viernes, 29 de junio de 2012

NOVEDADES- NEIL YOUNG "AMERICANA"



Que la nueva entrega de Neil Young con sus Crazy Horse sean sólo versiones resulta, de entrada, decepcionante. Mirando al tracklist la cosa no mejora, pues se trata de canciones tradicionales, manidísimo folklore de ukelele y banjo.

 A lo sumo, podríamos esperar un trabajo bien hecho y una adaptación de esos sonidos a la estructura del combo rockero clásico. Todos estaríamos equivocados.

Quizá sólo un peso pesado, leyenda viva como pocos pueda ser capaz de dar la vuelta con tal aparente facilidad a unas canciones que, hasta ahora, no podríamos haber concebido de forma distinta. Young y sus escuderos mastican el folk profundo y lo rumian hasta acabar publicando un producto completamente distinto.

 Canciones con nueva personalidad en las que sólo la letra mantiene intacto el eco de sus originales. Y, por qué no decirlo, el resultado es mucho mejor que aquéllas: rock duro y sucio, machacón y espiritual, con guitarreos tan farragosos como el estilo del líder lo permiten.

Una melodía alegre como “Oh Susana” se convierte aquí en una llamada insistente y oscura, “Clementine”, famosísima, pasa aquí desapercibida en medio de los llantos de Young y los coros (constantes y fabulosos en todo el disco). El lamento por el ahorcado Tom Dula toma aquí un dramatismo que se extiende durante ocho minutos de auténtico placer: el caballo loco vuelve a cabalgar con su mejor jinete.




Y así pasa casi una hora, en constante curiosidad por conocer el original y la copia para encontrar los siete parecidos, con temas que empiezan por parecer sacrílegos (¿qué le han hecho a “Gallows Pole”?) y que terminan por adquirir una personalidad tan propia que pareciesen compuestas treinta, cincuenta o cien años atrás.

 Todas ellas acompañadas, además, de vídeos editados por el propio Neil bajo el pseudónimo de Bernard Shakey. Ni siquiera se salva el “God Save the Queen” británico, que deja de lado toda su grandilocuencia y se vuelve aquí un ejercicio más de folk y rock, con su ritmo constante y nada majestuoso, y unos coros que lucen y hacen relucir un álbum completamente redondo.

Tan sólo “This Land is Your Land” se libra de ser mancillada: el auténtico himno de los Estados Unidos de la América que Woody Guthrie nunca se resignó a dar por perdida. Quizá por eso Young y los suyos optan por dejarla lo más intacta posible, manteniendo su espíritu y postrándose ante ella con la devoción que se merece.

Que nadie espere un disco de versiones. Éste es un trabajo genuino, novedoso, propio de lo que podemos esperar de esos músicos con muy poco interés en la técnica y mucho en los sentimientos. “Americana” es un compendio de sonidos americanos que se extienden por décadas. Es las uvas de la ira, el ku klux klan, la guerra de secesión, viento en la pradera, sol inclemente y polvo en el camino. Neil Young en estado puro.

Julen Figueras



jueves, 21 de junio de 2012

NOVEDADES- RUSH "CLOCKWORK ANGELS"



Bueno, pues ya lo tenemos aquí. El vigésimo álbum de los canadienses. Se dice pronto. Una carrera intachable, unos músicos alabados por todo el “business”, álbumes que a veces se hacen esperar más de la cuenta, pero con la boca llena de agua… unos Cracks, señores, unos Cracks

Y… ¿qué tenemos aquí? Un álbum conceptual. Sí, de esos que los canadienses manejan a la perfección: “2112”, “Hemispheres”… y alguno dirá: ¿Un álbum conceptual? ¿En 2012? Pues sí, los Maestros han vuelto. Haciendo lo que mejor saben.

Una nueva muestra de que estos señores juegan en otra Liga, la Liga más grande en la que se puede jugar: ¿La del Hard Rock? ¿El Progresivo? ¿Heavy Metal?... no, amigos, Rush son éso… Rush. No hay engaños, sabes a lo que vienes con ellos.

Vayamos al álbum: “Caravan”… un tema que ya tenían trabajado desde 2010. Típica estructura de los canadienses: fuerza y suavidad, ambos combinados para dar forma a un tema que te prepara para lo que está por venir. Perfecta introducción.

