viernes, 20 de abril de 2012

MIRADA RETROSPECTIVA



Antes de elegir este disco para "Mirada Retrospectiva" había pensado en otros trabajos de comienzos de los años noventa. Concretamente en "Third Eye" o "Phaseshifter" de Redd Kross, "Off The Hook" de los Magnolias o "Rock And Roll" de los Cynics. Finalmente me decidí por "Learn To Lose" de los de Pittsburgh, que siendo sinceros nunca ha recibido los aplausos que se merece. Desde luego que después de una obra maestra del género como "Rock And Roll", era difícil que los Jagger/ Richards del Garaje Rock (Kastelic-Kostelich), nos volviesen a volar la cabeza con sus nuevas canciones, pero el intento fue bueno. "Learn To Lose" no es la puta bomba, lo admitimos, pero si que contiene cuatro o cinco temazos rodeados de más que correcto Garaje Punk Rock.

Así empieza "Learn To Lose", con "Never Again", un "Fuzz Power Pop garajero" con armónica incluida. Una respuesta al "Girl, Your On My Mind" del anterior álbum. Quizás no es tan brillante, pero es que era prácticamente imposible superar aquello.

A renglón seguido "When You'd Go", hipnótico garaje pop psicodélico con insinuantes toques a los Stones más "Psych" y a los Standells en esa misma fase lisérgica. "How Could I" es otro empeño por conseguir la fusión perfecta entre Garaje rock y Power Pop. Lo consigue con creces, destapándose la banda con un buen estribillo y un solo de guitarra destacado.

La representativa salva garajera de los Cynics con las guitarras soltando chispazos de "Fuzz" de comienzo a fin es "Right Here With You". No es tan veloz como otros temas de discos anteriores, pero se embala a mitad de camino cosa mala, y no abandona su correr violento hasta su final.

"Someone Like Me" es un tema rockero que se aleja de los cánones del Garaje rock para pasar a un estado de catatonia Stoniana algo fallida. Uno de los temas más flojos del disco, "But I Like It!!!!


El tema "You Must Be a Witch" los vuelve a llevar (a The Cynics) a un terreno en el que la banda se mueve con mucha soltura, el de las versiones de clásicos "Series B" del Garaje de los años sesenta. La banda suele convertirlos en auténticos chupinazos doblando las originales dosis de guitarra "Fuzz" con más "Fuzz", contundencia rítmica del bajista Mike Michalski y el batería Tom Hohn (La base rítmica que mejor ha sonado en disco) y la seductora y misteriosa voz de Michael Kastelic, el "Frontman" definitivo del revival garajero con permiso de Peter Zaremba.

Luego encontramos acercamientos al Hard Rock en "Learn To Lose" (canción), que dentro de la propuesta inamovible de un género tan limitado por la ausencia de pericia musical como el garaje es de aplaudir. Sin duda que estamos ante un tema potente, adictivo y visceral. 

"Rock And Roll" contaba con "Close to Me" como tema definitorio del mejor Garaje revivalero parido jamás por una banda. "Haunted" en este disco repite el método con un éxito similar. Se trata de una estupenda canción de arpegios guitarreros "Sixties" con un galopante y excitante pre coro y un estribillo altamente adictivo. Mismo adjetivo para calificar el estribillo garaje de "I Want It All", el resto resulta de lo más normal.

"One Day You'll Come" simplifica el pop "Pysch" convirtiéndolo en Garaje Pop y "Pressure" no es otra cosa que un brutal Garaje Punk que no desentonaría para nada en "Rock And Roll" o en el debut de la banda, el estupendo "Blue Train Station", en el que habitaban covers tan potentes como la que cierra la tapia de este buen trabajo ("I Want You")

Ok, no nos engañemos...ya hemos dicho que "Learn To Lose" no es un nuevo "Rock And Roll" y que tocar el cielo (al menos para crítica y aficionados al Rock más "Underground") puede llevar a la ofuscación , pero darle una oportunidad a este disco es algo que The Cynics se merecen.

