jueves, 28 de noviembre de 2013

NOVEDADES: FISH, SEVENTH KEY, FLOWER KINGS. MIRADA RETROSPECTIVA: FLOWER KINGS

NOVEDADES 2013
Siempre he tenido predilección por la voz del gigantón escocés Derek William Dick, conocido en el mundillo del Rock con el mismo apodo del bajista de Yes Chris Square, ese nombre no es otro que "Fish".

Desde que tuve contacto con la voz de Fish en el "Real to Reel" de Marillion hace más de un cuarto de siglo, ya supe que aquella banda liderada por el escocés sería una de las más importantes en mi vida.

El recuerdo de "Script for a Jester Tear" o "Missplaced Childhood", el de temas legendarios como "Cinderella Search" o "Chealsea Monday" están ligados a mi vida, y sobretodo a un periodo de la adolescencia en el cual descubres música genial mas allá del Heavy Rock.

Cuando Fish y Marillion terminaron, pensaba en una efímera trayectoria para la banda sin Fish, y una larga y exitosa carrera en solitario para el bravo escocés.

Pues todo lo contrario, mientras que Marillion encontraron equilibrio y aceptación con Steve Hoghart, nuestro querido Fish fue dilapidando su Diosa fortuna disco a disco.

Aparte la vida no le ha sonreido como a sus ex compinches, y entre fracasos musicales y problemas en sus cuerdas vocales, bien pensábamos que el nombre de Fish tan solo estaría presente en la memoria de sus fans de la década de los 80.

Por eso la alegría ha sido grande al comprobar que Fish ha vuelto en el siglo XXI con un disco que no solo es digno; es bueno, muy bueno.


Una cosa que tenemos que tener clara al enfrentarnos al nuevo material de Fish es que su timbre de voz ha cambiado ligeramente. Sigue siendo reconocible, pero es mucho más pausado y sin los arrebatos que modulaba en temas como "Assasing" o "Forgotten Sons".


Pero que no cunda el pánico. Solo escuchando la inicial "Perfume River" te das cuenta de que Fish está perfectamente bien, y que las melodías que ejecuta son notables.

"Perfume River" es una mini suite de diez minutos, bucólica y con un regusto por los Genesis que va calentándose minuto a minuto, a fuego lento, merced a la ejecución progresiva del teclista Foss Patersson y de la estupenda guitarra de Robin Boult.

Seguidamente Fish tira de la comercial y rockera "All Loved Up", utilizando como cevo sonidos que te pueden recordar a su lejano debut en solitario o al "Incomunicado" de Marillion.

"Blind to the Beautifull" es una bonita balada  de guitarras acústicas y piano, cantada con mucha clase por Fish, y que además tiene un regusto folk en plan irlandés que hará las delicias de las mentes más melosas y delicadas.

El tema que da título al disco es un efectivo Pop-Rock que con suerte y un buen vídeo clip hubiese tenido su oportunidad hace 25 años.

"High Wood" nos muestra a un emotivo Fish que nos canta sobre la primera guerra mundial, dentro de un prog-rock épico y lleno de misterio, aunque es "Crucifix Corner" la que campea a la hora de recordar que Fish en 2013 no tiene nada que envidiar al Fish de 1990.
Ambos temas van a la caza del encanto que los Genesis de "Selling England by the Pound" poseían.

Y encanto, o simplemente magia es precisamente lo que no le falta a "The Gathering", un tema tan puramente británico como la hora del té, o como lo es la música de los Kinks, Who, Genesis, Marillion o Fish mismamente.

Las misteriosas "Thistley Alley" y "The Leaving" también tienen su aquél , llevándome a los tiempos en los que Fish nos deleitaba con los temas de "Fugazi".

"The Other Side of Me" y "The Great Unravelling" son la despedida de este emotivo re-encuentro entre Fish y todos sus seguidores, los que llevábamos muchos años pidiendo a gritos un disco como "A Feast of Consecuences", el cual por el momento solo se puede conseguir en la web del artista, en edición de lujo o normal, y con la portada realizada por Mark Wilkinson, el hombre que ilustró los grandes primeros discos de Fish con Marillion.