“BU2B”. Otro de los temas anticipados. Intro acústica… ¿suavidad?... no amigos, el riff de Lifeson, uno de los más poderosos del álbum, te deja claro que no. Vamos a seguir dando guerra, nos queda mucha batería.

“Clockwork Angels”… preciosa intro… pero… un tema que no sigue patrón alguno. Esa elegancia y esa fuerza combinadas… seguro que uno de los que dará más juego en la que suponemos será gira de presentación de esta maravilla.



Llegamos a “The Anarchist”, un tema que a mí, personalmente, me recuerda a alguno de los de mi álbum favorito de los canadienses, “Signals”. Digamos, una especie de “New World Man” o “Digital Man”. También, reminiscencias de “Counterparts”.

Otro de los riffs poderosos del álbum: “Carnies”. Si señores, tipos con casi 60 años son capaces de crear riffs como éste. La única pega es que la canción se haga un poco más ligera a medida que avanza, ese riff habría que mantenerlo, coño….

“Halo Effect”: la canción más elegante (¿comercial?) del disco. Ligero aire a “The Trees”, y una sección de cuerda muy, muy acertada. La apuesta segura de este trabajo, un single que rompería en listas, si Rush fueran una banda de listas, que, afortunadamente, no son.

“Seven Cities Of Gold”. Entramos en la fase más clásica del disco. Aquí nos vamos a encontrar una parte en la que los fans más antiguos de la banda se van a encontrar con cosas que creían olvidadas. Si, si, ese aire pseudo-Zeppelin de sus primeros trabajos. Una grata sorpresa.

“The Wreckers”. Otra concesión a lo comercial, pero maravillosa, como cada vez que esta gente se adentra en esos terrenos. Otro single en potencia.

Y, señores, llegamos al pepinazo del disco… o del año ¿????("Headlong Flight") Madre mía, o “Oh, My God”, que dirían ellos, que peazo de trozo de tema. No me puedo imaginar este artefacto en directo: una salvajada. El que dude, en algún miserable momento de su vida, de cómo las gasta esta gente, después de 20 álbumes, que se eche una oreja a la sección central de este tema: una sección rítmica poderosa como pocas hay en este planeta, y un solo de guitarra para caer de rodillas. No sé si quedará algún culo sin patear después de oír esto. Quiero morirme después de haber visto este tema en directo, si no, mi vida no habrá tenido sentido.

Buenos temas hasta el final: “BU2B2”, “Wish Them Well” (recuerdos a “Moving Pictures”) y la preciosa “The Garden”, el tema del que parece más orgulloso está el Sr, Lee.

Por mí, pueden tardar otros cientos de años de parir un disco, si el resultado al final es como éste. Ahora, solo falta que se decidan de una maldita vez a hacernos una visita. Mataré a quien sea por una entrada.

Cuando hay un álbum de Rush en medio, el tema “álbum del año” queda muy, pero que muy condicionado.

Haceos un favor, y compradlo (sí, compradlo, no seais piratas), ya mismo.

Ricardo Moreno "Ritchie"





viernes, 15 de junio de 2012

NOVEDADES GREAT WHITE "ELATION"




Hace unos cuantos meses que la noticia saltó y nos dejó con cara de poker. Great White ahora serían dos grupos. En lugar de partirse por el medio, nuestro Gran Blanco favorito lo hacía por la cabeza. En esa decapitación el squalo Hard Rockero por excelencia perdía su pieza más querida, Jack Rusell.


La decisión fue consensuada por el grueso de Great White, Rusell no estaba para seguir comandando las embestidas del depredador acuático. Su estado físico y sus malos hábitos lo dejaban en "Stand-By" por primera vez en 30 años.

Es cierto que hace un par de años vimos al desaparecido Jani Lane en algunos conciertos de la banda supliendo a Rusell, pero nunca pensamos que la sangre inundaría el Océano, sobretodo después del estupendo rendimiento de discos como "Back To the Rhythm" y sobretodo "Rising". Pero parece que la paciencia de Mark Kendall y Michael Lardie llegó a su fin.

El caso es que ahora tenemos dos bandas que nos van a ofrecer más o menos lo mismo, pero la primera en asomar su aleta a la superficie es esta, la que navega sin Jack Rusell.

