miércoles, 30 de noviembre de 2011

MIRADA RETROSPECTIVA

 


El Segundo trabajo del grupo de Boston no se hizo esperar mucho, siendo publicado en Marzo de 1974 después de grabarlo en los Record Plant de Nueva York donde lo habían hecho con anterioridad los Stones y Led Zeppelín. Con esta grabación comienza el idilio entre el productor Jack Douglas y Aerosmith. El nuevo productor mejora el trabajo de su predecesor en el album de debut y “Get Your Wings” es un paso adelante ya no tanto por el sonido como por las canciones.

Para abrir boca tenemos “Same Old Song And Dance”, canción compuesta por Steve Tyler y Joe Perry que contiene un riff de guitarra muy vacilón y rockanrollero, uno de los puntales de la primera época; canción por otra parte muy Stones y que gana enteros gracias a la sección de vientos tras el punteo y los posteriores juegos entre guitarras y vientos, una de mis canciones favoritas de Aerosmith donde Steve Tyler está que se sale.

Sinceramente creo que “Get Your Wings” es uno de los discos más oscuros de la discografía de los Bostonianos : “Lord Of The Things”, “Spaced” y “Woman Of The World” son tres buenos ejemplos. La primera tanto por el ritmo como por la forma de ser cantada y de la extraña letra de Tyler, algo que se repite en “Spaced” y en “Woman Of…”aunque esta última creo que es superior a las anteriores; es un tema con un toque a gran grupo 70´s en plan The Who: Comienza con guitarras acústicas, algo que no suele ser habitual en Aerosmith, y mantiene continuas subidas y bajadas de ritmo, culminadas con un muy buen solo de guitarra que mantiene un espectacular duelo con la armónica de Steve Tyler.




“SOS” es la canción más rock and roll del disco con permiso de “Same Old Song And Dance”. No llega a los tres minutos algo que les une a bandas de finales de los 60 de las que Aerosmith siempre han sido fans. Precisamente en “Train Kept A Rollin” es donde lo demuestran ya que la canción original es de los Yardbirds, el grupo en el que militaron entre otros Jeff Beck, Page y Clapton, una banda que daría mucha importancia a sus guitarristas, algo que Aeromith rescatarían en sus primeros discos ( sobretodo en el primero cargado de referencias blues) y lo seguirían haciendo con este tema que combina de manera magistral el Rithm And Blues con el Heavy Metal de los 70.

La cumbre de este buenísimo disco la ponen con “Season Of Wither”; una preciosa balada con un ritmo algo raro e hipnótico que te acaba cautivando por completo y una de las canciones mejor cantadas por Steve Tyler en su dilatada carrera con el grupo, esta canción es una de las más logradas de Aerosmith.

Tampoco es moco de pavo “Pandoras Box”, un tema muy rockero y con una base muy blues, siendo la única canción compuesta por Joey Kramer en toda la carrera del grupo. Todos los que añoramos la era dorada de esta gran banda deberíamos de tener este gran disco como cabecera de nuestras vidas al menos durante varias semanas. Tan bueno como desconocido en su discografía.

Caído en Little Big Horn













domingo, 27 de noviembre de 2011

NOVEDADES



Antes de nada, me gustaría confesar que los chicos de Perry Farell nunca han sido santo de mi devoción. Discos como “Nothing’s Shocking” o “Ritual de Lo Habitual”, cabecera de muchos entendidos del rock alternativo, a mi no me han dicho demasiado. Es más, siempre he considerado a Farell un “friki” del rock business, y a Dave Navarro, un guitarrista sobrevalorado.
               
Con estas consideraciones preestablecidas, he de decir que con su nuevo trabajo, “The Great Escape Artist”, me doy un puntito en la boca. O dos.

Ya les di una (otra) oportunidad con su anterior disco, “Strays”,  que tenía algún tema muy interesante, buena dosis de guitarreo, y que suponía la reunión de sus miembros originales, excepto Eric Avery, ese hombre con el que se suponía no podrían volver a levantar el vuelo. Pero no, no coló. Me pareció un trabajo recargado, muy artificial, y que ni siquiera respetaba los patrones originales de la banda. Vamos, que se nos han acabado las pelas (y las peleas), hacemos un disco, nos vamos de gira… y a recuperarnos.

Todo esto cambia con este nuevo trabajo. Con mi dosis de escepticismo me hice con él, y… sorpresa. Se nota un considerable, o quizás no tanto, cambio de estilo. Algunos temas puede recordarte a Nine Inch Nails (Dave Navarro ha colaborado en alguna ocasión con Trent Reznor), otros a Alice In Chains…

No espereis un álbum muy rockero… muchas guitarras. De hecho, Jane’s Addiction estan hoy más cerca de U2 que de los grupos que actuaban en el festival que ellos mismos apadrinaron… Lollapalooza (qué tiempos aquellos). Un viejo conocido, como Duff McKagan, conocido punk-rocker, decidió bajarse del proyecto a medio camino, viendo el cariz que estaba tomando la cosa, aunque le dio tiempo a poner su grano de arena en la composición de un par de temas. Pero no, definitivamente, este disco no era para un tipo como el bueno de Duff.



Toques electrónicos, medios tiempos; Navarro y su guitarra en segundo plano, pero eficaces cuando han serlo en algunos temas. Psicodelia en grandes dosis. Magnífico cuarteto el que forman “Curiosity Kills”, “Irresistible Force” (el single), “I’ll Hit You Back” y “Ultimate Reason”, todas de tirón.

En definitiva, un álbum del que renegaran fanáticos del “Nothing’s…”, pero que seguramente reclutará nuevos seguidores (entre los que creo que me encuentro).

Ahora, solo cabe esperar que no sea otra maniobra comercial para financiarnos otros proyectos, en los que Farrell & Cía parece que no han salido escaldados precisamente.

Dale una oportunidad. Quizá te sorprendan tanto como a mí.

