sábado, 27 de octubre de 2012

NOVEDADES: KISS "Monster"



No hace más de una década, quizás incluso menos, Paul Stanley o Gene Simmons (¿O fueron los dos?) cacareaban a los cuatro vientos sobre el final de Kiss en cuanto a la posibilidad de grabar nuevos discos. Ya no era rentable, internet y las descargas les habían jodido el negocio, bramaban ellos.

Quizás como de "Merchandising", reediciones y giras con dos tipos disfrazados de Ace y del "Gato" la cosa no medraba aun más, decidieron pasar a la acción, y lo hicieron no muchos años después de amenazar al personal con retirarse y que una banda de pinta monas les sustituyese a todos.

Con Thayer y Singer lo han conseguido en parte, y los muy vagos es que ni se han molestado en buscarles un atuendo o personaje como pasó en su momento con el pirado de Vinnie Vincent. Thayer por Ace y Singer por Criss y todos tan contentos.

Una vez en el estudio fueron incluso capaces de grabar un muy buen disco como sigue siendo "Sonic Boom", con un Gene Simmons inspirado como compositor como no se le recordaba en años. Stanley flojeaba un pelín y los dos impostores quedaban la mar de chulos en su carnaval particular.

Como el disco funcionó bastante bien, al año ya se comentaba con una continuación en toda regla de aquel, y dos años después a bombo y platillo publican "Monster", un disco que no está dejando indiferente y que tiene dividida a parte de los parroquianos de la "Kiss Army" del globo terráqueo. 

Estoy pensando que hubiese ocurrido si "Monster" hubiese sido publicado después del "Creatures of the Night" ¿Hubiesen sobrevivido esos Kiss aun con maquillaje en medio de la vorágine Hard-aorera o sucumbirían ante ella?


El caso es que estos Kiss del "Monster" me dicen bastante más que los del "Animalize" o "Hot in the Shade". Cierto que aquellos discos tenían algún hit potencialmente más declarado que los temas de los dos últimos discos de la banda, pero me parecen vacíos de contenido, de un dejarse ir por las modas que la banda ya no tiene. A estas alturas la banda hace sencillamente lo que les sale de los huevos, y eso han hecho, un disco de muchas pelotas que nos muestra a una banda fuerte y con ganas de dar caña, al menos en el estudio.

Lo que si es cierto, es que después de montones de escuchas uno no acaba de quedarse con los solos de Thayer, aunque si con muchos de los riffs del disco, ese buenísimo "Eat you Heart Out" o el que canta precisamente el ex guitarrista de los "Black N Blue" ("Outta this World") y que es de lo mejorcito del álbum.

Más conclusiones de Monster es que la voz de Stanley ya es de poco recorrido, aunque tiene el suficiente para que traguemos el anzuelo a la primera con el temazo y single "Hell Or Hallelujah" (¿Quien dice que en "Monster" no hay sonido Kiss clásico al cien por cien?) .

El que me ha sorprendido gratamente otra vez es Simmons. Muchas de las canciones que ha co-escrito, escrito o en las que simplemente canta tienen bastante encanto. Ok, no busquemos a los grandes Kiss de los 70, no ha compuesto un "Calling Dr.Love", pero la nombrada anteriormente "Eat your Heart Out" unidas a la tremenda "Wall of Sound" o la trepidante "Back to the Stone Age" me han dejado completamente satisfecho. 


El álbum por cierto, pasa en un suspiro, y cuando te das cuenta estás empezando a engancharte a los estribillos para mi irresistibles de "Freak" , "All for the Love of Rock & Roll" o "Take me Down Below" de mala manera.

¿Más Kiss clásicos? Pues "Last Chance" mismamente. El tema que cierra el disco tiene ese tufo a un "Deuce" desfasado y decibélico, con ese sonido ciertamente saturado y garajero que no acaba de convencer a todo el mundo.