Era difícil, muy difícil imaginarnos un disco sin el tío que puso su voz a discos emblemáticos como "Hooked", y yo particularmente me mostraba escéptico con el nuevo trabajo, pero solo se puede decir que "Elation" ha superado la prueba del algodón.

El disco es de lo más equilibrado. Hay de todo y para todos. Medios tiempos irresistibles y clasicotes con el inconfundible perfume marino de los GW (El blusero "Love Train") , baladas para nostálgicos ochenteros como la hortera "Just for Tonight" y temas rockeros, algunos los más rockeros que GW nos han ofrecido en muchos años. Tremendos esos "Love Is Enough", "Shot Sun's Willies" y sobremanera el arrollador comienzo de "Elation· con "I've got Something for You".

Dudas disipadas, Michael Lardie y Mark Kendall han demostrado a lo largo de estos años que saben grabar música sincera y con sentido incluso cuando la marea les salpicó de mierda después del desgraciado suceso de "Long Island", se sobrepusieron a ello y encontraron ese soplo de aire que les puso a navegar nuevamente ofreciéndonos su mejor música.

¡Ah! Que no lo he dicho. Terry Illous de los XYZ es el solvente vocalista que nos hace casi olvidar al bueno de Jack Rusell ¿Que no te lo crees? Escucha el espectacular medio tiempo "Promise Land" y sabrás por qué los piropos no están de más. Notable.

Caído en Little Big Horn



viernes, 8 de junio de 2012

MIRADA RETROSPECTIVA BLUE OYSTER CULT



Blue Oyster Cult, excitante y sin par quinteto formado en Long Island con una historia tan inquietante como convulsa. Y es que en sus comienzos el vaivén de nombres en el seno del grupo era tan normal como los números uno que los Beatles aupaban a las listas por aquella época.

Eran los últimos sesenta y las drogas mandaban en las cabezas de managers y componentes de una banda metida en el fragor de la batalla psicodélica con nombres tan curiosos como "Oaxaca" o "Soft White Underbelly". 

De todas formas, algo vería en ellos Jac Holzman, capo de la Elektra cuando decide fichar a semejante pandilla para su sello discográfico. 
Digamos que en la banda ya estaba el líder espiritual, el guitarrista Donald "Buck Dharma" Roeser. Después de deshacerse de un vocalista yonki que no era capaz de memorizar las letras de la banda, fichan al vocalista y guitarrista Eric Bloom, la otra pieza fundamental de los ahora ya si, Blue Oyster Cult.

Los "BOC" son una banda sui generis, un rara avis dentro del Rock duro americano. A menudo comparados con los británicos Black Sabbath, la propuesta musical de "Buck Dharma" y los suyos va más lejos que la de las huestes de Ozzy y Iommi.

Principalmente, el sonido ancestral de BOC está mas presente en sus tres primeras obras que el poso Blues-Heavy que acompañaría solamente el debut de Black Sabbath. 
Blue Oyter Cult utilizan el Rock de los cincuenta al que metalizan a base de furiosos riffs guitarreros, sin olvidarse de pequeñas inyecciones de Garaje Rock, Psicodélia e incluso "Glitter-Rock", y es que la teatralidad en la música que en los setenta llevarán muy lejos tipos como Alice Cooper, ya asomaba en el debut de los BOC.


La simbología también es parte importante para esta banda. Ya desde este debut podemos contemplar su logo, que por cierto emularán bandas como los australianos Radio Birdman pocos años después.

Lanzado en Enero de 1972, "BOC" contiene un puñado de himnos primerizos para los fans de la banda, y es el trabajo que mejores resultados recoge de la semilla sembrada por la música de Cream o Steppenwolf en el cogote de Roeser y cia.

"Cities On Flame with Rock And Roll" y la inicial "Transmanicom MC" son dos muestras de la calidad de ese Rock duro con regusto "Sixties" que obviamente les ha marcado. Rock pesado que combinan con lisergia espacial de la buena en "Workshop of the Telescopes", e incluso son capaces de acercarse a su manera al "Country-Rock-Folk" en "Redeemed", donde dan un curso acelerado de Rock FM, para que algunas bandas vayan cogiendo puntos de cara a la mitad de la década (Bad Company, Boston, Journey...)