Caído en Little Big Horn





NOVEDADES 2013

Billy Greer y Mike Slammer han vuelto a cogerse de la mano. Gran noticia para los fans del AOR clásico y del Rock más pomposo.

Estos dos músicos de altísimo nivel ya tuvieron el placer de trabajar juntos hace un porrón de años en la banda Streets.

Bajista (Billy), guitarrista (Mike), publicaron dos buenos manjares de AOR con la extraordinaria voz de Steve Walsh (Kansas), y luego este último colocaría a Billy Greer en los Kansas del disco "Power" (1986).

Muchos años después el sello "Frontiers" emparentó a Slammer y Greer nuevamente para un nuevo proyecto llamado "Seventh Key" con el cual publicarían dos discos de estudio y un directo.

Tras ocho años de silencio en los que Greer ha servido para los Kansas y Slammer ha estado en montones de historias con la guitarra o de productor, Seventh Key regresan con un excelente tercer disco: "I Will Survive".


Las once canciones que contiene este nuevo trabajo son pura orfebrería melódica. Se trata de un disco muy elaborado y cuidado hasta el último detalle.

No hay riff de guitarra, teclado o voz que saque los pies del tiesto.Las canciones están trabajadísimas, y tanto las baladas como los temas rockeros son autenticamente deliciosos.

El ex guitarrista de "Stillhouse Line" y "City Boy" nos hace disfrutar de sus adictivos riffs, mientras que Billy Greer demuestra definitivamente ser un vocalista de notable alto.

"I Will Survive" se mueve entre el AOR y el Rock sinfónico. Tengo que decir que la banda tiene un sonido bastante personal, aunque  como es natural otras bandas melódicas pueden venir a la mente al escuchar su música, como Kansas ( "I Want it All" y "Sea of Dreams") , los primeros Asia (la inicial "I Will Survive") o incluso Def Leppard y Firehouse ("Down").

Chet Wynd, que es el batería de la banda, no es Carl Palmer, pero realiza un gran trabajo al igual que Mike Slammer con el teclado. Desde luego que estamos ante un regreso que no es sonado, pero debería serlo.

Caído en Little Big Horn



NOVEDADES 2013

El número 12 es el que le ha tocado en suerte al nuevo trabajo de los suecos The Flower Kings. La banda de Rock progresivo más popular de Europa en los últimos quince años, y la que junto a los americanos Spock´s Beard empezó a mover el cotarro en torno a una nueva ola que se llegó a denominar "Neo Progresivo"(aunque este termino ya llegamos a escucharlo en los 80 con la aparición de Marillion, IQ y Pallas)  y que contó con un montón de bandas muchas de ellas asociadas al sello "Inside Out".

Como bien sabréis Roine Stolt, el guitarrista natural Uppsala es el lider de esta banda, secundado por tres músicos que no son mancos ninguno de ellos (El teclista Tomas Bodin, el guitarrista y vocalista Hasse Fröberg y el bajista Jonas Reingold) y que en menos de un año nos han ofrecido dos trabajo después de tener parada la carrera discográfica de la banda cinco años imaginamos que por falta de ideas.

Flower Kings llegaron a saturarse a mediados de la década pasada, con "Adam & Eve" tocaron fondo y aunque levantaron la cabeza con "Paradox Hotel", un par de años más tarde volvían a decepcionarnos con "The Sum of no Evil".

El año pasado "Banks of Eden" fue un soplo de aire fresco para ellos y para nosotros, nuevamente refrendado 16 meses mas tarde con este buen álbum llamado "Desolation Rose", segundo trabajo por cierto en el que participa el batería Felix Lehrmann que sustituye al batería húngaro Zoltan Csörsz que había acompañado a la banda en cuatro discos ("Unfold The Future", "Meet the Flower Kings", "Adam & Eve" y "The Sum of no Evil")

El disco cuenta con diez temas en la edición normal, que son ocho más si te haces con la edición de lujo o con la edición vinilo, que es acompañada por el doble cd.