Pues a mi caballeros, este "Monster" me pone, un disco enérgico y que para un servidor es altamente adictivo ¿De verdad esperabais unos Kiss tan violentos a estas alturas? Yo no, y les aplaudo por ello. ¿Que este disco es puro "Fast-Food"? Si, ¿Que disco de la banda no lo es? Estamos hablando de Kiss amigos, no de Kansas o Led Zeppelin. Notable, vaya que si lo es este "Monstruo". 


El Hijo de Ron Keel







viernes, 19 de octubre de 2012

NOVEDADES- LED ZEPPELIN "Celebration Day"



Pues si, lo que fue un milagro, suerte o como queráis llamarlo para algunos un 10 de Diciembre de hace cinco años, por fin se va a convertir en realidad para el resto del mundo mundial que no pudo estar allí. Por cierto, mi odio eterno a todos los cabroncetes que tuvieron la inmensa suerte de ver a esos tres Dioses más Jason Bonham llamados Led Zeppelin.

El próximo 20 de Noviembre (Cachonda fecha por cierto) es el día escogido para que el dvd de tan magnánimo evento salga a la venta, pero durante estos últimos días el concierto se ha podido vivir en varias salas de cine (desgraciadamente no muchas) a lo largo y ancho de la península ibérica. 

Desde luego que por mucho equipo "Surround" que uno tenga en casa nada puede compararse (solo si estuviste presente en el puto concierto, claro) a la experiencia del poderío de la banda como en una sala habilitada para ello, con sus luces apagadas, pantalla de cine y sonido excelente.

Una pena que Led Zeppelin tan solo ofreciesen un concierto y que no nos volasen la tapa de los sesos a sus fans con una mini gira mundial. Aunque también es verdad que esa actitud, la de ese único concierto les honra y les otorga aun más autenticidad.


Cualquier duda sobre el estado de la banda se disipa con la primera canción del repertorio nocturno, un "Good Times Bad Times"ejecutado magistralmente y con una energía propia de chavalería más que de un ejercito de sexagenarios que ya se meten al público más adentro del bolsillo si cabe.

Las dudas venían en parte por el mediocre concierto del aniversario de la "Atlantic" records en 1988 que los Zepp ofrecieron. Pero en el "O2" londinense fue literalmente otra cosa.

Con un Robert Plant en una forma gloriosa y con un Page monstruoso tocando justo al resto del grupo en tonos más bajos para no castigar la voz de Plant, durante dos horas y cinco minutos fueron cayendo una buena parte del mejor material de la banda.

Desde contundentes versiones del "Ramble On" o de un celebradísimo "Nobodyś Fault but Mine", hasta sorprendentes e inesperadas maravillas del calibre de "In My Time of Dynig" o "For your Life", del infravalorado y genial "Presence" que nunca había sido tocada en directo por la banda hasta esa mágica noche.


La realización perfecta con algunos matices "Psicodélicos" y buenísimos primeros planos de los miembros del grupo se adornaba a cámara lenta con los riffs y gestos de un Jimmy Page inconmensurable y que sigue impresionando tanto como a mediados de los 70.

Por supuesto que no faltaron a la cita Page y su clásica "Gibson EDS-1275" para la mítica (¿Que canción de esa noche no lo fue?) "Starway To Heaven", u otros momentos descomunales como los de "Black Dog" (con el respetable enloquecido), "Trampled Under Foot", "Dazed & Confused" o ese bis final con "Rock And Roll", por no mencionar a la sin par "Misty Mountain Hope" con Jason Bonham (que concierto se marca el hijo de su padre!!!) cantando a dúo con Plant.


Dos cosas más. Por fin se ha hecho justicia con el bueno de John Paul Jones, y en este concierto le dan bola más allá de "No Quarter" dándole la oportunidad de que le veamos exhibirse con el bajo con casi tantos planos como el resto de la banda.