Ricardo Moreno "RITCHIE"


viernes, 25 de noviembre de 2011

NOVEDADES


Para ninguna banda es fácil sobrevivir al abandono de la mitad de sus miembros, en especial cuando uno de ellos se encarga de las voces y del bajo. En una encrucijada en la que muchos optarían, en los tiempos que corren, por colgar los instrumentos y tomar un trabajo “de nueve a dos y de cuatro a ocho”, el guitarrista y principal compositor de Glyder, Bat Kinane, comprendió que la elección del camino de la música no era una opción, sino una necesidad. Y así, tras unas pocas semanas de confusión, da el paso y retoma una de las bandas más prometedoras de la escena actual.

No vamos a dejar de congratularnos por la sabia decisión: acompañado de la segunda “hacha” de la formación, Pete Fisher, quedaban por reclutar los repuestos en la banda; Des McEvoy a la batería por la baja de Davy Ryan y, para sustituir al frontman Tony Cullen, dos nuevos músicos: Graham McClatchie al bajo y Jackie Robinson en la mayor de las responsabilidades.
El resultado no ha podido ser más afortunado.

No hace falta escuchar más que unos pocos segundos de “Chronicled Deceit”, rompedor corte que abre el disco, para darnos cuenta de que esto suena más profesional que nunca, una producción de lujo para un cañonazo estruendoso y pesado, que da paso, casi como si estuviésemos ante una introducción, a “Long Gone”, un retorno a los setenta, a las guitarras de Ritchie Blackmore, a los riffs matadores (¿de dónde se saca esos malditos riffs tan inspirados?), suaves teclados que nos anclan en la época dorada del género, y la garganta de Jackie Robinson, llena de matices, que pone la garganta y los huevos sobre la mesa por si a alguien todavía le quedaban dudas (a mí, sin ir más lejos) de que ha sido una apuesta ganadora.

“Fade to Dust” es el primer single que nos ha llegado a los oídos, una orgía de guitarras y un solo punzante y veloz. A estas alturas, uno puede darse cuenta de que el conjunto irlandés está dejando atrás Thin Lizzy, que por supuesto sigue presente en sus composiciones, pero de una forma mucho más oculta, como si el bagaje adquirido con los años hubiese ido mermando una influencia clarísima para dejar espacio a otras, igualmente placenteras al formar parte de un conjunto en el que todo suena cohesionado y con personalidad, algo que en la actualidad brilla por su ausencia. “You have to fake it ‘till you make it”, dicen por allí. Glyder ya están en la segunda parte de la frase, y lo hacen de maravilla.

“Even If I Don’t Know Where I’m Gonna Go” supone una rebaja en las revoluciones y en la agresividad para dar paso a las melodías e incluso a pequeños retazos acústicos, con otra buena muestra de cómo hacer riffs en 2011.


“Don’t Make Their Mistakes” es casi desde el principio una de las que más va a llamar la atención, magníficos guitarreos acolchando el conjunto y un clasicismo fresco en el que Robinson se explaya en todas las direcciones. Directa al directo.

De repente, unas voces ambientales nos traen “Down and Out”, un comienzo delicado que corrobora que estamos ante el disco más variado de la banda hasta la fecha, y un estribillo con un ritmo que engancha, te mueve y te hace corear con ellos. Buena labor de la base rítmica, que consigue, con matices y buen gusto, crear muchos “rollos” distintos en poco más de cuatro minutos.

Casi sin darnos cuenta hemos pasado ya más de la mitad de las canciones , y “Something She Knows” nos recuerda que el nivel, parece mentira, no baja. Una de mis favoritas, sencillez clásica con ramalazos de los mencionados Lizzy, pero también de otros como BTO, con esa alegría contagiosa y de pretensiones humildes.

Vuelve el heavy: pesado y metalizado riff en “Two Wrongs”, probablemente el momento más bajo de una obra en la que lo malo resulta ser mejor que la mayoría de lo que escuchamos en las bandas actuales; y “End of the Line”, extraña canción que otorga mayor electicismo al conjunto, repleto de fraseos imaginativos de guitarra, y un regusto a grupos de modern como Shinedown, lo que demuestra que lo de estos chicos no es el estancamiento, sino el continuo aprendizaje, un “no parar” en ese camino hacia los sentimientos y hacia la sinceridad para con lo que hacemos, que es en lo que consiste el arte.

Para asentar la dosis de rock que acabamos de meternos por el oído, “Motions of Time”, preciosa balada con una delicada línea vocal, que no necesita de acompañamiento más que unos coros, algo de guitarra, y una percusión prácticamente imperceptible, y que cierra el álbum con suavidad.

Diez canciones que saben a tan poco que induce a ponerlo una, otra y otra vez. Y esto, ¿hasta cuándo? ¿Cuándo llegará nuevo material? En su web nos dan la clave: “las descargas ilegales y los servicios de streaming hacen que nos resulte imposible sufragar los gastos que supone hacer un álbum, así que por favor comprad una copia para ayudarnos en nuestro camino.”

Un camino por “carreteras secundarias” que por el momento nos ha dado un trabajo fabuloso que, confiamos en ello, no será el último.

Jul Figueras

domingo, 20 de noviembre de 2011

HELIX. La apisonadora canadiense!!!



Ya ha llovido de narices desde que les apodaron de esa manera las revistas especializadas que babeaban con trabajos como "No Rest For The Wicked" o "Walking The Razor Edge", y aún ha llovido más desde que se formaron un lejano dia de 1974 en una ciudad canadiense cercana al area metropolitana de Ontario.

Sus primeros pasos fueron duros como los de cualquiera de su generación y no tuvieron la suerte de grabar un disco hasta 1979, cuando publicaron "Breaking The Loose", el primero de dos álbums lanzados por una independiente. "White Lazy Black Leather" fué el segundo y corrió la misma suerte que el debut.