Sin inventar nada, simplemente estando más atinados en sus composiciones que antaño, The Flower Kings vuelven con lo ya sabido y escuchado por aquellos que seguimos su carrera discográfica desde hace muchos años. Rock progresivo que no difiere mucho de lo que hacían en "Space Revolver" o "Retropolis". Temas entre los que no faltan suites de larga- media duración ("Tower One"), canciones que evocan a clásicos del género como Yes ("Desolation Rose") o Pink Floyd ("White Tuxedos"), o los propios temas made in Flower Kings ("The Resurected Judas" y "Dark Fascist Skies"), todos ellos argumentos perfectamente validos si las canciones son buenas como es el caso.

Donde antes había aburrimiento y el bostezo estaba garantizado, ahora hay un número de canciones que pasan no diré como un suspiro, pero si de manera amena y ágil, adjetivo que daremos a las guitarras del virtuoso Stolt o el teclado del siempre importante Tomas Bodin, quizás el teclista más interesante del género junto al japonés Ryo Okumoto.

Sobre la temática del disco, hay una pequeña controversia sobre si "Desolation Rose" es o no es un disco conceptual. Guerras, pobreza, movidas religiosas y desastres medioambientales son algunas de las historias que nos cuentan Flower Kings en "Desolation Rose", otro buen disco de esta veterana banda del que esperamos den buena cuenta en directo, y nosotros que lo veamos...

Caído en Little Big Horn




MIRADA RETROSPECTIVA:2001

No solemos hablar demasiado de bandas más o menos actuales como el caso de los Suecos en "mirada retrospectiva" pero esta tarde he estado escuchando su sexto trabajo y la verdad es que merece mucho la pena. Para mi es su mejor trabajo y también el más Hard Rockero e incluso metálico en algunos momentos de su extensa y variada discografia. El disco está currado entero por el señor Roine Stolt y lo componen en su versión "normal" once temas entre los que destacan tres suites.

El comienzo del album es arrollador, "Lat minute on earth" que comienza con un canto gutural tipo tibetano o algo similar se tuerce rápidamente hacia el metal progresivo pero solo durante el primer minuto y medio más o menos, aunque a lo largo de la canción los riffs metálicos se van alternando con las melodías típicas de los suecos. Esta canción es la bomba, por destacar a alguien por encima no se si quedarme con Bodin o Stolt...vaya papeleta! Que solos de guitarras! En momentos sosegados parece David Gilmour, no se, igual es cosa mia...lo que está claro es que la canción se sale a lo largo de once minutos y cuarenta segundos.

"World without a heart" es una balada semiacústica que me recuerda a los Pink Floyd, por sus guitarras nuevamente y entramos en los trece minutos cincuenta segundos de "Road to sanctuary", una de las canciones que más me gustan de los "Reyes de las flores". De nuevo un comienzo de tronio, me vienen a la cabeza genialidades del debut de Emerson, Lake & Plamer, retazos de Purple y el mejor hard Rock parido en los años 70...vaya telita de tema. Sobresaliente de cabo a rabo.

El instrumental "The Rainmaker" es otro tema de mucha calidad con un poso a lo Camel total y "City Of the angels" la última suite, rezuma en melodías vocales e instrumentales a los Yes de Fragile. Otra canción redonda.

Quizás apartir de este tema el disco baja un poco en cuanto a calidad, pero es que hasta el momento la nota para este disco es de diez. Y es que temas como "Elaine" están cercanos al aor hasta que vuelven a progroquear con la sobervia y Genesiana "sword of god". Del mismo modo puede tratarse a la canción que cierra el disco, "Serious Dreamers", casi nueve minutos de genialidad de una banda que tiene una discografia  tan desigual como longeva. 

El aprendiz de Maestro 



jueves, 21 de noviembre de 2013

MIRADAS RETROSPECTIVAS: TESLA, THE LAW. REEDICIONES: HONEYMOON SUITE, ACE FREHLEY



El ocho de Diciembre de 1986 saldría al mercado el debut de una de las grandes bandas de Hard Rock americano de la década de los ochenta.

Tomando su nombre de uno de los padres de la electricidad Nicola Tesla, la banda original de la capital de California Sacramento, ficharía por el sello de David Geffen "Geffen Records", abalados por un rotundo directo que llamaba la atención por las aptitudes vocales de un menudo "Front-Man" llamado Jeff Keith, y por un par de guitarristas de la vieja escuela.