Y por último "Kashmir", ese tema fue el "tema". Como sonó...hubiese pagado lo que fuese por estar esa noche allí, sentirlo, paladearlo...

Caído en Little Big Horn



jueves, 11 de octubre de 2012

NOVEDADES: REDD KROSS "Researching the Blues"



Quince años desde que publicasen el imprescindible "Show World". Una barbaridad para unos pocos mortales que de verdad les hemos echado de menos. Durante estos tres lustros de ausencia se han publicado discos de todo tipo de pelaje, pero el rock and roll apenas se ha cobrado un puñado de discos significativos. 

Los "Frikis" de los Redd Kross somos pocos pero ruidosos y en no pocos foros las páginas sumaban más y más rumores sobre un posible nuevo disco de los hermanos McDonald, pero agua...

Luego, en las revistas especializadas (bueno, solo en una) cada año a lo largo de los últimos quince se le preguntaba al "Brother" de turno por esa vieja deuda con sus fans y con la música, ya que Redd Kross demostraban con cada nuevo trabajo una maestría bestial al alcance de muy pocos. Ellos prometían que sería pronto. Nuevamente agua...

Tuvimos que conformarnos con verles en el "Azkena" hace unos años y con un nudo en la garganta y la piel de gallina fuimos testigos de la grandeza de una banda nacida para reinar pero que sigue siendo un pequeño gran secreto y misterio dentro de la historia del rock, y volvimos a fantasear con que un nuevo disco estaría en camino. Esta vez tocados...

No hace mucho dejaron caer que tenían un montón de canciones listas y ¡Alabado sea Dios! El tiempo suficiente para poder reunirse hermanos, el tercer McDonald (Batería y que no tiene parentesco alguno con los otros dos) y el guitarrista y mega "Freak" Robert Hecker. Por fin empezamos a frotarnos las manos!


Al final son diez temas y treinta y dos minutos, pero que coño, Redd Kross han vuelto y con un buen disco; yo no voy a pedirles más a estas alturas del cuento, solo que hagan una gira y toquen al menos las cuatro mejores canciones de esta nueva supervitaminada "Cookie" llamada "Researching The Blues".
Mismamente el extraordinario y garajero tema que le da título y lo abre, o la siguiente "Stay Away From Downtown", un "Masterpiece" del power pop, una gema pura en la cúspide de su discografía.

Otros temas a destacar son la potente "Uglier" (Heredera del "Follow the Leader" de su anterior álbum) . "One of the Good Ones" y la sobresaliente "The Nu Temptation".

Con el resto de temas no han afinado tanto, pero el nivel de sus tres anteriores discos es tan tan tan enorme que era casi misión imposible de igualar. Pese a todo un buen disco, y los fans de Redd Kross tan contentos ¡Supongo!

Caído en Little Big Horn




martes, 2 de octubre de 2012

REEDICION : JUDAS PRIEST "Screaming For Vengeance" 30 Aniversario




30 años ya. 1982... el año de Naranjito. Se dice pronto. La NWOBHM en plena eclosión: Maiden, Saxon, Leppard. Recuperándonos de todo lo que el punk supuso para bien y para mal. Solo algunos de los grandes permanecen: UFO, Sabbath, Motorhead y… Judas
 

 
Después de asentar (y bien asentadas) las bases de lo que se llamaría después Heavy Metal, con un álbum tan definitivo como “British Steel”, los de Birmingham se descuelgan con un álbum para el olvido: “Point Of Entry”. ¿Cómo es posible que parieran semejante mediocridad, después de liderar el renacimiento del hard con un trabajo como “British Steel”? Las dudas se instalan en la comunidad metalera.

Pero, amigos, si algo ha tenido Priest desde su nacimiento, es esa capacidad de reinventarse cuando todo parece perdido. Y de ese convencimiento nace esta obra maestra: 1982, el año de “Screaming For Vengeance”.