Afortunadamente para ellos todo cambiaría en la década de los 80. Helix, con un "Line-Up" liderado por el carismático Brian Vollmer, un par de videos para la "MTV" de éxito como "Heavy Metal Love" y "Rock You", el apoyo de "Capitol Records" y dos excelentes disco de Hard-Heavy comercial ("No Rest For...y Walking The Razor...") lograron situarse entre las bandas con más futuro del panorama Heavy mundial.


La banda aprovecha su momento para mostrar al mundo su incendiaria puesta en escena y para seguir escalando posiciones entre los preferidos de los "Metal-Heads" y publican otros dos buenos discos, "Long Way To Heaven" y "Wild In The Streets". Con el primero logran colarse en los primeros puestos de éxito no ya en Canada, en Suecia llegan a ser una de las bandas rockeras que más suenan en la FM y llevan su potente directo a los escenarios de aquel pais.

Pese a su insitencia y tesón, Helix no lograrán ese ansiado crecimiento en el resto del mundo, quedando en una excelente banda de segunda fila que vió como el estrellato de Guns N Roses y su tropa de clones eclipasaba toda toda posibilidad de éxito. Luego, la mala suerte se cebaría con ellos cobrandose la vida del guitarrista Paul Hackman, y aunque lo intentaron con necedad en la década siguente, ya nada sería igual...

Caído En Little Big Horn

  No Rest For The Wicked 1983

Después de dos discos editados con una discográfica independiente el cambio a una multinacional como Capitol Records le sentó francamente bien a esta banda canadiense formada en 1974. Este tercer disco supone un salto cualitativo y cuantitativo importante para el grupo ya que al formar parte de dicha multinacional facilitó, por ejemplo, el acompañar como teloneros a los mismísimos KISS en la gira mundial de presentación del disco "Lick It Up" que la banda norteamericana había editado ese mismo año. Con todo lo que evidentemente conlleva, que no es otra cosa que pasar así de ser una banda que se movía básicamente en el circuito nacional canadiense a ser una banda que empezaba a codearse con bandas que jugaban en la primera división internacional de la música. Que no es poco.

El dico se editó en 1983, y está repleto de grandes temas que exudan un embriagador aroma a Rock & Roll por todos sus poros. Las canciones que conforman este fantástico disco se mueven en un arco que va desde el Hard Rock más festivo a temas de corte más metalero sin olvidarse de las baladas. Baladas que en este caso están representadas por esa maravilla que se titula "Never want to lose you" donde el grupo demuestra un gran talento para las melodías más hermosas y épicas y donde destacan sobremanera esos coros femeninos que enriquecen el tema de manera más que notable.

Entre los temas más duros del disco incluiremos a cortes como el single con vídeo incluido titulado "Heavy Metal love" o  "Check out the love", una canción con un gran riff de guitarra entrecortado, o cómo no al tema que da título al disco, "No rest for the wicked", una canción dinámica, enérgica y acelerada con un gran estribillo altamente adictivo.
De entre los más duros tampoco podemos olvidarnos de esa maravilla titulada "Dirty dog", un tema con cierto tufillo sleazy que destila suciedad por todas sus notas con un gran riff de guitarra que lo convierte en uno de los puntos álgidos del disco.

El resto de canciones que componen esta maravilla se mueven dentro de un Hard Rock festivo con grandes melodías y estribillos magníficos donde el grupo se maneja como pez en el agua y entre los que destacan temas como "Let's all do it tonight", con un estribillo que en directo invita a maltratar a las gargantas de los presentes, o la más rockanrolera "White lace & black leather, o el single "Don't get mad, get even" que poseee uno de esos estribillos que una vez los has escuchado es imposible quitartelos de la cabeza.

Por último no quiero pasar la ocasión de destacar la maravillosa atmósfera que envuelve a todo el disco tan presente en muchos de aquellos trabajos editados a principios de los ochenta y que hacía de ellos algo tan especial y que muchos de los grupos de Metal que hoy en día sacan a la calle sus primeros trabajos discográficos tratan de capturar y trasmitir en el sonido de sus discos.
Dicho esto, y en definitiva, este disco que nos ocupa es sin lugar a dudas un gran disco que sirvió a HELIX  como excelente carta de presentación a nivel internacional y que no debería de defraudar a ningún amante de aquel Hard Rock que se hacía a principios de los ochenta.

 Alvaro Kintana
(The Trooper)(Mazinger)



Walkin The Razor Edge 1984

¿Para qué cambiar algo que había funcionado tan bien?
Se debieron preguntar los miembros de HELIX cuando se vieron en la tesitura de tener que componer los temas que formarían parte del disco que diese continuidad al exitoso "No Rest For The Wicked". Y evidentemente no cambiaron nada, repitieron esquemas y patrones consiguiendo de "Walkin' The Razor's Edge" una prolongación natural de su disco precedente.

El disco fué lanzado en 1984 y evidentemente no nos vamos a encontrar con ninguna sorpresa no deseada si lo que andamos buscando es un Hard Rock festivo con estupendas melodías y grandes estribillos comerciales de esos que entran a la primera escucha. Un disco en el que los siete primeros temas son de sobresaliente alto, desde el comienzo con "Rock you", todo un himno metalero de ritmo pesado y muy marcado especial para levantar los puños en los conciertos y a la larga el mayor hit del disco, hasta "My kind of rock", todo un temazo Hardrockero con un estribillo estraordinario, nos encontramos con todo un ramillete de canciones en las que HELIX nos demuestran que son unos genios construyendo melodías, estribillos y riffs de guitarra de alta escuela.