Keith, considerado y respetado como una de las voces clásicas del Rock duro mundial, ha mamado la esencia de los grandes, destacando Steve Marriott, Paul Rodgers y Steven Tyler, de los que ha adquirido ese "feeling" tan maravilloso que nos ha dejado en tantas canciones de la banda.

Pero todo empezó con "Mechanical Resonance", un disco que en España pasaría de puntillas pero que en programas radiofónicos de la época como "Rompe Hielos" o "Emisión Pirata"si que tendría su espacio para que temas como "Ez Come Ez Go" saliesen al aire a la caza de adeptos rockeros con ganas de algo diferente a bandas cañeras como Maiden o WASP, o heavies poperos como Bon Jovi o los Europe, todos ellos en diferentes momentos álgidos en la península ibérica.


Si bien el inicial "Ez Come, Ez Go" ya me abdujo desde la primera escucha con su estupendo "Heavy Rock", fue "Comin´Atcha Live" la que definitivamente te ganaba para la causa Tesla. Entre riffs y punteos de un duelo fenomenal que Frank Hannon y Tommy Skeoch mantienen desde la primera nota, y la arrancada de la base rítmica de unos cáusticos Troy Lucketta y Brian Wheat, transcurre este cañonazo de enormes dimensiones sónicas. Para que el flipe sea aún mayor Jeff Keith está estratosférico.

Pero para nota elevada "Gettin´Better", un excitante medio tiempo que Keith empieza a capela y adormilado pero que cambia el paso y rockea la vida sin compasión entre acústicas y eléctricas amplificadas, estando Keith monumental, cantando con una clase digna de Sammy Hagar vs Steven Marriott. ¡Genial de veras!

"2 Late 4 Love" y "Rock me to the Top" son otras dos puñaladas traperas de Heavy Rock 80´s. 
Lo curioso de Tesla es que pese a la producción y el sonido que "Mechanical Resonance" posee, no es un trabajo típico de aquella época. Tesla no son una "Hair Band".

Un tema puramente "Blues Rock" como "Were not Good Together" vive a millones de años luz de la música de unos Ratt o unos Dokken.


Este poderoso medio tiempo es uno de los números más destacados de "Mechanical Resonance". Jeff Keith y la banda comienzan como en aquellas míticas canciones de los 70, como si quisiesen unir bajo el mismo cielo "Starway to Heaven", "Cant Get Enough" de Bad Co o el "Take me Home Tonight" de Boston.

Esto no deja de ser Rock clásico, lo que ahora recibe ese nombre, ya lo hacían los californianos a mediados de los 80. Así que el temazo en cuestión empieza cascado y lastimero, y acaba hiper activo y vital dentro de su desesperada letra, con un Keith rendido ante al que hay que rendirse irremediablemente.

"Mechanical Resonance" prosigue con otros dos temas legendarios: "Modern Day Cowboy" y "Little Suzie". La primera es un dramático Rock duro super resultón, y la segunda es una maravillosa adaptación de un dúo Pop ochentero, al que las acústicas coronan como una de las joyas más finas del Rock duro de aquella época.

Otros tres temas que se salen del Hard Rock estandar que marcaba la moda imperante son "Cover Queen", "Changes" y "Before my Eyes". Esta última canción es la muestra de como puede sonar una balada despojándola de la babosidad que impregnaba a la mayoría de baladas "80´s Old School".

Este debut de Tesla, fue el comienzo de una discografía corta, pero que sigue siendo intensa, y que continuaría dos años más tarde con el estupendo "The Great Radio Controversy", otro inteligente artefacto que unía con precisión Rock duro, Heavy americano y Blues rock.

Caído en Little Big Horn




REEDICIONES:
El sello británico especialista en reediciones "Rock Candy", acaba de editar remasterizados los tres primeros discos de la banda canadiense Honeymoon Suite.

El quinteto de Niagara Falls (Ontario) debutó en 1984 con el homónimo "Honeymoon Suite" , y dos años más tarde publicaría "The Big Price", un disco producido por Bruce Fairbairn (Bon Jovi, Black N Blue, Prism...) que cosecharía un éxito sin paliativos en el país de origen de la banda Canadá, donde llegó al disco de platino. 

