial para todos aquellos que amen la música rock de los 70.


Ritchie Moreno





viernes, 13 de septiembre de 2013

MIRADA RETROSPECTIVA: AC/DC "BLOW UP YOUR VIDEO" 1988

1988
Somos unos cuantos de mi generación los que conocimos a los ACDC en los años 80. Nuestros hermanos mayores fardaban de lo buenos que habían sido en la década de los setenta y de lo cojonudo que era el tío que cantó en el "Highway to Hell" y que se murió más tarde de mala manera.

Luego estaban los ochenta, con el tío de la gorra y "Back in Black", que si, era un disco de la hostia pero "Let There be Rock" estaba claro que molaba mucho más...

Qué "For Those About to Rock" era es todavía bueno y "Flick on the Switch" una puta mierda también lo escuchamos hasta en el patio del colegio a más de un enteradillo, y al final ni "For Those..." era tan bueno, ni "Flick of..." tan malo.

Desde luego que la publicación de "Fly on the Wall" tampoco ayudó a que la vieja guardia se congratulase con la banda, y las ventas de discos y tickets para sus conciertos iban claramente a la baja.

Muchos los conocimos con el disco de la mosca (para algunos, no mi caso, con una de las portadas más horrendas de la historia del rock and roll) y pensabamos que "Shake a Pink", "Danger" y sobretodo "Shake your Fundations" eran tres buenas canciones.


El resto no daba para mucho más...realmente no recuerdo casi ninguna canción más de ese álbum...Luego, llegó un manager de apellido "Young" (nada que ver con los hermanos) y un disco llamado "Who Made Who", que era un recopilatorio que presentaba ese tema, banda sonora original de la horrenda "Maximun Overdrive", filmada por Stephen King y que contenía un par de instrumentales tan intrascendentes como la peli y sus protas.

ACDC decidieron después de echar al productor Mutt Lange tras "For Those About to Rock" que podían llevar ellos mismos las producciones de sus trabajos, la apuesta les salió rana.

El nuevo manager les insta a repescar al dúo Vanda/Young que tan bien había funcionado en los setenta para reconducir la "Corriente continua, corriente alterna" que había dejado de ser letal, así que el disco "Blow up your Video" recuperará parte de la magia perdida, gracias a una producción más heterogénea y sin la rigidez de la que hacían gala en el decente "Flick on the Switch" o en el flojo "Fly on the Wall".


Si en esos discos nunca hubo  un single claro, en "Blow up your Video" lo había, y no era otro que la primera canción, la estupenda "Heatseeker". Un vibrante y vil rock and roll "acedeciano", justamente metalizado y vocal y musicalmente brillante, que no alcanzaba las cotas de genialidad de otros singles del pasado como "For Those About to Rock" o "Highway to Hell" pero que daba a los fans de la banda lo que le habían negado en años anteriores.

Y después de "Heatseeker", otro tema con madera de single y con el que acertaban como tal era "That's the Way I Wanna Rock N Roll". Sin ser un tema memorable si que lograba que su sencillo riff y un estribillo resultón tocase la fibra sensible del rockero acdeciano de toda la vida. Además la canción venía envuelta por los ritmos de unos Cliff Williams y Simon Wright que no se casaban ni con Dios.

Y aunque ni  "Go Zone" ni "Meanstrick" eran para tirar cohetes de alegría, si que se pulían a muchas de las canciones del sobre-valorado "For Those About to Rock" por poner un ejemplo.

Mejor suerte para el final de cara con la más que aceptable "Kissin' Dynamite", que nos electrificaba con sus nocivos riffs y su infecto estribillo.

Otra de las canciones significativas del álbum era "Nick of Time", un estimable tema que unía casi con maestría a los AC/DC efectivos de singles resultones del "Back in Black", con los temas más acertados de los discos posteriores al álbum negro.

Pocas dudas, el regreso de Harry Vanda y George Young pulirían las carencias que la banda había adoptado en discos como "Fly On The Wall", y en "Ruff Stuff" mantienen la tensión que se despresuriza en la insípida "Some Sin for Nothing", y que se dispara con la casi peor "Two's Up". Dos temas que empañan las virtudes de "Blow up your Video", pero que no aniquilan las fuerzas de un disco que se despide con la digna "This Means War".

El Hijo de Ron Keel