Y es que es muy difícil destacar algún tema por encima de los demás, quizás el single con doble vídeo (uno para todos los públicos con chicas en bañador y el otro con las mismas chicas pero en topless hecho por encargo para la revista Playboy) "Gimme gimme good lovin' sea el más destacado al ser el  más melódico del disco y poseer el estribillo más comercial de todos, pero es que "Young & wreckless", "Feel the fire" o "When the hammer falls" nada tienen que envidiar al anteriormente citado, todos poseen maravillosas melodías, enérgicos riffs de guitarra y comerciales estribillos altamente adictivos.
La balada del disco "(Make me do) Anithing you want" quizás adolezca un poco de la magia que desprendía la del anterior disco, pero no cabe duda de que es un buena canción que gana enteros gradualmente con las escuchas.

Para terminar el disco están "Six strings, nine lives" y "You keep me rockin'", el primero de ellos en una onda más metálica y con un estribillo muy quedón, para no variar, y el segundo con una intro suave y de maravillosa melodía que desemboca en otro buen tema de Hard Rock.
Para mi merece una mención aparte el tema "Animal house" con un riff de guitarra muy reconocible y un estribillo que parece extraido de las entrañas del mismísimo Ted Nugent (o eso me parece a mi) es uno de mis favoritos del disco.

Bueno, lo dicho, un gran disco que sigue la senda trazada por su predecesor y que lo único que cambia con respecto al "No Rest For The Wicked" es la entrada de un nuevo miembro en la banda, abandonó el barco el bajista Mike Uzelac y en su lugar entró Daryl Gray, por lo demás nada nuevo bajo el sol. Afortunadamente.

 Alvaro Kintana Urrestarazu



Long Way To Heaven 1985

Con este "Long Way To Heaven" los Canadienses intentaron seguir con la senda triunfal y para ello optaron por comercializar su sonido ya de por si comercial pero no lograron reverdecer los laureles de su anterior plástico pese a las buenas canciones de este trabajo. Si se quiere ver estamos ante un disco con ciertos chispazos Aor como el de la inicial "The Kids Are All Shakin" (Cuenta también con un divertido video clip) o el del primer single, el super ochentero "Deep Cuts Th Knife" que logró cierta repercusión en las listas de su pais. El resto del material estaba a la altura de lo mostrado en sus dos anteriores rodajas sónicas pero sin el elemento sorpresa de aquellos. De todas formas me sigue pareciendo un trabajo encantador desde su misma portada y fué el primer disco que me compré de la banda,cosa que cuenta bastante para mi.

"Ride The Rocket" es el típico himno de banda Heavy americana ochentera y junto al tema que da título al disco (Un temazo por cierto) no faltaba nunca en los conciertos de aquella gira junto a los Accept y Keel. Otra de mis preferidas y ya no solo del disco sinó de la discografia de la "Apisonadora Canadiense" es la incendiaria y nunca mejor dicho "House On Fire"repleta de todos los clichés facilones y "Jebilongos" que tanto gustaban, con unas guitarras muy buenas y un Brian Vollmer sensacional.

"Christine" y "Whitout You" vuelven a coquetear con el tan de moda a mediados de los ochenta Aor pero sin pasarse del todo y vuelven a pisar a fondo en las tres últimas canciones del disco. "Dont Touch The Merchandise" no deja de ser un tema menor en la discografia de Helix y tampoco creo que "Schoo Of Hard Knocks" o la final "Bangin Off-A-The Bricks" estén entre las más recordadas por sus fans pero son dos temas resultones,con gancho y fuerza para terminar un disco digno y entrañable de una época que siempre es bueno recordar por la cantidad de discos con canciones nada pretenciosas y divertidas como este "Long Way To Heaven".

Caido En Little Big Horn



Wild In The Streets 1987

Cuando pienso en 1987 me vienen a la cabeza el debut en largo de los Guns N Roses, el "Hysteria" de los Def Leppard y "1987" de los Whitesnake. Tres discos que se vendieron como churros y que cambiaron en buena parte al Rock Duro a partir del momento en que se publicaron. Lo bueno de aquel 1987 fué la cantidad de grandes trabajos que publicaron grupos como Dokken, Mötley Crüe o por qué no decirlo, Helix.

"Wild In The Streets" es posiblemente el disco menos popular del cuadrado mágico que los canadienses publicaron en los 80, pero es mi preferido. No creo que la banda opine lo mismo. La grabación del álbum en Gran Bretaña fué un pequeño infierno para los del Canadá. Dos productores, Un manager que les obliga a grabar versiones de Nazareth y los FM, presiones de la discográfica...demasiado para una banda que llegaba de mala gana a un estudio de grabación y con solo seis temas nuevos bajo el brazo.

Pero afortunadamente y aunque el disco ya no funcionó tan bien en los mercados como los anteriores, Helix salían airosos con "Wild In The Streets". Y es que mientras las bandas más rockeras empezaban a dulcificar en esceso su música, los Helix le daban un nuevo empujón. La apisonadora volvía a estar engrasada y a su paso castigaba más rockera que nunca.


Títulos que pregonan de que va este disco como "Never Gonna Stop Rock" o "Wild In The Streets" se hacen fuertes riff a riff. Las guitarras y los estribillos gamberros de "What ya Bringin´To The Party" y "High Voltage Kid" patean nuestros culos con fuerza. Tan solo la balada "Dream On", originalmente grabada por los escoceses Nazareth da un pequeño respiro.

"Wild In The Streets" no fué el disco definitivo de aquel año pero canciones como "Give Em Hell" irradian ese buen rollo que ofrecía el Hard Rock fiestero de aquella mágica época. Brent Doerner y Paul Hackman garantizaban solvencia a la banda con sus riffs y Brian Vollmer se ganaba al personal con su voz carismática y su simpatía. Era un buen "Entertaiment" que lo dejaba todo en el escenario, las volteretas que se marcaba eran uno de los puntos fuertes de su puesta en escena. En este disco vuelve a dar hasta la última gota colaborando en que "Shot Full Of Love" o "Love Hungry Eyes" no sean dos simples y mortales temas de Rock Duro jebilongo.