En 1988, el quinteto con un cambio en sus filas (el teclista Robb Preuss sustituye a Ray Coburn) publica "Racing After Midnight", un trabajo con el que se trató de conquistar definitivamente el mercado USA.

Como Bruce Fairbairn estaba ocupado con Bon Jovi preparando el "New Jersey", WEA contacta con el legendario productor asociado a Warner y productor de Van Halen, Little Feat y Montrose entre otros Ted Templeman.

La banda bajo el sol californiano graba su trabajo más cálido y excitante, aunque los canadienses tengan que tragar con algunas de las imposiciones del productor Templeman.

Una de ellas era la inclusión "Si o si" del tema "Cold Look", compuesta por el dúo Kelly/Steinberg y que ambos músicos habían publicados en su proyecto AOR I-Ten unos cinco años antes.


La versión de Honeymoon Suite será un poco más rockera que la original, volcada a que las guitarras luzcan más que el teclado, pero poco más, y naturalmente para la voz de Johnnie Dee, que cruza perfectamente a John Bon Jovi con Lou Gramm.

Pese a la producción y que parte del disco es grabado en USA, Honeymoon Suite sigue sonando como lo hacen las bandas AOR originales de Canadá. Así la la inicial "Lookin´Out for Number One" recuerda y de que manera a los mejores Loverboy.

En "Long Way Back" planea el "Summer of 69" de su compatriota Bryan Adams, y en buena parte de la peliculera "Love Fever" son Rick Springfield o Stan Bush los que acuden a la cita aorera impuesta por la banda.

En aquella época Honeymoon Suite eran una de aquellas bandas de las que aparecían sus temas en la banda sonora de alguna peli. En aquel año firmaron uno de los temas centrales de "Leather Weapon" (aquí "Arma Letal"). Este tema vendría en la versión británica del álbum, no apareciendo en la nueva reedición de "Rock Candy".

"Racing After Midnight" no es un disco puramente AOR. Canciones como "Other Side of Midnight" o "Love Changes Everything" son material Hard Rock melódico del bueno, con muy buena guitarras y la perfecta voz de Johnnie Dee.

Aunque la calidad del disco decae hacia el final, "RAM" es un muy buen trabajo de Hard-Aor, ideal para el verano si, pero también para levantar la moral en los lúgubres días del periodo otoñal.

Caído en Little Big Horn





REEDICIONES: 
Seguramente que si se hace una encuesta entre los fans de KISS preguntando por el miembro más "Cool" de la historia de la banda un porcentaje muy alto votaría por "Space Ace".

El carismático guitarrista del Bronx no solo grabó un puñado de riffs memorables con Kiss, también creó y cantó alguna de las mejores canciones de la banda, y cuando en 1978 publicaron los cuatro discos de Kiss por separado, el repertorio de su debut se tragaba de un solo bocado al resto de sus compinches del beso metálico.

El caso es que en los primeros 80 se fue (o lo largaron) de Kiss y en 1987 sacaba su segundo trabajo en solitario (primero bajo la denominación "Frehley Comet") y un año después la continuación "Second Sighting").

Ambos discos recibieron en general buenas críticas, y fueron aceptados por los fans de Kiss, pero tan solo unos meses más tarde Frehley decide disolver la banda para volver en el 89 como Ace Frehley.

"Spaceman" alude a su compromiso con los fans para deshacer el "Cometa rockero" , del que se salva el bajista John Regan.


Ace se rodea de Eddie Kramer que producirá "Trouble Walkin´", y de viejos conocidos como Peter Criss o nuevas "Super-Novas" como Sebastian Bach.

El disco contiene chutes hard rockeros tan adictivos como la inicial "Shot Full of Rock". "Five Card Stud" o "Lost in Limbo" aúnan buenas melodías con las guitarras duras de Ace.

"Back to School" vale más como canción que todo lo que su ex banda había grabado para "Crazy Nights" y sobretodo "Hot in the Shade".

Otros dos temas que vienen en esta edición de "Rock Candy", el clásico de la ELO "Do Ya", y el "Hide your Heart", un flojo tema compuesto por Paul Stanley, Desmond Child y Holly Knight que los mismos Kiss grabarían ese mismo año para el desafortunado "Hot in the Shade".