Si los Led Zeppelin construyeron un año antes una "Escalera al cielo", "BOC" quieren ir más lejos y se fabrican un "Starway to the Stars"rotundo y peleón, con unos riffs rockeros de tomo y lomo, y una letra compuesta seguramente, bajo los efectos del ácido, elemento parece que indispensable en los primeros tiempos de la banda. 

Aquí tendríamos una de las pocas coincidencias reales con Black Sabbath, la de unos músicos puestos a diario de "LSD", la otra sería la de que ambas bandas parieron dos bestias semi-satánicas a un lado y otro del atlántico, la inglesa con "Black Sabbath" y "The Wizard", y la americana con el endiablado ritmo de "Before the Kiss, a Readcup", o el compás fumeta de "Screams". 
En resumidas cuentas, un disco este indispensable.

Caído en Little Big Horn




viernes, 1 de junio de 2012

NEIL YOUNG "Everybody Knows This Is Nowhere" 1969


Neil Young y su patrimonio musical estará ligado para siempre como parte destacada del siglo XX. Cuando el polvo haya emborronado casi todas nuestras lápidas, "Harvest", "After The Gold Rush" o este disco seguirán en eterna reproducción una y otra vez. Así ha de ser...

...Nuestro músico canadiense hijo de periodistas comenzó a escribir su particular primera plana musical en los primeros 60. Aunque su primera gran marca mundial no la registraría hasta mediados de aquella década , y sería lejos de su habitat natural, ni más ni menos que en la soleada California y de la mano de Buffalo Springfield.

Con esta gran banda de Folk Rock, Country Rock y retazos Psicodélicos grabaría tres estupendos discos, luego rompería con los de la Costa Oeste para emprender un fulgurante maratón en solitario que todavía sigue vigente a día de hoy.

Su debut es un gran disco, pero el segundo es harina de otro costal...Lo primero fue rodearse de los Rockets, conocidos mundialmente como "The Crazy Horse"; el resto brotará del talento innato del canadiense y de tres musicazos que cuando se desbocan, no hay montura que les aguante el rítmo.

Este cuarteto rompe la pana con un disco maravilloso en el cual los Crazy Horse explosionan las estupendas creaciones de Young dando como resultado un disco de Rock desgarrador, Country y Folk Rock que se erigen como punta de iceberg dentro de una discografía totémica como pocas en la historia del Rock.


"Cinnamon Girl" abre el disco rockeando con crudeza y solidez. La melodía vocal de Young es estupenda pero lo es aun más envuelta entre los riffs del genial guitarrista de los Crazy Horse Danny Whitten, que dejó su impronta en este trabajo y que perdería la vida en su mejor momento como músico.

El Country Rock asola las melodías de otra genial canción: "Everybody Know This Is Nowhere". Una maravilla al alcance de unos pocos genios musicales que emociona hasta el tuétano. Aunque para emociones a flor de piel "Round & Round (I Wont Be Long)", un acústico Folk Rock rural que pone otra marcha al estilo de música que Neil Young practicaba en Buffalo Springfield.

"Down By The River", otra canción adimensional. Más de nueve minutos de emocionante Rock denso, con un estribillo de los que dejan huella y un trabajo espectacular  de los Crazy Horse que abruman con una magnética base rítmica e hipnotizan con los riffs y los efectos Fuzz de las seis cuerdas que maneja Danny Whitten.

Otra visita de Young y su banda al mundo del Rock de raíces ocurre al llegar "The Loosing End (When You´re On)", otro talentoso tema del canadiense que es primo segundo del Rock Sureño que no tardarían demasiado en enseñarnos los hermanos Allman entre otros.


Otro tema que juega con nuestros sentimientos y emociones es "Running Dry (Requiem For The Rockets)", dominado de principio a fin por una triste melodía que se acentúa cada vez que el violín tocado por Bobby Notkoff entra en escena. Una canción sublime.

Es complicado comenzar un álbum de manera increible y lograr cerrarlo de igual manera. Bien, Neil Young And The Crazy Horse vaya si lo hacen, y encima con un tema de más de diez minutos: "Cowgirl In The Sand" es Gloria bendita. Un medio tiempo que vuelve a poner al oyente contra la pared gracias a una densidad rockera fuera de lo común, y de unas melodías musicales y vocales que siguen sonando como Dios hoy en día, para alegría de Eddie Vedder...Y nuetra, claro!

Caído en Little Big Horn