Aunque este disco fué reeditado por la propia banda hace unos cuantos años, "Rock Candy" lo ha vuelto a poner en el mercado en una de esas reediciones a todo lujo. Al igual que "Long Way To Heaven", que pasan a completar el catálogo iniciado por "No Rest For The Wicked" y "Walkin The Razor Edge". Los cuatro discos más importantes de un largo camino a....

Caído En Little Big Horn



miércoles, 16 de noviembre de 2011

NOVEDADES

Heavy Metal Blogs: The Wheel Album Cover

El norte de Europa se ha convertido en el bastión del Hard Rock con sonido americano. En realidad el fenómeno empezó a desmelenarse a finales de los 90 coincidiendo más o menos con la publicación del fenomenal "Total 13" de unos tales "Backyard Babies". El principal dilema fué que no todas las bandas lucian como la banda de Dreggen o los potables a ratos "Hardcore Superstar".
Dentro del nuevo Rock escandinavo germinaron montones de bandas de quinta fila que ya hemos olvidado; los nombrados anteriormente más Glucifer y The Hives eran de los que se salvaban junto a varias bandas vinculadas al Garaje Rock.

En estos últimos años y emulando al "Sunset Californiano", han seguido naciendo bandas con bastante más marketing que música de calidad. Los que rajaban de Mötley o Ratt se explayarán a gusto con los infames "Reckless Love" o los prescindibles "Wig Wam".
Pero no todo son malas noticias ni está todo perdido. Hay un cuarteto noruego llamado "The Wheel" que se ha autofinanciado su debut, y les ha quedado la mar de guapo.

Heavy Metal Blogs: The Wheel

The Wheel parecen a todas luces una banda americana, luego, no es original pero lo que hacen suena como si lo fuera. En parte enfocan su sonido al Hard Rock clásico que va de Led Zeppelin o Black Sabbath a los Van Halen (el tema "Sparks" y los Van Hagar quizás???) Pero personalmente los veo entre un cruce de los Cult, Buckcherry y Soundgarden. "Stand Up" o "Love" siguen esa ruta con una credibilidad a prueba de riffs. Ambos temazos de guitarras rabiosas y coros totalmente creibles que no están  metidos con calzador como les pasa a una buena parte de la tropa melódica nórdica.
Al hablar de Soundgarden no quiero decir que estemos ante un sonido oscuro o puramente "Grunge". Es la voz de Jan Erik Salvesen y algunos arreglos vocales los que llevan a la banda de Seattle. Pero en el tema "Tell No Lies" mezclado con riffs que recuerdan a Dokken y estribillos cercanos al Hard melódico.

"Sparks", que nombraba anteriormente, es otro tema con una fuerte carga ochentera. Medio tiempo semi acústico con buenísimas voces y mucha carga emocional. Salvando las distancias y aparte de los Van Halen me recuerda esta canción al "Dream On" de los Britny Fox.
El disco de The Wheel suena realmente homogéneo; la batería potente y clara, las guitarras y el bajo en su sitio y la voz rallando a buen nivel..
No todo el disco de The Wheel es para enmarcar, pero si sus primeras cinco canciones, lo que para un disco de hoy en dia es mucho decir.

Caído en Little Big Horn

jueves, 10 de noviembre de 2011

Tom Petty And The Heartbreakers. ICONOS DEL ROCK!!! Primera Parte



............Uno de los Iconos del RockAmericano de los últimos 40 años, estrella en Estados Unidos y Rockero de culto en Europa. Tom Petty publicó el año pasado "Mojo", indudablemente otro de sus grandes discos. Ah Claro ! le acompañan los Rompecorazones. Mojo es la clase de disco que renueva tu fé en que el RockNroll está más vivo que nunca, con su profundo poso Blues, pero RockNroll al fin y al cabo.
 Tom Petty nunca se ha rendido ante lo peor que representa la industria musical y sus entresijos más oscuros. Rebelde por naturaleza y por origen, nació en Florida, es decir Sureño, en el año 1950. En el 62 tuvo una revelación cuando durante el rodaje de una película, Elvis cruza la calle para saludar a sus fans y le dió la mano "aquello acabó con cualquier otra actividad en mi vida que no fuera la música" recuerda emocionado," ni te imaginas hasta qué punto me consumía el Rock'n'roll y no podía elegir". Con 13 años ya toca la guitarra. Con 18 forma con amigos la banda "Mudcrutch", que se hace muy popular en la comarca. Estamos en el año 1973 y con apenas unos dólares en el bolsillo emigran a Los Angeles, la capital mundial del Rock. A la semana de llegar ya tienen varias ofertas, entran agrabar un single. Cuando van a grabar el LP, éste se cancela ante el estrepitoso fracaso de dicho single. Mudcrutch se separan, pero Petty sigue bajo contrato haciendo de letrista para Leon Russell. En el 76 se encuentra con sus viejos amigos de Mudcrutch, el guitarra Mike Campbell y el teclista Bemont Trench quienes van a grabar una maqueta junto con el bajista Ron Blair y el batería Stan Lynch. Petty les visita en el estudio y acaba metido en el asunto. Así nacen Tom Petty & the Heartbreakers quienes ese mismo año publican su 1er disco que despunta por su sencillez, temas cortos y directos con una base rocosa y guitarras que beben tanto de los Byrds como del RockSureño. American Girl es el single que aupa al disco a listas y uno de sus temas bandera, todo un hito del ROCK, " era una chica americana educada a base de promesas, pero ella no podía dejar de pensar que había otro tipo de vida en algun lugar........... "