Lo curioso es que este tema cuya versión es mucho mejor la de "Space-Ace" , es una canción del montón dentro de "Trouble Walkin´", pero es uno de los destacados del "Hot in the Shade" de Kiss. 

El Hijo de Ron Keel







MIRADA RETROSPECTIVA 1991

Hubo una época dentro del Rock donde todo Dios se apuntó en algún momento de su carrera discográfica al mundo del AOR. 

Prácticamente no se libró nadie, ni bandas ni solistas; así que desde las chicas de Heart hasta Don Henley pasando por Roger Daltrey, todos sucumbieron al almibarado Rock imperante en la FM americana en los años ochenta.

Bad Company también pasó su particular víacrucis entre "Fame & Fortune" y "Here Comes Trouble". Fueron cuatro buenos discos en los que ya no ponía la voz Paul Rodgers y si lo hacía el estupendo Brian Howe.

El caso es que el gran Paul Rodgers, una de las voces definitivas de la historia del Rock (Free,Bad Company, casi nada ¿Eh?) también tuvo sus escarceos con la música que inventaron Boston y Foreigner, mitificaron Journey, Asia y Van Stephenson, y se la fueron cargando entre todos con melodías cada vez más alejadas del Rock.

Su llegada al mundillo del AOR fue tardía, aunque los Bad English estaban en boca de todos los especialistas, el género melódico por excelencia tenía los días contados en la cumbre de las radios del planeta. Quizás si Paul Rodgers hubiese aparecido con este disco a mediados de los ochenta la suerte no le habría dado la espalda.

Era 1991 cuando el vocalista de Middlesbrough acuerda en un Pub londinense la creación de una nueva banda junto al batería Kenny Jones (Small Faces, The Faces, The Who...), es de esta manera como nace "The Law".

Curiosamente, con The Law Rodgers deja de escribir material, algo que siempre había realizado tanto en Free como en Bad Company, pasando a grabar canciones escritas por otros artistas (otra de las modas del AOR ochentero), tan solo las tres últimas canciones del álbum tienen su sello y firma.


El resto del material, como ya reseñé, viene firmado por artistas de distinto pelaje, desde el cantante Pop Bernie Mardones que le "regala" la inicial "For a Little Ride", hasta Phil Collen y el dúo Bryan Adams/Jim Wallace con los temas "Miss You in a Heartbeat" y "Nature of the Beast".

Rodgers nos ofrece la cara más rockera de "The Law" con la marchosa "Tough Love" y trata de embelesarnos con la balada super AOR "Missing you Bad Girl".

El disco no solo lo guisan Rodgers y el batería Jones. Junto a ellos está permanentemente a las seis cuerdas Jim Barber y un sinfín de artistas que colaboran de una u otra manera (David Gilmour, Chris Rea, Bryan Adams, el bajista Pino Palladino...)

Las once canciones (en la reedición del 2008 doce) son puro AOR sin mucho más que añadir, con todos los bienes y males del género, pero en general buenos temas. Y es que la voz de Paul Rodgers creo que ya es suficiente reclamo para los aficionados al género melódico para uso y disfrute de temas más o menos afortunados del estilo a lo que bandas como Bad English o Journey destilaban en aquella época.

La crítica machacó al disco a su salida, y el público en general le dio la espalda a The Law, causa por la cual Rodgers desintegró al trío tan rápidamente como lo había formado, aunque parece ser que hay material con canciones para una continuación de este trabajo que finalmente no vería la luz.

Caído en Little Big Horn









jueves, 14 de noviembre de 2013

NOVEDADES: STRYPER "NO MORE HELL TO PAY"

NOVEDADES 2013

¡Ni Mad Max, ni White Cross, ni Petra  ni leches en vinagre! Los auténticos reyes del Heavy Cristiano son y serán los Stryper por los siglos de los siglos Amén...!

Y después de dos discos cuanto menos modernetes e irregulares, y de un correcto álbum de versiones, los hermanos Sweet (Michael y Robert), el guitarrista Oz Fox y el bajista Timothy Ganes vuelven con un disco que por la portada, título y casi todo el material que encierra, podría perfectamente ser la continuación del "Clásico" "To Hell with the Devil" (1986).