Secundados por su productor de confianza, Tom Allom, Halford y compañía destrozan las expectativas sacándose de la chistera el que puede haber sido el álbum definitivo del metal. Sí, amigos, en el diccionario, al lado de “heavy metal”, debería aparecer la portada de este disco.

Los abuelos machacan al resto de jóvenes promesas metaleras: Maiden y compañía no tienen nada que hacer contra esta demostración de poderío. Los auténticos Metal Gods siempre han estado ahí…. y lo que les quedaba.

Ahora nos llega esta edición 30 aniversario, con un sonido más depurado y algunos extras que, para mi gusto, podrían haber sido mejores.
Pero vamos al álbum.

La intro: “The Hellion”. ¿Alguna intro más definitiva en un disco de Metal? ¿Una manera mejor de empezar un concierto? No, absolutmente…. no.

“Electric Eye”: te vigilamos, amigo. El ojo siempre está, y estará allí. Halford te previene entre alaridos y voces susurrantes y amenazantes. ¿Un tema premonitorio?

“Riding On The Wind”: con los riffs característicos, marca de la casa. Un tema “British Steel”, pero bastante más depurado. Tipton y Downing afilando sus guitarras y atronando tus oídos por cada canal. La intro de Dave Holland, muy similar al “Rapid Fire”, otro de los sonidos característicos de la banda en esa época. Por cierto, en esta edición especial, ni una sola mención para el batería, que ya sabeis que entró en barrena después de su salida de Priest: supuestos escándalos con menores, encarcelamiento, y fallecimiento en 2004. Una pena para un batería que dotó a Priest de un sonido característico en los 80.
 
 

“Bloodstone”: el riff machacón y Halford llevando su voz a extremos inimaginables (sus mejores momentos en este disco estarían por llegar).
“(Take These) Chains” y “Pleasure and Pain”: quizá los temas menos intensos del disco, una especie de relax hasta que llegue el climax.

Y el climax llega con el título que da tema al disco: para mí, el tema que da nombre a un concepto como el de “heavy metal”. No concibo este movimiento sin acordarme de esta canción. Demoledora. Y con un hombre, Rob Halford, que sin lugar a dudas debe ser considerado con el “Metal God”. ¿Quién puede discutirlo después de escuchar este trallazo? Cuando llega el final del tema, con ese especie de “picado” que hacen las guitarras, no eres consciente de la experiencia que acabas de tener: la adrenalina, como si te hubieras tomado un cajón de Red Bull con Jack Daniels, y los pelos, para picar carne.

Después de ésta demostración de poder, es obligatorio bajar un poco el listón: “You’ve Got Another Thing Coming”, un tema con cierto gancho comercial a lo “Breaking The Law” o “Hot Rockin”, pero que no deja de tener ese regusto definitivamente Priest en la composición.

Y para terminar, “Fever” y “Devil’s Child”, dos temas que también pueden considerarse como un poco más bajos, si los comparamos con alguno de los temas que componen este disco.

Esta edición especial se completa con varios temas en directo en el CD, y con un DVD de una actuación del año 1983 en el US Festival que, la verdad, y al ser con luz diurna, desluce bastante lo que es la esencia de una actuación de Priest. Eso sí, la banda, pletórica de facultades, especialmente Halford, al que yo creo que nunca se le vio así de agresivo y demoledor.

Se que muchos de vosotros ya tendrán el disco desde hace años, y que muchos hace mucho tiempo que no lo han vuelto a poner. Esto es diferente, amigos. Aunque solo sea por el sonido, muy, pero que muy mejorado en esta versión, debeis haceros con esta joya intemporal, y volver a saborear algo que siempre ha estado ahí, pateando nuestros culos, y los de algunos advenedizos más que se han pasado a la causa gracias a este disco.
 
Nunca defraudan. Jamás. Bueno… ese “Nostradamus….
 
Ricardo Moreno "Ritchie"