En menos de un año se edita su 2º disco "you're gonna get it", de sonido mas endurecido que el debut. Tras su publicación los acontecimientos están a punto de cortar un ascenso emergente en la carrera musical del grupo. El sello "Shelter" es absorvido por la multi MCA. y Petty ante su negativa a trabajar para MCA y entregar los derechos de su música es llevado a juicio. Al final hay acuerdo y el cantante se sale con la suya. Petty sienta un precedente del que otros musicos tomarían nota.........
MCA lanza su tercer disco, el totemico "Damn the Torpedoes", una obra maestra.De sonido más corpulento y con una colección de memorables canciones. Basta con apuntar que aquí están "Even the the losers", "here comes my girl","Refugee"............. nombres míticos para el Rock. El disco les aupa a la 1ª división codeandose con The River de Springsteen. Estamos en el año 79 con una ´gigantesca gira que durará hasta el 81 en que publican un nuevo disco. Quizás el verse situado detrás de una obra maestra rebaje la calidad del disco, pero no, "Hard Promises" es otro disco pluscuamperfecto.
Petty y sus Rompercorazones sufren su 1ª baja, Ron Blair abandona el grupo siendo sustituido por Howie Epstein quien debuta para su siguiente "Long after Dark". El disco es menos inspirado que sus predecesores,quizás demasiado contagiado por la New Wave que asola el mundo en aquellos años.



A terminar la correspondiente gira se toman unas vacaciones, un descanso en el que Petty aprovecha para reflexionar sobre su siguiene paso creativo, "Southern accents", un tributo a sus raíces sureñas. Las sesiones de grabación son una pesadilla, con Dave Stewart de Eurythmics a los controles. La química no surge y la grabación se alarga más de lo esperado. Petty en un ataque de frustación, lanza un puñetazo contra la pared lesionándose la mano y que apunto está de jubilarle como guitarrista. "Es embarazoso recordarlo, porque me la rompí en un ataque de furia y ésta nunca es buena.........". El disco es su mayor patinazo,deslabazado,sin un rumbo y casi dando tumbos. "Rebels ó "Spike" salvan el naufragio..............
Ante las profundas críticas recibidas por parte de Fans y prensa Petty y su banda se lanzan a demostrar que son una gran banda de Rock, y la mejor manera de demostrarlo es con un disco en directo. "Pack up the Plantation" devuelve la fe a sus seguidores y la prensa, aunque con reparos por ser un recopilatorio en directo, no tiene más remedio que reconocer que es un buen disco. Los años 86 y 87 marcan un ya histórico encuentro. Bob Dylan contrata una nueva banda de acompañamiento, son Tom Petty y sus Heartbreakers, casi nada........... Al final de la gira y del año87 Petty saca nuevo disco "Let me up", en el que se reencuentra con las musas de la inspiración, pues es un disco compacto y perfecto, presidido por el ataque frontal de "Jamin me" compuesta a medias con Dylan.



Su siguiente paso enciende las alarmas pues anuncia su primer disco en solitario. El mundo del Rock interpreta como el fin de la asociación de Petty con su banda, algo que con los años se demostró como infundado pero que entonces si que preocupó mucho.
La verdad es que lo de disco en solitario es solamente "oficialmente" pues en "Full Moon fever" le acompañan los Heartbreakers. El resultado es una Masterpiece. El sonido es más limpio que nunca,armonías vocales sublimes,melodías irresistibles y una colección de canciones para la historia. "Free Fallin", ""Runnin down a dream"......... No seré yo quien niegue semejante título de honor..........
De vuelta con los Heartbreakers,en el 91 edita "Into the great wide open" con el single "learnin to fly" volando en lo más alto de listas y con el resto del disco a la altura de la perfección.
En el 94 su 2º disco en solitario, "Wildflowers", otro dico rotundo en calidad, desnudo en sonido cortesía de Rick Rubin. Es su disco más romántico. Para el siguiente se compromete a poner banda sonora a la película "SHe's the one" y el resultado es un compacto alegrey vital ............................................"Continuará...!!!

BERIBOOGIE




miércoles, 9 de noviembre de 2011

MIRADA RETROSPECTIVA



Mediados de los ochenta. Unos años en los que nadie recuerda términos como “prog rock”, “rock sinfónico”, y mucho menos bandas como Génesis, Yes, King Crimson…. ¿nadie?.

Unos adolescentes británicos deciden montar una banda, Silmarillon, para rendir homenaje a una de los pilares inconfundibles de la música rock de los 70: Génesis. Problemas con el nombre: Silmarillion es un nombre registrado por los herederos de J.R. Tolkien, y deciden acortarlo: ha nacido Marillion.

No son los únicos que se dan cuenta de que no solo hay que recordar a los viejos dinosaurios como se merecen, sino que es necesario un “revival” de este estilo, adaptado a los viejos tiempos. Surgen gente como Pendragon, Pallas, IQ… bandas, cada una con su estilo propio, pero que auguran un renacimiento del prog-rock. El término “neo-prog” empieza a estar en boca del mundo rockero y las revistas especializadas.

Marillion sacan su primero trabajo oficial, un EP con “Market Square Heroes” y “Grendel” una suite de casi diez minutos que recuerda todo lo bueno que bandas como Génesis o Yes nos dieron mucho antes.

En vista del éxito obtenido, que les permitió salir de gira incluso antes de tener un trabajo de largo duración en el mercado, su discográfica se da cuenta del potencial de los chicos, y les hace debutar con un trabajo soberbio: “Script For A Jester’s Tear”.

 

Si no hubieran existido gente como Génesis y álbumes como “Selling England By The Pound” o “The Lamb Lies Down On Broadway”, estaríamos hablando hoy de unos genios que revolucionaron el género rock. Pero no, estos muchachos se dieron un hartón en este disco de reminiscencias de Gabriel y Cía. Sus detractores lo tuvieron a huevo para la crítica: sonido 100 % Génesis, un cantante que no se molestaba en absoluto en disimular su admiración por Gabriel, solos “made in Hackett” por todas partes… dio lo mismo, el disco fue un bombazo en las islas, y posteriormente, en todo el continente.

A ello contribuyeron los temas del mismo, con un dramatismo que quizá los álbumes de Génesis no tengan. Letras forjadas en la desesperación, la soledad y el fracaso. Cambios de atmósferas (Mark Kelly y su batería de teclados son los principales responsables), acústicas melancólicas, susurros, gritos… un disco nada aconsejable para momentos de depresión.