Y eso que los abejorros Cristianos fueron alejándose de su señor el Creador en "In God we Trust" (que el título no nos ciegue) y no digamos con el siguiente "Against the Law" del 90, donde la banda cambiaba la chillona vestimenta por el atuendo del "Bay-Area".

El caso es que el amarillo y negro vuelva a colorear el estandarte de la banda y parte de la indumentaria, así como el mensaje divino vuelve a calar hondo en el seno de Stryper (no hay más que ver a Robert Sweet en dos fotos del álbum, en una señalando al cielo y en otra con las baquetas en forma de la Santa Cruz).

Y como no podía ser de otra manera, lo que quedó anunciado en los Santos Evangelios del "Soldiers Under Command" (1985) y el "To Hell with the Devil" hace casi tres décadas, vuelve a repetirse con el mismo mesianismo en forma de Heavy Rock.


Recordando a los Stryper viejunos me vienen a la cabeza canciones de Heavy Metal como "Soldiers Under Command", singles con gancho para la "MTv" como "Calling on You", o baladas horripilantes como "Honestly".


30 años más tarde aquellos cuatro Apóstoles de amarillo y negro que lanzaban biblias al público en sus conciertos siguen con su peculiar misa metálica.

El primer salmo de este nuevo disco lo abre "Revelation", un tópico Heavy Rock insustancial que pone las bases para el primer sermón del disco, la entretenida "No More Hell to Pay", un tema que me recuerda lo suyo a los Dokken.

A partir de aquí los mensajes Divinos van cogiendo cuerpo, primero con la versión de los Dobbie Brothers "Jesus is Just Alright" (muy bien adaptada al Rock duro que practican los Stryper) y luego con la potente "Legacy" y la balada "The One" (nada que ver ¡Gracias a Dios! con las baladas 80´s de la banda).

La homilía de este "No More Hell to Pay" la forman tres potentes canciones con las que Stryper exorcizan el mal a golpe de riffs y Heavy Rock Old School (en los cuales las oraciones evocan desde los Scorpions a Judas Priest pasando nuevamente por Dokken).

De estas tres canciones ("Marching Into Battle", Sticks & Stones" y "Te Amo") me ha sorprendido "Te Amo", que asusta mucho por el título pero que rockea como Dios manda.

"Simpathy" es otro de los buenos temas de este recomendable disco, en el que destacaría a Michael Sweet que está muy majo a la voz y a Oz Fox brillante a las seis cuerdas, como antaño.

Para todos los que sois fans u os guste parte del repertorio de los de Oregón, os servirá con haceros con una copia de este "No More Hell to Pay". Para el resto de los mortales tres Padres Nuestros y cinco Aves Marías es la más que merecida penitencia. Eso o un disco de Slayer!

El Hijo de Ron Keel










jueves, 7 de noviembre de 2013

NOVEDADES: MOTORHEAD "AFTERSHOCK", SUPERCHUNK "I HATE THE MUSIC"

NOVEDADES:2013
Nuestro querido Lemmy Kilmister anda pachucho últimamente. El inexorable paso del tiempo y sobre todo la vidilla que se ha venido pegando fuera del escenario (ese deporte en el que es plusmarquista mundial llamado "Rock ´n´Roll Lifestyle") empieza a restar fuerzas al inglés.

Como no veo al bueno de Lemmy tomando zumos de "Fruco" en el futuro inmediato, posiblemente le empecemos a ver flaquear más pronto que tarde (ojalá sea muy muy tarde).

De momento Lemmy se ha puesto el gorro de soldado y sus viejos emblemas militares germanos, se ha servido otro chupito de "Jack Daniels" estando presto y dispuesto a rockear al personal con las canciones de su nuevo y flamante disco.

"Afershock", nuevo disco de Motorhead, el número 21 en su dilatada carrera "Metal-Cográfica", en la que nuevamente están a sueldo dos sanguinarios soldados del metal: Phil Campbell y el sueco Mikkey Dee.

Si no me falla el cerebelo, cuando escribí la reseña del anterior trabajo de la banda para la web de "Rockangels", alababa el estado de forma de la mente de Kilmister al escribir y elegir esas canciones, y al grupo entero por la ejecución maestra de las mismas. 