Caído en Little Big Horn



lunes, 16 de abril de 2012

NOVEDADES



Hagamos un poco de historia. Magnolias se formaron en los primeros ochenta y pasaron a ser una banda importante dentro del Rock Underground de la ciudad de Minneapolis en un tiempo relativamente corto.

Durante mucho tiempo fueron considerados como unos hermanos menores de dos bandas punteras del Rock en esa ciudad: "Husker Dü" y "The Replacements". Musicalmente podían estar más cerca de estos últimos, pero su música siempre me ha parecido más cercana al Punk Rock melódico y garajero de los "Real Kids" o los "Taxi Boys", ambas bandas del mítico John Felice.

Desde mediados de los ochenta, The Magnolias fueron publicando hasta tres discos para el sello independiente "Twin Tone", y en los noventa, cuando el "Grunge" empezaba su corta dictadura mercantil grabaron "Off The Hook", un álbum de infeccioso "Power Pop" que incluso contó con dos video clips que llegaron a pasar por la MTV: "Hello or Goobye" y "When Im Not" (Una de las gemas preciosas del Power Pop de los años noventa)

Magnolias no lograron despegar con el álbum, y cuatro años después cerraron el chiringuito con "Street Date Tuesday", otro buen disco, con el cual The Magnolias pasaron al olvido.


John Freeman, el alma máter de la banda no tuvo claro volver hasta hace unos cuantos años, y después de varias giras (Algunas por Europa, España incluida) The Magnolias (O John Freeman) decidieron volver con nuevas canciones...

...Y así es como surgió "Pop The Lock", un álbum que rescata la esencia del sonido que siempre practicaron este grupo de culto, y la verdad es que no esperabamos otra cosa que no fuese ese "Power Pop" "Rockandrolero" que embadurnan las notas de sus canciones desde aquel lejano segundo "For Rent".

"Pop The Lock" es un disco que va a lo seguro. Canciones cortas rebosantes de melodía pero enérgicas al mismo tiempo. Buen Rock And Roll de base Punk perfectamente ejecutado por John Freeman y los suyos.

No hay una nueva "When I´m Not", pero "At a Disadvantage"  tiene mucha de las virtudes de aquella canción, que la convierten en la más emocionante de este álbum.

"American Dream", "Top Of the Charts" o "Back On the Road" serán la excusa perfecta para que vuelvas a dejarte seducir por la particular y encantadora voz de John Freeman, y si no tienes el gusto de conocerles, harás bien en introducirte en su música a través de este "Pop The Lock", que posiblemente te lleve hasta su gran disco, el irresistible "Off The Hook".

Caído en Little Big Horn




lunes, 9 de abril de 2012

NOVEDADES



Los super veteranos PICTURE regresan con un nuevo álbum de puro Heavy Metal Old School titulado "Warhorse", trece temas en los cuales los holandeses levantan enseñas, lanzas, espadas y arrasan ciudades enteras a rítmo de puro metal en su vertiente más épica.

Títulos como "Battle Plan", "The King is Loosing His Crown" o la propia "Warhorse" dejan claro de que va este álbum. Si "The Inner Sanctum" o cualquiera de los últimos discos que Saxon han ido lanzando desde "Killing Ground" te han llamado la atención, "Warhorse" se hará un hueco en tu coraza metálica sin problemas.

Picture ya probaron en su momento de gloría (de haberlo tenido) la pócima mágica que hizo invencibles a las hordas de la "NWOBHM" a comienzos de los ochenta. Treinta y dos años después la fórmula no ha caducado y les ha vuelto más fuertes y quien sabe si más sabios.

Es admirable que estos cinco jinetes del Apocalipsis holandés sigan creyéndoselo de esta manera y se hayan currado un trabajo con un número tan estimable de buenos temas, currándose además un libreto con los diarios de batalla que campan en sus canciones (me refeiero a las letras, claro está) y una bonita portada deudora en parte del "Crusader" de Saxon.