Letras como la de “Chelsea Monday”, que narra la triste historia de una estrella olvidada que aún se cree en la cima (atención al tremendo y dramático solo de Steve Rothery, que aun me pone los pelos de punta). “Forgotten Sons”, con el recuerdo a todos aquellos que murieron en una guerra no declarada como la de Irlanda del Norte. El tono irónico de “Garden party”, quizá la única canción que no rezuma un insano ambiente a frustración. “He Knows You Know”, el primer single, con ese ritmo hipnótico…

Uno de los mejores discos de debut que he escuchado, y que a día de hoy, aunque a muchos detractores del prog les suene añejo y poco original, ha aguantado y aguantará el paso del tiempo con ese peso específico que las grandes obras tienen. Y repito, una pena que unos tales Génesis se les hubieran adelantado unos años antes.

Lo que vino después, son otros cantares…

Ricardo Moreno "RITCHIE"



lunes, 7 de noviembre de 2011

NOVEDADES



Glass Hammer son una veterana banda de rock progresivo americana. Siempre se les ha comparado con YES, y bastante menos con KANSAS, EMERSON LAKE & PALMER o los GENESIS de la primera época setentera. Para redondear el circulo de lo obvio, la banda de Tennessee ha incluido entre sus letras temáticas cercanas al mundo literario de Tolkien. Pero ninguno de esos acontecimientos ha mermado la calidad o la capacidad de la banda para contar con una longeva e interesante trayectoria musical. Su decimo tercer trabajo es de obligada escucha para los melómanos del rock progresivo de mediados de los setenta.

De entrada, la suite "Nothing Box" hace que los Yes acudan a la cabeza de uno, pero también los Genesis. El caso de Yes se le atribuye al parecido del vocalista  Carl Groves con John Anderson, y a varios devaneos del batería Matt Mendians al más puro estilo Bill Bruford. El uso del melotrón y algunas melodías vocales también rememoran a Genesis. Digamos que el tema es un buen ensamblaje entre sonidos clásicos progresivos y modernos, enfocados estos al "Neo progresivo"ochentero y de los noventa, época en la que empezó a dar sus primeros pasos Glass Hammer. Hay que decir que la suite pasa en un abrir y cerrar de ojos, lo que dice mucho de un tema cercano a los once minutos

En "One Heart" son más evidentes las influencias de Yes. Las melodías vocales de Groves casan con las que Anderson grabara con Yes hace 35 años y tanto el bajista Steve Babb como el guitarrista Alan Shikoh utilizan para la música de GH el sonido característico de Square y Howe.



El tercer tema, "Salvation Station", es estupendo. Tiene una marcada linea rockera bastante comercial, con ciertos saludos al Jazz, incluye piano juguetón y saltarín. De nuevo la sombra de Yes vuelve a ser alargada.

A continuación "Dear Daddy" o como imitar a Yes o no hacerlo. Canción hermosa esta y de marcado caracter acústico. Si la banda de Chris Square hubiese grabado esta canción para su último disco la calificariamos seguramente de sobresaliente. Todas las virtudes de los mejores Yes brotan en forma de melodías angelicales a flor de piel. Las líricas son ricas y variadas, las musicales simplemente estratosféricas. Y es que pocas veces un tema tan jodidamente Yes deja sensaciones de no serlo, de estar ante un tema ciertamente original...¿De Yes? ¿O de Glass Hammer?? ¡Bendito Dilema!

"Too Someone", otra canción interpretada con solvencia total. De overtura celestial, esta suite empieza a desperezarse a los cinco minutos. Como comentaba anteriormente Alan Shikoh no es Steve Howe, pero tiene tres minutos de cine en los que primero puntea de cojones y luego se monta una pequeña juerga "rootsy" acústica de mucho nivel. Me recuerda a la parte folky del "Take a Peeble" de los EL & P.
A los nueve minutos de tema, GH se adentran en un neo progresivo más conservador y con todos los ingredientes típicos del género.

"She´s Lonnely Tower" finaliza el álbum. Es otra suite. Esta vez de diez minutos con el material más original del álbum. Épico y de mucha calidad lírica e instrumental. Con abundantes contastes entre lo melancólico y lo alegre. Un buen final de un disco que los fans del progresivo devorarán sin darse apenas cuenta, y que deja un sabor agradable en la boca. Añejo pero fresco al mismo tiempo.

Caído en Little Big Horn


viernes, 4 de noviembre de 2011

NOVEDADES



Pocas sorpresas se esconden detrás del tercer disco de los irlandeses THE ANSWER. 12 temas de hard rock y blues-rock de corte absolutamente clásico. Rock clásico y directo que acompañado de la extraordinaria voz de Cormac Neeson convierten a Revival en un producto de alta calidad y en un deleite de cerca de una hora para los amantes de esta música. Para ellos y para mí, un disco de THE ANSWER es siempre una gran noticia y por ello se merecen nuestra atención.



Bien es cierto que las diferencias con respecto a los dos anteriores trabajos son bastante escasas. Aunque me atrevería a decir que la sombra Zeppelin/ Free es aquí, si cabe, incluso mayor que en sus trabajos anteriores. Pero por otro lado los temas, en muchos momentos, parecen algo más accesibles. Se nota un cierto esfuerzo en ese sentido y si a ello le sumamos el trabajo de las voces, que está mejor que nunca, junto con ese pequeño nuevo aire de comercialidad que los aproxima a otras magníficas y ya míticas bandas que siguiendo la misma fórmula tuvieron su apogeo en los noventa, como Thunder o Badlans, podemos decir que estamos delante de un pequeño gran disco. Y lo de pequeño es simplemente porque este disco se edita en 2011 y no en décadas anteriores donde las ventas de éste trabajo, con toda certeza, hubieran sido mucho mayores.