No hace falta ser un virtuoso para ser grande como es el caso. Basta con tener un repertorio legendario y unas nuevas canciones que estén a la altura.

Si Motorhead lo consiguieron con "The World is Yours", con "Aftershock" lo vuelven a conseguir, mejorándolo ostensiblemente, logrando la mejor producción de toda su carrera.


Las catorce canciones nuevas de este álbum suenan más cañón de "Navarone" que nunca, y tengo la certeza de que este disco es uno de los mejores trabajos de la longeva trayectoria de Motorhead.

Sin bajones, sin rellenos posibles. Motorhead vuelven a ser una imparable maquina de "Turbo-Rock" y Heavy Metal a día de hoy.

Hay hasta tres canciones que rivalizan con "Ace of Spades" en calidad y huevos, siendo la final "Paralyzed" mi favorita de ellas.

"Going to Mexico" es una canción que emula a un "Bomber" de nuestro tiempo, y los muy cabrones han incluido dos medios tiempos (¡Si, dije dos medios tiempos!) en la primera parte del disco. La "Blussy" "Lost Woman Blues" que lleva el alma de Bill Gibbons tatuada en sus acordes, y "Do you Believe", un Rock a lo Steppenwolf que Lemmy aúlla con su garganta de granito y alquitrán.

Nunca pensé que un disco de Motorhead estaría en mi Top 10 del año ¡Rayos y centellas Lemmy! ¡Que grande eres! ¡Hasta eso has conseguido!

El Hijo de Ron Keel





NOVEDADES:2013

Algunos les recordaréis de los primeros noventa. Su debut de aquel lejano 1990 parece perdido en el tiempo, como su sonido, una amalgama de Punk Rock adolescente y pre universitario que tendría su continuidad con dos excelentes trabajos.

"No Pocky for Kitty" y "On The Mouth" (del 91 y 93 respectivamente) convirtieron a Superchunk en una de las bandas veneradas por adolescentes con criterio, amantes del grunge, el "Noise-Pop", el Rock alternativo y gafa-pastas varios.

20 años después queda la sensación de que la banda de Carolina del Norte facturó un buen puñado de discos y singles en los que la banda sonaba y aún lo hace de manera rabiosa y potente, con melodía cuando era menester, y con guitarras asesinas cuando tocaba.

"For Tension" o "The Question is How Fast", que me acompañaban con la veintena recién estrenada han vuelto a colarse en mi mente gracias a "I Hate the Music", un disco con el cual Superchunk rompen con tres años de silencio, que parecen muy poco con los diez que transcurrieron entre "Here´s to Shutting Up" y "Majesty Shredding".

Superchunk en la década de Seattle lograron que una pequeña parte del público americano aficionado al buen pop y rock orientasen sus brújulas para localizar Chapel Hill, una pequeña ciudad de Carolina del Norte que contó con una interesante escena musical liderada por Polvo y estos Superchunk.


El paso de los años no ha echo cambiar demasiado el discurso y el sonido de este cuarteto. Si "On the Mouth" era tú disco seguramente que "I Hate the Music" te gustará, aunque la banda ha disminuido decibelios desde aquellos años a esta parte.

20 años solo se tienen una vez, y por eso es difícil que la banda apueste constantemente por el sonido turbio de los primeros noventa, y prefieran depurar aquella estridencia post adolescente por melodías de power pop más llevaderas y limpias.

Desde luego que no esté Steve Albini de productor como en aquel lejano "No Pocky for Kitty" supone un alejamiento de aquellos singulares postulados que marcaron una época.

El disco se lo han guisado ellos y han vuelto a ser los mismos de siempre aunque la velocidad sea más de crucero salvo contadas excepciones (La corta y super Punk "Staying Home" que no llega al minuto y medio de duración) y los arrebatos coléricos brillen casi por su ausencia.

"I Hate the Music" hará el efecto contrario al título, si es que eres amante de un tipo de Power Pop que une la parte más lacónica de Big Star con la bronca y las disculpas de las dos partes de la discografía de los Replacementes y el plus noventero de Bob Mould y sus Sugar. Altamente recomendable!

Caído en Little Big Horn