De los Picture originales, las duras campañas metálicas desde el 79 han dejado en pie a dos únicos guerreros: El bajista "Rinus Vreugdenhil y el batería Laurens Bakker, que han reclutado  al viejo corsario del Heavy Metal Peter Lovell, que ya los acompañó en diferentes guerras desde el "Traitor" en 1984, y dos hachas de las seis cuerdas que responden a los nombres de Peter Bourbon y Gert nijboer.

Juntos cabalgan cincuenta minutos convirtiendo "Warhorse" en uno de los lanzamientos de metal más prometedores del 2012. Como para no ir a la guerra con ellos!!!

El Hijo de Ron Keel




miércoles, 4 de abril de 2012

30 AÑOS SIN RANDY



Todas las fotos o casi todas son famosas. Sus posturas, poses y más aun su archifamoso modelo de guitarra...cualquiera de ellas vale para ilustrar esta página en la que podréis leer una retrospectiva apasionada de Alvaro Kintana y una reseña a vista de pájaro de El Hijo de Ron Keel sobre el álbum "Tribute" y el segundo disco de los Quiet Riot.
Va por ti Randy...! Allí donde te encuentres...

Caído en Little Big Horn



¿Qué mejor manera que rendir un sentido homenaje a un amigo del alma, que además es músico y un gran guitarrista, que en forma de disco en directo para que el resto del mundo pueda disfrutar de su maestría con las seis cuerdas y así poder demostrarnos a todos lo grande que era con su instrumento?
A mi no se me ocurre otra mejor, y lo mismo debió pensar Ozzy cuando quiso demostrar a todo el mundo la adoración que sentía hacia su amigo Randy Rhoads fallecido en un accidente de aviación unos años antes. Un accidente de aviación con muchas incógnitas a su alrededor todavía sin resolver a día de hoy.

Debió ser duro y doloroso para Ozzy el echo de plantearse un tributo de estas características ya que no fue hasta 1987 que el disco fue editado y se puso a la venta. Cinco años de amargura y dolor ahogados en litros y litros de alcohol que finalmente vieron la luz del día y que sirvieron al cantante como desahogo ante tanto y tanto dolor acumulado con los años.

El disco en sí es una joya de su tiempo en el que podemos disfrutar de unos músicos en su mejor momento, incluso hasta el mismísimo Ozzy canta bien. Un disco en el que podemos disfrutar de un hacha de las seis cuerdas que dota a los temas de una intensidad y un dinamismo de la que adolecen esos mismos temas en las versiones de estudio. Y eso queda demostrado desde el primer momento que termina la introducción de "Carmina Burana", obra del compositor Carl Orff, y empiezan a sonar los primeros acordes de "I Don't Know".

Sin abusar de su condición de guitar hero, en su justa medida, Randy Rhoads sabe sacarle todo su jugo a su guitarra en unos temas que en estudio quedó un tanto apagada y sin brillar como debería. Da a los temas otra dimensión diferente, e incluso a los temas de BLACK SABBATH  les da su toque personal haciéndolos suyos y llevándolos a su propio terreno.

Que Randy Rohads era un genial guitarrista nos los demuestra en el solo que interpreta seguido al  tema "Suicide Solution" en el que nos da una genial demostración de clase y buen gusto con su instrumento y sin la necesidad de correr como un diablo por el mástil de su guitarra. Un solo que en ningún momento se hace aburrido y que está interpretado con una sensibilidad magistral como sólo sabe hacerlo un maestro.


En el disco no falta ninguno de los clásicos de Ozzy de aquellos años y de gran parte de su carrera en solitario, están todos, "I Don't Know" seguida de una versión brutal de uno de los mejores temas del cantante de toda su carrera que no es otro que "Crazy Train".

Cómo no también vamos a poder disfrutar de "Mr. Crowley" en una versión en directo muy superior a la de estudio, "Flying High Again" de su segundo disco, "Suicide Solution" adornada por un solo magistral de Rhoads como ya he comentado antes o la balada "Goobye To Romance".