Se me hace difícil destacar cualquier tema de este disco, ya que como las grandes obras de antaño, suena conjuntado, sólido y compacto y en ningún momento podemos hablar de temas de relleno sino de 12 piezas que componen un todo, un disco que has de escuchar de principio a fin y que si lo hubiera tenido en mis manos hace vente años no me hubiera cansado de reproducir una y otra vez hasta que la aguja se desgastara de tanto reproducir el vinilo. Pero son otros tiempos, y como indica el título del disco, los sonidos clásicos y de raíces hard blueseras hoy día son minoritarios, excepto magníficas y honrosas excepciones de algunas buenas bandas (los The Black Crowes, Gov't The Mule...) que se empeñan en trabajar con manos casi de artesano el material con que se funde el blues y el rock. Y si a esto hay que llamarlo revival, pues bienvenido sea.



Waste Your Tears, primer tema del disco, empieza con una slide guitar que dará pie para un tema directo que inmediatamente continúa con un riff 100% Page y poco a poco, gracias a la maravillosa voz de Neeson y unos bonitos coros, se convertirá en un tema magnífico para ser el primer bocado de un disco como éste. No podrás poner el pause ni aunque te lo propongas.


Seguimos con un tema más directo y aún más rápido si cabe, Use Me. Puro hard rock old school que dará paso a un tema hard-bluesero, Trouble, tema a medio camino entre Zeppelin y ZZ Top y con ese nuevo aire de accesibilidad que hace que te enganches con facilidad desde el segundo uno.



Nowhere Freeway nos ofrece una novedad. Empezando con un sonido muy cercano a Wolfmother, para a mitad del tema introducir una vocalista femenina que rivalizará con Neeson en cuanto a feeling y emoción. Se trata de Lynne Jackaman de la banda Saint Jude. Otra banda a destacar para los buenos amantes del género.



Tornado empieza a modo de balada pero a los pocos segundos tenemos ya un cambio de ritmo que nos lleva de nuevo al hard rock de raíces que planea por todo el disco. Y no quiero ser reiterativo, pero aquí, de nuevo, Neelan se sale, y si además le acompañan las cuerdas del guitarrista solista de Mahon, tenemos de nuevo un gran tema.



Vida (I want you) es un medio tiempo rockero ideal para estas alturas del disco. Agresivo y melódico a partes iguales, un tema que muy bien podían haber firmado unos Black Crowes, y que junto con un estribillo pegadizo, funciona a la perfección.



Caught On the Reverbed es otro tema directo y hard rockero y Destroy Me pese a empezar lento va dirigiéndose en in crescendo hacía sonidos clásicos del hard rock bluesero de toda la vida. De nuevo el estribillo ayuda a subirte al carro y no abandonar el tema hasta el final del trayecto para que éste acabe justo como empezó.



New Day Rising es un trallazo on un riff inicial abrumador que volverá a aparecer a lo largo de los minutos para recordarnos que el principal instrumento del hard rock tiene seis cuerdas.. además de las vocales.



Can’t remeber, can’t forget es un medio tiempo, pegadizo y resultón y One More Revival un tema también a medio tiempo pero bastante más del estilo Stereophonics o The Black Crowes, con un final muy gospel.



Lights Are Down es el último tema del disco, que empieza lento y se acaba conviertiendo en una balada con algunos momentos de medio tiempo y que cuenta con las voces femeninas adicionales de Zee Asha & Maria Q

Òscar Herrera ‘Zep’




miércoles, 2 de noviembre de 2011

NOVEDADES


Nuevo trabajo, y ya van seis, de la banda progresiva THE TANGENT liderada por Andy Tillison, que produce el álbum junto a Luke Madin y Paul Brow, además de componer en solitarío las tres piezas que componen este conceptual "Comm".

La primera parte de ellas, "The Wiki Man", es toda una señora suite dividida en seis partes con prólogo y reprise incluidos. Veinte minutos de reflexión progresiva que pasan de manera amena.

The Tangent siguen demostrando ser una de las bandas con más talento y ganas de gustar gustándose como los grandes instrumentistas que son.

El álbum no enseña nada nuevo remarcable dentro de las pautas  marcadas por el rock progresivo. The Tangent aspiran hasta la última bocanada todas las toxinas que han heredado de los Yes, Genesis, Jethro Tull o por nombrar a una banda con menos de veinte años los Flower Kings.

La banda de Andy Tillison no son Dream Theater, y por lo tanto no tienen esa obsesión de llevar la pericia instrumental al límite de sus posibilidades. Su música es más contenida y sujeta, aunque no por eso pierde calidad.

El segundo tema, "The Mind´s Eye", posee una épica musical que empieza por cosas cercanas al "Prog-metal", con guitarras punzantes  que permuta a Pink Floyd y al "Space- rock", con un Andy Tillison virtuoso al teclado (la banda en cada álbum destaca más en este instrumento) y esos saxos que Theo Travis sabe meter tan bien.

Al final del tema, los juegos de teclado y guitarra son Yes total. Ahí reside el único pero que se le puede poner a un disco como éste, que siempre acaban recordando a las madres que los parió musicalmente hablando.

El tercer y último tema de "Comm" es otra suite. Respondiendo al fantasioso nombre de "Titanic Calls Carpathia", tenemos 16 minutos largos de sinfonísmo desaforado, con sus devaneos rockeros y alguno más "Canterbury". Hay una pequeña parte que me recuerda al "Forgotten Sons" de Marillion, pero es una percepción particular que no tiene que ser real al cien por cien.
Este si me parece el tema más original del disco y el más inspirado, con un sobervio Andy Tillison secundado por flautas y saxos conducidos por Travis. El guitarrista de la banda se deja los seis dedos paseando con pericia trastes y cuerdas de su guitarra. Gran trabajo el suyo; gran trabajo el de todos. Buen disco "Comm"

Caído en Little Big Horn