Quizás se echa de menos algún tema más de su segundo disco ya que era la gira de presentación de dicho álbum y no hubiera estado de más incluir un tema como "Over The Mountain" por ejemplo, y que estoy seguro que lo interpretaban en directo y que en las manos de Randy Rhoads habría sonado bestial y como todos los temas incluidos en este disco superior a la versión de estudio.

Para terminar el disco está el tema "Dee" en el que nos podemos encontrar a un Randy Rhoads jugando en el estudio con una guitarra acústica en un tema que deja entrever una melodía maravillosa pero que parece que al genial guitarrista se le atraganta un poco. Y es que hasta los genios son humanos como queda demostrado en esta pieza.


"Tribute" cierra un capítulo en la carrera de Ozzy Osbourne y es una manera magistral de rendir un sentido homenaje a una de las personas más importantes en la vida del cantante, y a los demás nos sirve para poder disfrutar de uno de los guitarristas más talentosos y con mejor futuro que nos a dado esta música.
Lástima que nos dejase tan pronto.

Alvaro Kintana Urrastarazu




Antes de dar el salto a la primera fila del Rock duro de la mano de un Ozzy en horas bajas, el pequeño y rubio "super guitar hero" Randy Rhoads había probado suerte en las filas de los Californianos Quiet Riot.
Años más tarde, cuando Randy había cruzado el puente guitarra en mano, Quiet Riot lograron auparse al número 1 de las listas americanas con el álbum "Metal Health", el primer disco de Heavy americano en llegar a la cumbre y aguantar un asalto de una semana con el mismísmo Michael Jackson.

Era 1983 y una versión metalizada del "Cum On Feel The Noize" de los galeses Slade les glorificó durante unos meses. Los justos dieciseis meses para que regresasen con "Conditional Critical" repitiendo la misma formula con otro tema de Slade, "Ma Weer All Crazee Now", aunque en esta ocasión los temas que lo acompañaban no estaban a la altura de lo mejor del "Metal Health".

En medias de esto, Quiet Riot giraban por Europa y USA participando en festivales tan brutales como el US Festival 83 junto a noveles como los Crüe y veteranos curtidos de la talla de Triumph o los Van Halen. Ese mismo año, la banda graba su propio tributo a Randy Rhoads, la emotiva balada "Thunderbird Cry".

Años atrás Randy había grabado los dos primeros trabajos de Quiet Riot, un par de correctos discos de Hard rock setentero que solamente fueron publicados en Japón. Resulta curioso que ninguno de los dos redondos haya sido reeditado, siendo dos piezas para fans irredentos de Quiet Riot o fetichistas del propio Randy.

El segundo trabajo de Quiet Riot fue publicado en Diciembre de 1978. Junto a Randy Rhoads se encontraban en la banda un joven Rudy Sarzo al bajo, Drew Forsyth a la batería y el gran "frontman" Kevin Dubrow, desaparecido desgraciadamente hace algunos años.


Quiet Riot II es un disco que se avitualla de "Glam rock", Rock clásico británico y Rock duro americano, dando como resultado una especie de monstuito que se jala por igual a Humble Pie, The Sweet o Slade, pero en una versión casera y cutrilla, a la que lastra un poco una producción modesta (En el disco debut de un año antes ya había ocurrido lo mismo).

Obviamente el señuelo del disco en la actualidad está en Randy, sus riffs y punteos. Dentro de la corrección que ofrece este "QR II" destacaría "Trouble", "Eye For An Eye" y una potable versión del "Afterglow (Of Your Love)" de los Small Faces, elegida por Kevin Dubrow que era un fanático total de Steve Marriot.

Lo más parecido a los QR de "Metal Health" responde al título de "Killer Girls", con afilados riffs y punteos de Rhoads y una primeriza y esquelética versión de "Slick Black Cadillac".

El resto de canciones sirven para escuchar las primeras evoluciones de dos artistas malogrados pero que siempre contarán con el cariño y el reconocimiento de la parroquia rockera: Randy y Kevin.

El Hijo de Ron Keel